Para los preservacionistas, la consulta popular junto con los comicios es "viable y urgente".

Piden un decreto del Intendente que posibilite que la ciudadanía se exprese por la protección de las sierras. "No podemos decidir sobre el tema fundamental", agregaron en relación a votar sobre el proyecto que aún no se trató en el Senado. Y arremetieron contra la gestión: "Quienes nos gobiernan prometen hacer lo que no hicieron si los volvemos a elegir".
La Asamblea Ciudadana en Defensa de las Sierras de Tandil insistió ayer con que "la consulta popular juntamente con las elecciones es viable, necesaria y urgente", como respuesta al anunció que hiciera el viernes el jefe de Gabinete municipal, Carlos Fernández.

A través de un comunicado, los preservacionistas marcaron que "los hechos muestran que las sierras no están protegidas", porque "sufren los impactos y amenazas, tanto de las canteras como de la especulación inmobiliaria".

"Y la pregunta más clara y necesaria es si la ciudad quiere o no que las sierras sean áreas protegidas", lanzó el grupo, en contestación a la consulta que el Municipio llevaría a cabo en diciembre, para que los tandilenses manifiesten su conformidad o no con el proyecto que aún no se trató en la Legislatura provincial y que no contempla el cese inmediato de la explotación.

"En el marco de la campaña electoral, las autoridades han vestido su ¬"No" de anuncio a futuro. Parecieran pretender conformar a la opinión pública, diciendo que se considerará más adelante una consulta para aprobar o no la ley que duerme en el Senado", se quejaron los asambleístas.

Además, la organización destacó que "negar" la posibilidad de decidir sobre el criterio fundamental y "reducir" una eventual consulta a la convalidación o no de una legislación, "que se está conversando con los destructores de nuestras sierras", sería "desvirtuar una herramienta democrática".

Reflexión y

condena

Para la asamblea, "en este 25 de mayo, a un año del bicentenario, la negativa de las autoridades a la propuesta de consulta popular, que permita decidir al pueblo si quiere que las sierras sean áreas protegidas, merece una profunda reflexión y una clara condena".

"En una ciudad de 110 mil habitantes, ocho canteras se comportan como enclaves ajenos al destino de la ciudad, saquean como en la época de la conquista y confrontan con la voluntad popular de preservar la naturaleza que nos identifica", protestó la entidad.

Y arremetió contra el lunghismo, al manifestar que "quienes nos gobiernan nos dicen que nada pueden hacer, que la responsabilidad es de otros, pero prometen hacer lo que no hicieron si los volvemos a elegir".

"A la gran mayoría de las personas que sufren el inmenso dolor de ver la destrucción de las sierras, a los miles de agredidos por las violentas explosiones, a los miles que sentimos que la ley se le hace cumplir a unos ciudadanos sí y a otros no, las autoridades nos dicen ‘no’. No podemos decidir sobre el tema fundamental. Pero los impunes siguen más impunes", sintetiza el comunicado.

El poder de

las canteras

Para la asamblea, "es probable que las canteras tengan mucho poder y dinero para ejercer influencia o atemorizar, pero lo que verdaderamente las sustenta son los gobernantes, que no resuelven ni quieren dejar que sea el pueblo el que decida".

"Muchos de los que en estos días saldrán a pedirnos el voto nos niegan que decidamos si las sierras deben ser declaradas como verdaderas áreas protegidas o no. ¿A qué le temen? Si realmente quieren preservarlas deberían ver la consulta sobre el tema de fondo como una oportunidad para obtener el respaldo explícito de la población, para obrar con la firmeza que hace falta", remarca.

En el cierre, la organización pide "un decreto del Intendente (Miguel Lunghi) para realizar una consulta popular, utilizando la organización de las próximas elecciones".

"Negarse a hacerla ahora, y sobre el tema de fondo, dilata un conflicto en el que toda la ciudad está perdiendo una parte de su patrimonio para siempre", culmina el texto.

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