Para dividir al campo, los K aceleran la ley que limita los arrendamientos

El proyecto estaba archivado desde la caída de las retenciones móviles. Establece límites para el alquiler de tierras. El kirchnerismo busca consensuarlo
El kirchnerismo va por más. Quiere aprobar el miércoles en Diputados una nueva ley de arrendamiento, en un indisimulado intento por provocar divisiones en el seno de la Mesa de Enlace Agropecuario. Por eso, desempolvó una iniciativa que tiene dictamen de la comisión de Agricultura de ese cuerpo legislativo desde hace poco más de un año.

Se trata de un proyecto elaborado por la Federación Agraria y presentado por el titular del bloque Solidaridad e Igualdad, Eduardo Macaluse. Aunque fue modificado por la mayoría oficialista, mantiene el lineamiento general de establecer mecanismos que frenen o impidan la concentración de la tenencia de la tierra. Tradicionalmente, esa cuestión separa las visiones entre la entidad que lidera el santafesino Eduardo Buzzi y la Sociedad Rural y la CRA.

"Queremos tratar arrendamiento. Si no, no tiene sentido hacer una sesión esta semana", admitió un diputado cercano a la conducción del bloque K.

Para ello, se programó para hoy y mañana una ronda de consultas con representantes de los distintos bloques parlamentarios, sobre todo los que expresaron disidencias parciales al proyecto (UCR, ARI, GEN, SI; socialismo y Proyecto Sur), con el objeto de llevarlo al recinto con una base de mayor consenso.

La idea es hacer lo mismo que se hizo con la emergencia agropecuaria aprobada en la cámara baja hace diez días y convertida en ley por el Senado el último jueves: discutir artículo por artículo para mostrar que el kirchnerismo no está aislado ni cerrado a dar vía libre a propuestas de otros.

"En primer término, la ley establece reglas escritas, que hasta ahora no existen, por lo cual las reglas las impone el que tiene más plata", explicó Macaluse, el único de los opositores que estuvo presente en la reunión de la comisión de Agricultura del martes, que se suspendió por falta de quórum. La iniciativa, además, establece una prolongación de los contratos de alquiler de campos (cinco años con posibilidad de repactar), estímulos impositivos y un límite en las extensiones a arrendar.

Las negociaciones por el oficialismo las lleva adelante la secretaria del bloque, la mendocina Patricia Fadel, una de las principales operadoras K. Quedó afuera de esa tarea el cordobés Alberto Cantero Gutiérrez (presidente de la comisión de Agricultura), tal vez como consecuencia de la insólita suspensión y rebaja de retenciones por seis meses para más de una treintena de municipios bonaerenses, que el oficialismo dijo haber aprobado por "error" en el Congreso.

No todos los bloques simpatizan con el proyecto. El legislador del PRO y vicepresidente de la comisión de Agricultura, Christian Gribaudo, indicó que "no hay ni hubo contactos con el oficialismo". Recordó que pidió una reunión a Cantero Gutiérrez para establecer, antes de cualquier negociación, una agenda agropecuaria consensuada. Acusa al oficialismo de querer arrastrar a todos a votar proyectos "a las apuradas y en forma poco prolija". "El único diputado que está de acuerdo de avanzar de esa manera es Macaluse", disparó el macrista.

El dictamen fue firmado el 10 de julio de 2008, cinco días después de que Diputados aprobara el proyecto de retenciones móviles y, siete días antes de que fracasara en el Senado la resolución 125. Desde esa madrugada descansa en un cajón.

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