Para estacionar, habrá que reservar lugar por celular o por Internet

El gobierno porteño prepara el pliego de licitación para el estacionamiento medido. El sistema regiría a partir del 2010 y reemplazará a los parquímetros
Antes de fin de año, el parquímetro se convertirá en un objeto obsoleto de la Ciudad de Buenos Aires, como ya pasó en La Plata y en varias ciudades del mundo. Javier Solari Costa, director de Concesiones, que depende del Ministerio de Desarrollo Económico que conduce Francisco Cabrera, se encuentra ultimando los detalles de lo que será un nuevo pliego de licitación tanto para las grúas como para el estacionamiento medido, que será a cinco años, lo que permite que la iniciativa sea promovida por decreto.

El nuevo contrato no sólo implicará el recambio de las empresas que lo explotan. La intención del gobierno porteño es reemplazar los parquímetros y ticketeadoras por un sistema de índole telefónica (a través de llamados o mensajes de texto) o por Internet, que en principio se podrá pagar con tarjeta de crédito o en los kioscos cercanos. Esto supone cambiar los parquímetros por una simple pintada en la calle y un llamado telefónico a una central para reservar el espacio con algún medio de pago virtual.

Además, este sistema también permitirá que el usuario pueda saber anticipadamente dónde puede estacionar, cuyos lugares serán los mismos que hasta ahora, sin ninguna ampliación. También se licitarán las grúas, que actúan como controladores de campo, al verificar el cumplimiento del mal estacionamiento en forma similar, con la salvedad que ya no se hará vía parquímetro, sino mediante una conexión al operador técnico. "Con esto apuntamos a un mejor servicio a la comunidad, ya que la contratación telefónica permite saber qué lugares están disponibles, sin tener que llegar a ese sitio. Esto no hace más que simplificar el trámite de contratación, al conocer de antemano los lugares desocupados, con lo cual se logrará una contratación más sencilla", adelantó a El Cronista Solari Costa.

El funcionario está convencido que esta nueva modalidad representará una mejora para el usuario, que no tendrá que dar vueltas a la manzana hasta conseguir dónde estacionar, al ya tener asignado un lugar. Por lo tanto, si todo funciona bien, "redundará en una gran mejora para poder descongestionar el tránsito" afiman en la gestión PRO. Lo que no se sabe aún, es que ocurriría, por ejemplo, con quien se demore más de lo previsto en llegar al estacionamiento reservado, entre otros inconvenientes e imprevistos que pueden surgir.

Admite el funcionario que habrá que hacer una adaptación al sistema, prever una campaña mediática e incluso la probable convivencia en un principio de ambos sistemas, hasta que el parquímetro desaparezca por completo.

Comentá la nota