Para Obama, Bachelet y Lula son los "mejores líderes" regionales

Lo dijo antes de un encuentro con la presidenta chilena en la Casa Blanca.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, calificó ayer a su par chilena, Michelle Bachelet, como uno de los "mejores líderes" y junto al mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, los consideró un "ejemplo" del tipo de relaciones que Washington busca con la región.

"Creo que ella es uno de los mejores líderes de América Latina, es una persona muy capaz", alabó Obama a Bachelet en rueda de prensa en Washington, poco antes de su primera reunión oficial en la Casa Blanca, un encuentro que dijo estar "deseando mucho".

Obama recordó las "diferencias" ideológicas que separan a su gobierno del chileno, que "no concuerda con la política exterior estadounidense en todos y cada uno de los temas", o del brasileño, liderado por una persona "percibida como un fuerte izquierdista" en Estados Unidos, indicó. Pero aun así, añadió rápidamente, Washington ha logrado un tipo de cooperación con Santiago o Brasilia que es el "modelo" que, aseveró, desearía aplicar al resto de la región.

Obama, además, se negó a pedir disculpas por el papel de la CIA en el golpe de estado contra el presidente chileno Salvador Allende en 1973, al sostener que quiere mirar hacia el futuro y no al pasado. "Estoy interesado en avanzar hacia adelante, no en mirar hacia atrás", dijo al responder a una pregunta de la prensa chilena respecto de si está dispuesto a pedir disculpas.

"La forma en que usted desarrolla su liderazgo nos inspira a todos, nos hace sentirnos cómodos, y muy confiados también", replicó Bachelet luego. "El presidente Obama es un ídolo en mi país", añadió la presidenta ante la sonrisa de su anfitrión.

Obama señaló su admiración por la forma en cómo Chile está manejando el impacto de la recesión económica mundial. EE.UU. puede "aprender mucho de eso", dijo el mandatario. "Estamos en las mejores condiciones para dar un gran paso en la relación entre Chile y EE.UU.", expresó a su vez Bachelet. Ambos países tienen un tratado de libre comercio, y el gobierno Obama ha mostrado interés en profundizar la relación energética. Veladamente, Obama criticó a otros países: "Si se toma a una Bachelet o a un Lula, EE.UU. tiene una buena relación de trabajo con ellos, y creo que eso señala el camino para otros países en los que la tradición democrática puede que no esté tan profundamente arraigada como nos gustaría". "Y podemos hacer una causa común mostrando a esos países que la democracia, el respeto a los derechos de propiedad, el respeto a una economía de mercado y el imperio de la ley (...) pueden llevar a una mayor prosperidad", continuó, subrayando que "no se trata sólo de una agenda de EE.UU., sino de una manera inteligente de incrementar la prosperidad" de los pueblos.

"Creo que la relación que tenemos con Chile es de una política respetuosa. Chile es un socio importante", sostuvo Obama. "Creo que ese es el modelo que queremos. EE.UU. no dicta a Chile cómo debería mirar sus propios intereses, pero de hecho, hemos logrado una gran cooperación", concluyó. Y agregó que "hay enormes posibilidades de lograr avances en América Latina en general".

En su primera actividad en Washington ayer, ante empresarios, la presidenta chilena defendió el Tratado de Libre Comercio con EE.UU., que duplicó el comercio bilateral desde su entrada en vigencia en 2004, hasta totalizar 19.000 millones de dólares en 2008. Bachelet tenía previsto cerrar su agenda ayer con una visita al Congreso, para entrevistarse con líderes demócratas y republicanos y una cena en la embajada de Chile.

Comentá la nota