Para el juez, Balbín actuó con pleno conocimiento del delito que cometía.

El pasado martes, finalmente el juez correccional Carlos Alberto Pocorena confirmó su sentencia en torno al juicio abreviado celebrado entre las partes, por el cual se acordó la condena para el ex funcionario lunghista Carlos Balbín, por el escándalo de las horas extras en el cementerio municipal.
Entre los fundamentos del magistrado, textualmente el juez expresó que "analizada la totalidad de la probatoria reunida en la causa, sostengo que se halla acreditada la autoría responsable de Carlos José Balbín en los hechos en juzgamiento, mereciendo en consecuencia, el debido reproche penal".

Vale subrayar que atento el resultado obtenido al tratar la cuestión ventilada, para Pocorena correspondió condenar a Carlos José Balbín, a la pena de dos años y seis meses de prisión, de ejecución condicional e inhabilitación especial perpetua para ocupar cargos públicos, por resultar autor penalmente responsable de los delitos de fraude en perjuicio de la administración pública agravado en concurso real con falsificación de instrumento privado agravado.

Asimismo, el veredicto alude que el acuerdo arribado entre el ministerio público fiscal y el doctor Jorge Dames en defensa del acusado, "no merece objeciones, tanto en la especie de los delitos atribuidos, ni en cuanto a la pena concreta requerida por el Agente Fiscal".

CRONOLOGiA DE LOS HECHOS

El juez dio por probado que Balbín, convocó a empleados de la Dirección que se desempeñaban bajo sus órdenes a colaborar, mediante la prestación de trabajo o servicios en el acto de lanzamiento de la campaña proselitista del doctor Miguel Angel Lunghi -a esa fecha Intendente del Municipio- a desarrollarse el día 13 de julio del año 2007 a partir de las 17 en el Club Independiente de Tandil, comprometiéndose aquél a abonar la suma de cuarenta pesos a cada uno, indicando además a algunos de ellos que, al día siguiente 14 de julio, trasladaran tablones y sillas a la Liga Agraria de Fútbol.

Siendo que una vez finalizado el acto, cerca de las 23.30, esta persona abonó en efectivo a 12 empleados municipales la suma de cuarenta pesos convenida, prometiendo a los restantes pagarles el día siguiente.

Que a efectos de realizar tales pagos, y en los días posteriores Balbín que en razón del cargo que poseía, tenía a su disposición la asignación de horas extras a los empleados de la dependencia a su cargo, y su ingreso a los registros para su posterior cómputo y liquidación de las mismas, abusando de la confianza que su puesto le otorgara y de funciones confeccionó la planilla en la que a sabiendas y falsamente le asignó al resto de los obreros horas extras, asignando como fechas de prestación los días 11 y 12 de julio de 2007 entre las 17.30 y las 23.30, cuando en realidad fueran ejecutadas los días 13 y 14 y en una actividad privada.

Que al remitir esta planilla de asignación de horas extras falseada logró intencionalmente engañar al secretario de Planeamiento y Obras Públicas Mario Civalleri, quien de tal manera al aprobarla por hallarse convencido que estas horas extras habían sido efectivamente prestadas en el ámbito propio de trabajo, las dirigió a la Dirección de Personal, donde se dispuso el efectivo pago a quienes integraban dicha nómina, afectando de tal manera el erario municipal, al abonarse indebidamente dichas sumas de dinero, que alcanzó el monto de 926,18 pesos.

ENGAÑO

Las declaraciones de quienes resultan ser empleados municipales han resultado contestes, al detallar la actitud asumida por el imputado, en el momento de comisión del ilícito en juzgamiento, primero reclutando entre el personal a su cargo, voluntarios para trabajar en el acto de la Unión Cívica Radical, abonando a algunos de ellos una vez finalizara, y a los restantes, mediante la falaz asignación de horas extras, aún a quienes no fueron a trabajar fuera de su horario, para saldar dicha deuda, siendo que de tal modo, utilizó dicha falsedad como ardid para provocar el engaño, consiguiendo de tal modo que responsable de la Secretaría de Planeamiento y Obras Públicas, incurriera en error y refrendara dicha nómina elevándola a la Dirección de Personal lugar éste en que se realizó un acto de disposición del monto de dinero liquidado, ocasionando un detrimento patrimonial del erario municipal, al abonarse indebidamente la suma detallada.

Ocultamiento

Para el juez también revistió trascendencia, además el indicio de ocultamiento de prueba, puesto que se ha acreditado del confronte del testimonio, con los informes del municipio y la documental acompañada, como Balbín retiró diversas planillas que guardan relación con el personal municipal a su cargo y el acto en que realizaran tareas laborativas el 13 de julio de 2007, por ser las mismas en las que se asientan los movimientos de los empleados de la Dirección de Cementerios al realizar horas extras.

De tal modo surge que Carlos José Balbín ha obrado en la comisión de los ilícitos con pleno conocimiento y manejo de la causalidad acorde a sus intenciones, perjudicando el erario público administración municipal, tal como se desprende del ardid desplegado, mediante la inserción de falsedad en una planilla laboral, detallando como realizadas horas extras que no fueran efectivamente trabajadas.

Así, luego la circunstancia de presentarla al funcionario competente, en el caso el Ingeniero Mario Civalleri, a quien, con conocimiento e intencionalidad, hiciera incurrir en error, en base a la confianza que le despertara, tanto en razón de sus condiciones personales y funcionales propias, como también por la utilización del mecanismo habitual para la posterior liquidación de las horas laborales a abonarse con los sueldos, logrando de tal modo mediante este engaño, que la visara y la elevara a la Dirección de Personal, logrando así un engaño sobre tales circunstancias, que provocara la disposición patrimonial que se efectuara sobre los bienes del erario público.

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