Para evitar despidos, el Gobierno le busca comprador a una autopartista

Es la filial rosarina de la alemana Mahle. Tentaron ya a cuatro empresas locales.
La búsqueda de un dueño para la autopartista Mahle, de Rosario, se ha transformado en el nuevo test de la estrategia anticrisis del Gobierno. Los ministros Débora Giorgi y Carlos Tomada realizaron en las últimas horas gestiones con al menos cuatro empresas, las cuales fueron tentadas para asumir las riendas de esta fabricante de aros de pistón de capitales alemanes, que tiene 530 empleados y hace diez días anunció su cierre, para concentrar su producción en Brasil.

Además, la ministra Giorgi está sondeando alternativas para evitar el cierre de otra autopartista, la fabricante sueca Autoliv (cinturones de seguridad), que anunció su retirada gradual de la Argentina hacia el último semestre de 2009. Pero en estas horas la estrategia oficial de conseguir un "novio" para una empresa cuyos dueños deciden retirarse por la crisis está focalizada en Mahle.

Apenas Mahle anunció su salida, el último viernes de abril, los trabajadores ocuparon la planta. La presidenta Cristina Kirchner instruyó al canciller Jorge Taiana que gestionara con las autoridades alemanas que Mahle reviera su decisión. "No pueden cerrar la planta e irse. O se quedan o venden, preservando las fuentes de trabajo", habría sido el mensaje de Taiana a los empresarios alemanas. Una semana después llegó el mensaje de Alemania: la planta se pone en venta. El lunes, los ejecutivos locales de Mahle se reunieron con Giogi y Tomada y se comprometieron a mantener operativa la planta hasta su venta y mantener los derechos laborales de los trabajadores. Hace dos semanas, Giorgi y Tomada habían intervenido para que el grupo local Bolgioone se quedara con la láctea La Sibila, cuyos dueños holandeses (Campina Friesland) decidieron retirarse del país. Otra gestión oficial, a principios de año, finalizó con el empresario kirchnerista Cristóbal López como dueño de la autopartista Paraná Metal.

Las primeras gestiones por Mahle fueron con la autopartista Basso y la alimenticia Paladini. Ayer visitó la planta de Rosario el primer candidato en firme, el fabricante de juntas Norberto Taranto. Y hoy lo haría Carlos Basualdo, de Aros Kim, una autopartista de motocicletas de la zona oeste del Gran Buenos Aires. Esos datos fueron parte de lo conversado ayer en una reunión entre el ministro Tomada con el titular de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Caló, e integrantes de la Comisión Interna de Mahle.

"Ahora sí vemos una luz, hay un poco más de claridad", dijo a Clarín el delegado Claudio Maldonado después de conocer, de boca de Tomada, los nombres de Taranto y Kim como candidatos en firme. Mientras esperan el desarrollo de las negociaciones, los empleados de Mahle presentaron ayer un pedido para cobrar el total de sus salarios. Ocurre que, antes del cierre, habían aceptado ceder parte de sus haberes dentro de un esquema de suspensiones.

Las autopartistas en problemas serían varias más: fuentes de la Asociación de Fabricantes de Autopartes (AFAC) señalaron a este diario que hay no menos de diez compañías cuyo futuro inmediato está "comprometido" o en medio de un conflicto laboral. Una es la fabricante de parabrisas Pilkington Argentina, con sede en Munro, donde un conflicto laboral requirió la intervención de la cartera laboral de la Provincia.

En AFAC prenden velas para que otros conflictos no vean la luz a nivel oficial. "Son muchas las casas matrices que dependen de multinacionales, las cuales están decidiendo en estos días cuál de sus filiales cierran. Un conflicto gremial, en este contexto de crisis mundial, es más que suficientes para que decidan irse del país".

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