Para Curia, "el Gobierno aún no tiene una política antiinflacionaria"

Derivaciones. La falta de una herramienta con datos creíbles como el Indec va a presionar sobre los pedidos salariales, lo que va a tener un mayor impacto en las provincias. Algunas de ellas ya acusan déficit. También sobre el Central y el valor del dólar.
"Creo que vamos hacia un mecanismo de apreciación cambiaria que habrá que ver si es sólo por costos internos o también si es porque el valor nominal va cayendo. Eso no es bueno para la economía".

Para el economista justicialista Eduardo Curia, hay varias cosas que el Gobierno dejó de hacer en materia económica y por ello, el año próximo se multiplicarán una serie de presiones que impactarán en el valor del dólar y en la inflación de precios, además de un escenario de tirantez cada vez mayor que se espera en la relación de la Nación con las provincias.

Respecto a la situación del tipo de cambio, el economista subrayó que en su momento planteó el llevarlo a un nivel de $4,10 para dejarlo en ese nivel y sustentar ese valor durante un tiempo, pero lo que se hizo fue mantenerlo en un valor más bajo, situación que hoy va viéndose superada por el aumento inflacionario que tuvieron los costos internos para las empresas. "Habrá que ver si se preserva en el tiempo", indicó.

El otro tema complicado desde su punto de vista es la inflación que el Gobierno no puede resolver porque rompió el barómetro (Indec) del cual podría haberse servido para establecer metas en sus políticas fiscales, salariales e inflacionarias. Ahora, las pautas salariales para el año venidero se estiman acorde a lo que se cree que hubo de inflación este año más un plus. Eso, obviamente presiona sobre los precios "y se entra en un círculo vicioso del cual es muy difícil salir", expresa Curia. Lo que sigue es la entrevista exclusiva de EL LIBERAL con el economista.

¿Qué opinión le merece la reunión entre Gobierno y empresarios la semana pasada?

Más bien es un buceo, en un clima que me parece que se fue deteriorando en el último período, donde por un lado desde el lado oficial hay una especie de inclinación en este último período a una política que sobre todo hay que poner énfasis en definir ciertos criterios en cuanto a la intervención del Estado, mas que a acciones de intervenciones muy puntuales y si se quiere, medio repetidas. Por otro lado, hubo una reacción de ciertos sectores empresarios de aprehensión y de refugiarse en la propiedad. Entonces ese ánimo que se generó fue muy receloso y no es bueno a mi entender para el funcionamiento de la economía con lo cual, si esta reunión con los empresarios aportó algo para distender este ánimo, por supuesto habría que alimentarlo, habrá que ver.

¿Cómo ve la situación fiscal de las provincias?

Se está deteriorando pero esto ya lo sabíamos. La política que planteamos como primera mejor en su momento, con tipo de cambio competitivo, el pensar ya en buscar un ordenamiento fiscal entre provincias y Nación de manera más concertada entre otras cosas, se dejó de lado. Ahora lo que hay es una especie de que cada provincia hace lo que puede, entonces en eso estamos, veo ahí un frente muy sensible. Lo que podría ser la contribución del Gobierno nacional es que está trabajando para habilitar el crédito externo, para ver si hay algún carril y luego queda el resto, las pujas entre Nación y provincias, en tribunales o donde fuere, negociaciones y ajustes internos de las provincias con o sin bonos. La situación la veo difícil, por supuesto la economía va a tener un repunte el año que viene, esto puede ayudar pero siempre se va a tener que estar compulsando el ritmo de la mejora en recaudación con el ritmo de los gastos y si por ejemplo, como el Gobierno no tiene una política antiinflacionaria, -con el Indec como está, no la puede tener-, supongamos una negociación salarial de lo que son las estimaciones de inflación para el año que viene, supóngase que se negocien salarios al 16 ó 17%, eso montado sobre las provincias les genera un impacto formidable, en algunas más que en otras porque en promedio, los salarios son 50 ó 60% del gasto provincial y, la verdad, yo veo ahí un tema muy delicado.

El tipo de cambio, bajó otro centavo, ¿Cuál debería ser el tipo de cambio competitivo?

Yo proponía que en el último período de ajuste –en el gobierno de Néstor Kirchner- subiera un 25 ó 26% algo que no fue menor, pero decía también que podíamos ir algo más por arriba de ese nivel. Por ejemplo llegar a $4,15 a $4,10 y de ahí tratar de preservarlo en el tiempo. Pero la política oficial no ha ido en ese sentido. Ahora digo, veamos si podemos hacer lo segundo mejor que no sé si lo podremos hacer.

El Bcra lo que hace más o menos es intentar sostener el valor nominal, fluctuando, algunos centavos se han perdido lo que sería una especie de paliativo, pero no sé si se preservará en el tiempo. Además, esta la presión de costos, en definitiva creo que vamos hacia un mecanismo de apreciación cambiaria que habrá que ver si es sólo por costos internos o también si es porque el valor nominal va cayendo. Eso no es bueno para la economía. Para las provincias, es doblemente malo porque para muchas de ellas que tienen que ver con productos transables, etc, es un tema de recaudación complicado, varias cosas son molestas.

Hasta ahora por lo que se ve en 2010 la clave va a estar en la inflación. ¿Por qué el Gobierno aún no la puede manejar?

No la está pudiendo manejar porque primero, cosas que parecían tontas, como por ejemplo que habría que salir con una meta de inflación esperada a la cual se comprometa el gobierno en el año, pero no el 6% que está en el presupuesto porque es risible.

Entonces frente a la inflación efectiva del 2009, de un 15% por ejemplo se podría haber puesto un tramo menor del 10 u 11% y definir luego políticas como la salarial, la de precios, la fiscal, etc para decir que acompañó con las políticas, entonces cuando hay que discutir salarios uno ya tiene una referencia.

Pero ahora el Gobierno ¿cómo puede hacer esto si no tenemos un barómetro creíble? Entonces estamos en un círculo vicioso y las expectativas de inflación son lo que se percibió como inflación de este año más un plus, o sea que uno ya empieza el año jugado en ese frente y como ése es el frente, el Central vuelve a tener tirantez entre objetivos y dice que si la inflación viene por el lado de los costos o lo que fuera más, deja anclado el tipo de cambio.

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