Para la oposición, el Gobierno volvió a "chicanear" al campo

La oposición volvió a salir con los tapones de punta ayer para criticar el anuncio del Gobierno sobre la coparticipación de las retenciones a la soja. Elisa Carrió y Mauricio Macri, quizá los máximos referentes anti K, coincidieron en señalar que el conflicto entre la Casa Rosada y el sector agropecuario puede derivar en hechos de violencia.
La presidenta de la Coalición Cívica acusó a Néstor Kirchner de "querer hacer inevitable un enfrentamiento violento". Y detalló: "Esto no es coparticipación. Crearon un fondo como el del año pasado en infraestructura. Esto es gasto para la campaña".

Carrió dijo que detrás del anuncio se esconde otro propósito. "Atar a los intendentes del conurbano y gobernadores y declarar una guerra abierta y clara al campo".

El jefe de Gobierno porteño, que suele hacer delaraciones menos explosivas que Carrió, esta vez opinó parecido. "El anuncio fue otra chicana por parte del Gobierno hacia la gente del campo. Entiendo al campo pero les pido tranquilidad. Es importante que el campo trabaje con las reglas claras para producir más y dar más trabajo", manifestó Macri.

Desde el radicalismo también cuestionaron el anuncio oficial. El jefe del partido, Gerardo Morales, evaluó que el Gobierno "le quiere mojar la oreja al campo. Les dice: no te bajo las retenciones y sigo por el mismo camino".

"La presidenta intenta, con una nueva declaración de guerra, sumar nuevos aliados entre gobernadores e intendentes. Pero no les llegan fondos frescos para afrontar vlos problemas que tienen, como el pago de sueldos", agregó el senador jujeño.

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