Para La Nación, Romero podría ir por Pampuro en el Senado

Según el diario porteño La Nación, el peronismo disidente quiere a Juan Carlos Romero como presidente provisional de la Cámara de Senadores. Buscan además que Adolfo Rodríguez Saá, sea el jefe de la bancada.
Según el matutino, los representantes del peronismo disidente en Diputados y en el Senado se reunieron para acordar las presidencias de los bloques y habrían anticipado que pelearán para que el ex gobernador Juan Carlos Romero sea el presidente provisional de la Cámara de Senadores de la Nación.

En la reunión estuvieron Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saá, Felipe Solá y el propio Romero que fue señalado como la tercera autoridad de la Nación.

El tema central fue la conformación del bloque del peronismo disidente en el Senado y coordinarlo con el que conduce Solá en la Cámara de Diputados, dijo La Nación, al tiempo que apunto que "Rodríguez Saá será el jefe de la bancada y están dispuestos a pelear en febrero para lograr que el ex gobernador de Salta sea elegido presidente provisional de la Cámara alta.

Insiste Romero

Para Ambito Financiero Juan Carlos Romero, Adolfo Rodríguez Saá, Felipe Solá y Ramón Puerta cenaron en el departamento de la calle Maure que tiene este último para hacer su recuento de adhesiones.

Con el mismo énfasis que Miguel Pichetto dice que tiene consigo la adhesión de Carlos Verna y la senadora María Higounet (pampeanos) para lograr los 37 votos que le den la mayoría al kirchnerismo, Romero insiste en que estos senadores harán número para darle a él el puesto de José Pampuro.

Claro que para esto la oposición tendría que juntarse toda como ocurrió en Diputados, algo difícil de lograr porque ni los radicales ni los senadores de Elisa Carrió en la Cámara están dispuestos a votarlo a Romero en ese cargo. Romero lo fue a ver a Ernesto Sanz y le informó los detalles del proyecto que estos disidentes van a llevar a la sesión preparatoria de febrero, aunque no tengan los votos (hasta ahora tienen 14 propios) para un bloque que presidirá Rodríguez Saá.

Esa cena en lo de Puerta se resolvió en un finísimo análisis de conductas ajenas para conocer este misterio: cuál es el grado de influencia de Carrió sobre los radicales. Si la jefa del ARI domina a Sanz, creen que deben despedirse del proyecto Romero a la vice provisional.

Si, como algunos afirman, no hay tanta afinidad entre la diputada y el presidente del radicalismo, hay terreno para avanzar con la única espada que tienen: decir en público que si los senadores de la UCR apoyan a Pampuro es porque tienen un pacto con el kirchnerismo.

El argumento no es de acero; han dicho lo mismo en Diputados de un pacto Carrió-Gobierno, pero terminaron siguiendo una estrategia que la dama se atribuye por completo y nadie la desmiente desde el momento en que, como se contó , presidió una reunión del peronismo disidente en Diputados en la cual los convenció de seguir sus pasos

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