Para la Iglesia, la paz social está alterada

Para la Iglesia, la paz social está alterada
Lo dijo el vocero del Episcopado en relación con el conflicto del campo y la inseguridad; hoy los obispos difundirán un texto crítico
La Iglesia volvió a mostrar su preocupación por la situación social. "La paz social está alterada", aseguró ayer el director de prensa del Episcopado, padre Jorge Oesterheld, que también pidió que haya "canales para reclamar que no sean los cortes de rutas". El clero en su conjunto profundizará hoy su advertencia, cuando dé a conocer un documento en el que, por segunda vez en cuatro meses, señale que el clima de confrontación podría provocar hechos de violencia que quiebren la paz social.

El texto, que será breve, se dará a conocer al término de la reunión de la comisión permanente del Episcopado, que conduce el cardenal Jorge Bergoglio. Allí, los obispos reiterarán el llamado al diálogo que hicieron en noviembre último.

"La paz social evidentemente está alterada y la situación actual es un caldo de cultivo para algún hecho de violencia que puede llegar a ser muy grave y alcanzar un punto de difícil retorno", dijo ayer Oesterheld.

"La amistad social está puesta en duda y se empiezan a ver resentimientos que son muy difíciles de sacar una vez que se instalan. Los obispos están realmente muy preocupados" y piden que "las personas que tienen que reclamar tengan canales para hacerlo que no sean necesariamente los cortes de rutas", agregó el sacerdote.

El comienzo de la primera reunión del año de la comisión permanente del Episcopado, la máxima autoridad de la Iglesia en el país, coincidió ayer con los actos recordatorios del golpe de Estado de 1976. La veintena de obispos que la integran intercambió, como es habitual, experiencias y preocupaciones.

A poco menos de una hora y media de comenzar ya habían decidido escribir un documento que de alguna manera refleje su preocupación por la prolongación del conflicto entre el Gobierno y el campo, su aparente imposibilidad de resolución y el clima de tensión social cada vez más difundido en todo el país.

La redacción de ese documento fue confiada, según pudo saber LA NACION, a Jorge Casaretto, presidente de la Comisión de Pastoral Social y obispo de San Isidro, y José María Arancedo, vicepresidente 1° del Episcopado y arzobispo de Santa Fe.

Otra de las preocupaciones de los obispos es, según Oesterheld, la inseguridad. "La gente se siente desamparada, siente que nadie se hace cargo de la inseguridad y que se le responde con estadísticas y con jurisdicciones, lo que le toca a uno o a otro", afirmó.

El ex vocero de monseñor Bergoglio, el padre Guillermo Marcó, fue uno de los principales oradores en la manifestación en reclamo de seguridad, realizada la semana pasada. Oesterheld afirmó que esa intervención de Marcó no fue considerada ayer por los obispos y agregó: "Esto no es nuevo. Los curas siempre acompañamos a la gente en sus necesidades. Probablemente esta manifestación tuvo mas repercusión porque fue en Plaza de Mayo".

Pedidos

La preocupación que inquieta a los obispos quedó manifiesta el año pasado en varios gestos más que elocuentes. La asamblea plenaria de abril convocó a rezar por la patria a todos los católicos y asistió en pleno a una misa en la basílica de Nuestra Señora de Luján, patrona del país, en la que participaron los dirigentes de las agrupaciones agropecuarias enfrentadas con el Gobierno. En la convocatoria a esa misa, el Episcopado consideró que se trataba de "una hora delicada y providencial de la vida nacional". En junio, la comisión ejecutiva del Episcopado citó a una reunión extraordinaria a la comisión permanente, algo que no sucedía desde hacía seis años, ante el crecimiento del clima de violencia y por la "amenaza de la paz social".

La plenaria de noviembre también terminó con un gesto significativo. El Episcopado presenció en pleno la presentación que hizo Casaretto en conferencia de prensa del documento "Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad (2010-2016)". Allí, los obispos describieron desafíos y metas para "una nueva Nación" y afirman la necesidad de elaborar un proyecto de país y "cicatrizar las heridas y no alentar nuevas exasperaciones y polarizaciones".

En diálogo con LA NACION, Oesterheld afirmó que los obispos no trataron el adelantamiento de las elecciones "porque es un tema estrictamente político y no tiene que ver tanto con lo social".

Bergoglio, al ser consultado por LA NACION sobre el clima social, delegó la respuesta en Oesterheld y optó por la ironía: "Yo le puedo decir que hace demasiado calor para estar en otoño".

El personaje

JORGE OESTERHELD

Director de prensa del Episcopado

* Es sacerdote y periodista. Es también secretario ejecutivo de la Comisión de Comunicación Social del Episcopado y párroco de la Parroquia Virgen de las Flores, en Morón. Tiene un blog en el que transmite sus reflexiones espirituales sobre la condición humana. Es el sobrino de Héctor Oesterheld, el creador de El Eternauta .

Comentá la nota