"No es para nada sencillo ordenar el desalojo de una ruta"

El juez federal, Raúl Reynoso, realizó una distinción entre los casos de San Martín "donde los piquetes se toman como una actividad laboral", y los del resto de la zona, que son "mucho menos en cantidad"
¿Cuál es la situación en el norte en cuanto a los piquetes?

Los piquetes tienen larga data en el departamento San Martín, donde incluso son anteriores a la creación del juzgado que represento. En esa época (antes de la creación del Juzgado de Orán) muchas personas fueron procesadas por juzgados de la ciudad de Salta.

¿Y desde la creación de su juzgado?

Nosotros ya resolvimos unas 230 causas de procesamiento y se libraron órdenes de detención a muchos piqueteros que quedaron detenidos, algunos por pocas horas o días y otros por meses; son los casos de quienes tenían otras causas por las que eran solicitados por la Justicia.

¿Cómo marchan esas causas?

Muchas están por entrar en juicio oral en 2009. Se trata de los procesamientos que fueron confirmados por la Cámara Federal de Salta, pese a haber sido apelados por la defensa de los implicados.

¿En 2009 cuántos piquetes hubo en San Martín?

Hubo por lo menos nueve, si no me falla la memoria, mientras que en Orán uno o dos. Aquí radica una diferencia sustancial, no sólo por el número de manifestaciones de cada zona, sino que en San Martín ya están naturalizados, pero ojo, sólo por los piqueteros, porque la gente que vive en esta zona y no participa está muy cansada de todo esto.

¿Y cómo reacciona esa gente?

Muchos de los procesamientos que manejamos se inician por denuncias de la gente del lugar, quienes no sólo quedan incomunicados o impedidos de entrar o salir de la ciudad sino que fueron, en algún momento, agredidos y sus vehículos, destruidos.

¿Y la situación de Orán?

En Orán, en 4 años debe de haber habido 7 u 8 cortes, entre ellos el de los docentes en 2005 o 2006, quienes también fueron procesados. Hace dos meses hubo un corte realizado por una comunidad aborigen. Nosotros nos reunimos con el líder del grupo y le explicamos que estaban incurriendo en un delito y decidieron levantar el corte y continuar reclamando de otra manera. Además prometieron no volver a cortar y lo están cumpliendo.

¿La prioridad es negociar?

Sí, primero tratamos de persuadir. De todas maneras, en todos los piquetes intervienen tanto el juzgado como la fiscalía y ambos organismos ordenan citaciones y, en muchos casos, detenciones de los piqueteros porque son personas con antecedentes, sobre todo los de San Martín.

¿Cómo proceden en estos casos?

Apenas ocurren los cortes se dan las instrucciones para convocar a los líderes para tratar de persuadirlos para que levanten el piquete, aclarándoles que están cometiendo un delito por el que pueden ser procesados. Si los piqueteros se muestran intransigentes para permitir el paso de los vehículos, se ordena el desalojo, pero éste es un punto al que casi nunca se llega, ya que en esos lugares hay mujeres y niños, con quienes no podemos aplicar la fuerza. Además todas estas personas tienen derechos que no se pueden violar y, si se llega a un desalojo mediante la fuerza, es muy difícil que no haya incidentes.

¿Y el derecho a circular?

Sin duda que tratamos también de preservar ese derecho. Por eso negociamos con los piqueteros para que cada tanto liberen la ruta y cuando no acceden a ello ordenamos levantar por la fuerza.

Muchas veces libramos los oficios a la Policía de la Provincia y a la Gendarmería Nacional para que despejen la ruta y cuando llegan al lugar dialogan con los manifestantes y éstos acceden a despejar los caminos, por lo que no es necesario aplicar la fuerza. Pero en nuestro juzgado están asentados los expedientes de cada vez que ordenamos el desalojo de una ruta.

¿Hay una solución al tema?

Desde nuestro lugar no, porque, si bien la gente que sale a la ruta entiende que está cometiendo un delito y algunos luego desisten de esa actitud, en San Martín eso no pasa. Allí no les importa porque estas actitudes se toman como una actividad laboral: ser líder piquetero en San Martín es como si fuera un trabajo. Usted se encuentra con piqueteros que hoy cortan la ruta exigiendo trabajo para un grupo de 20 personas y, si lo consiguen, levantan el corte, pero a la semana ya está pidiendo más trabajo con un nuevo grupo.

Es decir que nunca aceptan ellos el trabajo...

Exacto, su trabajo es cortar rutas...

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