Para la Justicia, Juez no injurió a Campana

Para la Justicia, Juez no injurió a Campana
El líder del Frente Cívico fue absuelto en los planos civil y penal. El vicegobernador se prepara para apelar la sentencia.
El líder del Frente Cívico, Luis Juez, fue absuelto ayer del delito de injurias, en el marco de la demanda que le había entablado el vicegobernador Héctor Campana, y que se tramitó en el Juzgado Correccional de Segunda Nominación, a cargo de Armando Ángeli. La sentencia también rechazó el resarcimiento civil que había solicitado el querellante para compensar el daño moral que –según planteó– le habría causado Juez a través de declaraciones presuntamente difamatorias.

Campana había pedido para Juez una condena de seis meses de prisión condicional y un resarcimiento de 218.775 pesos. Ambas solicitudes fueron denegadas por el juez. El abogado de Campana, Gustavo Franco, anticipó que casará la sentencia.

El vicegobernador había fundado su acusación en dichos de Juez durante la controvertida campaña electoral provincial de 2007, donde la fórmula peronista Juan Schiaretti-Héctor Campana se impuso por escaso margen a la de Luis Juez-Benigno Rins, del Frente Cívico.

Luego de la elección y en medio de denuncias por presunto fraude, Juez tildó a Campana de "atorrante" y lo acusó de haber pasado a jugar "en el equipo de la corrupción", al reprocharle su salto del Frente Cívico a Unión por Córdoba.

Juez negó durante el proceso haber injuriado y pidió amparo legal en la inmunidad de opinión que la legislación vigente concede a quienes son candidatos, desde que se oficializan las listas hasta la proclamación de autoridades electas.

Las especulaciones previas a la sentencia apuntaban a ver cómo se plantaba el juez Ángeli ante ese costado legal; pero el juez absolvió al líder del Frente Cívico tras concluir en que directamente no hubo injuria.

Destinatario difuso. Ángeli consideró que los dichos de Juez no fueron dirigidos "inequívocamente" hacia Campana y que además no hubo intención efectiva de dañar su honor. Para el magistrado, frases como "acto de corrupción", "banda de corruptos", pronunciadas por Juez, "aluden a un sinnúmero de destinatarios diversos".

"No puede apreciarse a partir de estas frases quién o quiénes se encuentran abarcados por las mismas de una manera clara, inequívoca", sostuvo. También aclaró que la evaluación de la posible injuria debe atender "no sólo lo gramatical, sino el sentido y el contexto" de las frases, para determinar el ánimo o no injuriar. Al respecto, recordó que como telón de fondo de los dichos de Juez estaba la polémica elección provincial y también el pase de Campana del juecismo al PJ.

Partiendo del hecho de que había un "contexto de conflicto personal" entre querellante y querellado, Ángeli evaluó que algunas frases de Juez fueron absolutamente circunstanciales, atadas a ese marco previo, y no destinadas con malicia a mancillar el honor de Campana.

"La tarea del juez no debe resumirse a juzgar con el diccionario para buscar la acepción más o menos agraviante. De lo que se trata es de interpretar las palabras según su significación social y no académica. La esencia de la injuria hay que ir a buscarla, no en la certeza de los vocablos, sino en la intención del que la profiere", escribió el juez en su sentencia.

"No se observa –agregó en los fundamentos– que las expresiones proferidas por el querellado hayan sido vertidas con el puro deseo de ofender".

Al evaluar los dichos de Juez, Ángeli también analizó que éste actuaba "dolido" por lo que ocurrió durante la campaña electoral. "No tengo dudas de que esa manifestación fue realizada sin haber observado la necesaria prudencia, recato y ponderación posible, pero a mi criterio, no fue más allá de lo mencionado", opinó.

Por último, deslizó un velado reproche a la judicialización de las disputas políticas, al recordar que, en un régimen republicano, quienes ejercen el gobierno "están siempre expuestos a la crítica, unas veces sincera y honesta, otras no, y ello quizá represente el precio obligado que ha de pagarse para preservar aquel derecho dentro del juego democrático".

"Sólo un exceso de susceptibilidad puede fundar la opinión de que las expresiones proferidas por el querellado, en el contexto expuesto, tuvieron entidad lesiva del honor", argumentó el juez, para concluir en la absolución.

Comentá la nota