Para De Narváez y Carrió es "provocación" el nuevo viaje de Scioli a Lobería

Los candidatos opositores destacaron que el oficialismo busca "victimizarse" ante los escraches (que repudiaron) y consideraron que Scioli "vuelve a poner el dedo en el ventilador"
Los candidatos opositores, Francisco de Narváez (de Unión-PRO) y Elisa Carrió (Acuerdo Cívico y Social) coincidieron ayer en calificar de "provocación" que el gobernador Daniel Scioli regrese el miércoles a la localidad de Lobería, donde la semana pasado sufrió un escrache de parte de un grupo de ruralistas. Carrió dijo que Scioli "no puede ir al foco del conflicto" y pidió a los dirigentes del oficialismo que "no sean víctimas", a raíz de los recientes repudios en contra de Scioli y del diputado santafesino Agustín Rossi.

De Narváez afirmó, por su parte, que el intento de Scioli "es una provocación innecesaria" y "parece que es de patotero" regresar al punto del conflicto.

Carrió dijo que "el gobierno agredió durante un año y medio" al sector agropecuario, y agregó que "el que fomenta esta situación es (el ex presidente) Néstor Kirchner", aunque de inmediato repudió la metodología del "escrache" y exigió "manifestarse de forma pacífica", en referencia a los incidentes que recientemente protagonizaron productores agropecuarios contra funcionarios.

La candidata consideró que los incidentes fueron "escaramuzas de campaña que están siendo agrandadas por el propio gobierno", al tiempo que afirmó que "nosotros ni agraviamos ni estamos en los escraches".

En tanto, el candidato de Unión Pro volvió a repudiar la agresión contra el mandatario y recordó que llamó personalmente a Scioli para expresarle su solidaridad, pero a la vez criticó actitudes del gobernador. "No debió haber personas del campo agrediendo al señor gobernador, ni el señor gobernador debió llevar a 400 policías ni debieron sancionar al jefe de policía de Lobería (por los incidentes)", dijo De Narváez.

Agregó que la decisión de Scioli de retornar a esa ciudad donde hubo disturbios "es volver a poner el dedo en el ventilador".

"Yo lo llamé a Scioli para darle mi adhesión, mi más absoluto repudio a la agresión. También le pedí a Daniel que no utilizara expresiones como que lo iban a parar solamente con un tiro en la cabeza; eso tampoco ayuda. Me parece que es una provocación innecesaria; volver ahí me parece que es hasta de patotero", dijo De Narváez.

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