Para encontrar un arranque tan flojo hay que ir a 2001.

BOCA JUNIORS: Con Bianchi como técnico, en el Apertura 2001 Boca había sumado cinco puntos en cinco partidos.
"Todavía queda mucho por delante y no vamos a bajar los brazos", dice el Pato Abbondanzieri. "Veníamos de dos victorias seguidas, estábamos jugando bien y estábamos ganando. Mala suerte que no seguimos con esa racha", afirma Pablo Mouche. Son palabras que arroja la derrota ante Independiente, pero cuyo significado se repite desde la segunda fecha. Allí Boca empezó a dar pasos en falso y, cada vez que parecía levantarse, volvió a caer. La esperanza no se pierde, pero quedaron varias preocupaciones. La más lógica, Para el impensado decimotercer lugar, a seis puntos del líder Lanús y a tan sólo cinco de los últimos, Racing y Gimnasia de Jujuy. Aunque este plantel ya demostró que puede remontar peores situaciones (los once puntos que le descontó a San Lorenzo en el último torneo son el más claro ejemplo), este no deja de ser un hecho por demás particular para esa gente acostumbrada a engordar a base de triunfos. Tan particular, que hay que viajar casi ocho años atrás en el tiempo para encontrar un rendimiento tan bajo en las cinco primeras fechas de un campeonato.

En el Apertura 2001, último torneo local que Boca jugó en la primera etapa de Carlos Bianchi como técnico, el equipo apenas sumó cinco puntos en igual cantidad de jornadas, producto de un triunfo, dos empates y dos caídas. ¿Algunas coincidencias con esta actualidad? Perdió como local por dos goles ante un equipo del Interior: en aquella oportunidad, 1-3 con Belgrano de Córdoba, en el debut; en este torneo, 0-2 con Newell's. También había perdido un clásico en condición de visitante: ante San Lorenzo, uno a cero, en 2001; este último domingo, el verdugo fue Independiente. ¿Diferencias? Una sola victoria --3 a 1 a Chacarita, en la Bombonera-- contra las dos que consiguió este año. Además, en este campeonato aún no igualó.

Boca apuntaba a ganar ese Apertura que finalmente logró Racing y se preparaba para enfrentar al Bayern Munich, por la Intercontinental. Pero antes, en el primer semestre del mismo 2001, había tenido un arranque igual de flojo, cosechando sólo cinco unidades. El fruto de la esperanza para los hinchas puede ser el papel en la Libertadores. Tras aquel mal comienzo a nivel local, el equipo ganó la Copa. ¿Repetirá la "cábala"?

El plantel tuvo lunes libre, para recuperar energías, para refugiarse en la familia --aprovechando que esta semana no hay Copa-- y para pensar en mejorar un desempeño muy malo en cuanto a resultados. Tan malo, que ya ni se recordaba la última vez que algo así había ocurrido, hace ya casi ocho años.

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