Para María Inés García la UnTER y el justicialismo buscan golpes de efecto

La legisladora de la Concertación María Inés García se refirió al pedido de la oposición sobre la intervención de la Iglesia para tratar de destrabar el conflicto docente, y aseguró “se trata de una medida de fuerza extrema de la UNTER que ha dejado a una parte de nuestros alumnos rionegrinos casi tres semanas sin clases” aseguró la diputada.
García indicó “no podemos dejar de reconocer lo auspicioso que sería la participación de una institución como el Obispado, aunque lamentablemente no vemos hasta dónde podrá avanzarse si no hay un cambio de postura por parte del gremio respecto de esta situación”. La legisladora señaló “la iniciativa del PJ suena más a una medida mediática que a otra cosa, sobre todo teniendo en cuenta que los obispos rionegrinos se encuentran en Roma hasta fin de mes, y nada hace prever que vuelvan antes”.

Además agregó que “más allá de la buena voluntad, los obispos podrán interceder para acercar posiciones, pero chocarán con la misma muralla que chocó el Gobierno en cada intento de acercamiento con el gremio: el dinero”. García explicó que “el reclamo de la UNTER, por más que se lo maquille con otro tipo de “reivindicaciones” es uno solo: un aumento de salarios que, en las circunstancias actuales, es imposible”.

“La postura casi irreductible del gremio, aún acorralado por la pérdida de fuerza de su reclamo y la caída en los niveles de adhesión al paro pasa solamente por el dinero” afirmó. “Y, lamentablemente, la Iglesia no podrá conseguir ese dinero, aunque seguimos apelando a la cordura de los dirigentes gremiales para que, sin tomar esto como una derrota, entiendan -con los obispos como interlocutores- la real situación de la Provincia y la imposibilidad de otorgar tamaño aumento como el que ellos piden” indicó la legisladora.

La presidenta de la comisión de educación indicó que “en los últimos días, un grupo de dirigentes políticos –de los comprometidos con la sociedad y de los otros-ha salido a exigirle al Gobierno que convoque a los docentes al diálogo. Nos vemos en la obligación moral de recordar que el Gobierno ha convocado innumerables veces al gremio para debatir la actual situación, pero el diálogo llega siempre a un mismo punto: el aumento. Cuando se blanquea la situación de imposibilidad, los dirigentes de los docentes vuelven a dejar la mesa y desatan nuevamente el conflicto”.

García explicó que en el último encuentro el Gobierno accedió a casi todos los reclamos gremiales, incluso la anulación de las resoluciones 1127 que determina que quienes quieran acceder a un cargo en la docencia y no tengan título de una institución educativa de Río Negro y la Universidad del Comahue, solamente se podrán anotar en la correspondiente Junta de Clasificación y la resolución 1586 que establece que en las asambleas tendrán prioridad los docentes residentes en cada localidad, cuestión que tiene que ver con la pertenencia a la comunidad, que representaba otro de los más fuertes pedidos del gremio, explicó la diputada.

Indicó que el Gobierno “accedió en base a la disposición de encontrar una salida a esta cruda situación, incluso cuando se está seguro que su aplicación ha brindado los resultados esperados y es auspiciosa al futuro, más allá de ello, se accedió”. Y afirmó “hasta allí todo bien, pero cuando se tocó el tema salarial, ya no hubo acercamiento. Esto marca a las claras que el gremio tiene un solo objetivo: o se les aumenta, o intentan paralizar la educación de los rionegrinos. Una vez más, superponen el interés sectorial por sobre el futuro de miles de estudiantes”.

La legisladora calificó como “lamentable” las medidas adoptadas por la UNTER dado que “son cada vez más extremas”. Y agregó “no les bastó con la realización de un crudo paro por tiempo indeterminado, sino que, con el correr de los días y viendo cómo día a día cada vez más maestros decidían ir a dar clases (hoy el paro tiene una adhesión no superior al 20%) decidieron cortar más rutas y puentes, pasando por encima de los derechos de sus conciudadanos”. Y reafirmó “no conformes con esto, realizan escarches, tomaron bancos y edificios públicos, buscando un golpe de efecto que les permita seguir demostrando fortaleza hacia fuera cuando en realidad parecen no tenerla”.

Finalmente García sentenció “en este marco, desde el Gobierno los seguimos convocando, con o sin intermediarios”.

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