Para los hogares de alto consumo, la electricidad subirá hasta 250%

La resolución de Energía fijó mayores ajustes que los anunciados. Por: Antonio Rossi
Tras haber petrificado el precio de la energía durante más de cinco años, el Gobierno decidió levantar el congelamiento tarifario que regía para los grandes usuarios sin ninguna clase de anestesia.

La nueva programación estacional del mercado mayorista eléctrico descargó todo el peso de los aumentos en los usuarios residenciales de altos consumos que tendrán que afrontar subas del 63 al 250% en las facturas finales.

Los nuevos incrementos tarifarios —que se sumarán a los que rigen desde julio y que oscilan entre el 10 y 30%— afectarán sólo a los hogares que consumen más de 1.000 kWh por bimestre y que representan el 8% del total de 9,5 millones de clientes residenciales que existen en el país.

En el caso de los grandes usuarios comerciales, el impacto final del ajuste tarifario, que se facturará en forma retroactiva al 1 de octubre, será del orden del 7%.

En tanto, para las grandes industrias que aún no adquieren la energía en forma directa a los generadores y siguen dependiendo del suministro de las distribuidoras, el impacto en las facturas promediará el 18%.

Si bien el 92% de los hogares que tienen consumos bajos y medios quedarán al margen de los nuevos incrementos, no deja de llamar la atención la magnitud del ajuste que autorizó el Gobierno en medio de un escenario de desacelaración del consumo y de la actividad productiva.

Otro dato político y social relevante que se desprende de la actualización tarifaria es que casi el 70% de los hogares de altos consumos que sufrirán los aumentos se encuentran en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Además de ser los de mayor poder adquisitivo, esos clientes residenciales de Edenor, Edesur y Edelap son los que más se oponen a las políticas que lleva adelante la administración kirchnerista.

Según los cálculos del Gobierno, las tarifas que pasarán a pagar los grandes usuarios permitirán reducir los subsidios que destinan al sector eléctrico en unos $ 807 millones anuales.

Los incrementos tarifarios en juego quedaron definidos en la nueva "programación estacional de verano" de los precios mayoristas que aprobó la Secretaría de Energía por medio de la resolución 1169. Dicha norma —que procedió a actualizar los valores estacionales hasta abril de 2009— dejó las siguientes subas diferenciales para los usuarios residenciales:

Para los que tienen un consumo entre 1.000 y 1.400 kWh bimestrales, el valor medio de la energía pasará de $ 15,8 a $ 45,8 por MWh. Esa suba del 190% tendrá en las facturas finales un impacto del 63%.

En el caso de los hogares que consumen entre 1.400 y 2.800 kWh bimestre, el valor de la energía trepará un 373%, al saltar de $ 15,8 a $ 74,8 por MWh. Dicho aumento se traducirá en una suba final de la factura del orden del 124%.

Para las familias que demandan más de 2.800 kWh bimestrales y que representan sólo el 0,4% de los usuarios residenciales, el impacto final será del 250% como consecuencia de la suba de $ 15,8 a $ 135 por MWh que tendrá el precio mayorista de la energía.

Si se cumplen los acuerdos firmados por el Gobierno, el próximo aumento para los usuarios de la región metropolitana se producirá en febrero por la aplicación de las "revisiones tarifarias integrales" (RTI) que tienen pendientes Edenor, Edesur y Edelap.

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