Para Cerutti, se deben reunir los gobernadores Saiz y Sapag para clarificar las cosas

El director ejecutivo del Comité Bioceanico Norpatagónico, Jorge Cerutti, destacó que “sería fantástico” que se reunieran los gobernadores de Río Negro, Miguel Saiz, y de Neuquén, Jorge Sapag, para resolver los cuestionamientos de Villa La Angostura al tránsito de cargas por el Paso Cardenal Samoré.
Señaló que el mandatario rionegrino nunca “ha tenido una actitud de anteponer intereses de Río Negro por sobre los de Neuquén, más allá de lo razonable que cada uno defiende el territorio provincial que conduce”. Dijo en diálogo con la agencia APP que mientras la provincia defiende el desarrollo de toda la región, compatibilizando todos los corredores, Neuquén oculta o disfraza el interés que tiene de priorizar “el eje Pino Hachado-Bahía Blanca, esa es la realidad”. Criticó además el supuesto aval del gobernador Jorge Sapag a los reclamos de Villa La Angostura al decir que los convenios binacionales “son muy genéricos respecto de los pasos que se van a privilegiar. Los pactos binacionales hay que estructurarlos con una redacción muy fina, la letra fina es lo que vale". Cerutti le respondió que "no puede hablar que los convenios internacionales tienen letra fina; los convenios internacionales tienen letra pétrea”. Dijo además sobre el reclamo de Villa La Angostura de priorizar el Paso Samoré únicamente para el turismo que “cuando se dice que la ruta nacional 231, que llega hasta el paso Cardenal Samoré se hizo en función de la actividad turística, es una falacia absoluta. La 231 se hizo y se pavimentó a partir del primer acuerdo binacional de Argentina y Chile en razón del tránsito Chile-Chile (1974). Es preexistente al fenómeno turístico de Villa La Angostura o al desarrollo urbano de esta ciudad”.

Dijo Cerutti que el gobernador neuquino Jorge Sapag “asume una postura que no podía ser de otra manera en defensa de los reclamos que está haciendo un municipio de su propia provincia; lo que no es muy claro es cuando dice que hay que hablarlo bien, porque los pactos binacionales son genéricos, no tienen letra fina”.

Enfatizó que “no sé cuál será la letra fina a la que el gobernador Sapag hace referencia. Los pactos internacionales tienen rango constitucional para los países que lo suscriben, sobre todo para la Argentina a partir de la reforma de 1994”.

Indicó que “Río Negro se opone a una discusión que nosotros creemos que tiene alcances muy pequeños, porque suponer que los corredores bioceánicos pueden favorecer solamente a la provincia de Río Negro, evidentemente es una visión localista que quita del medio la posibilidad de analizar en su conjunto los beneficios económicos, sociales, turísticos, políticos, que tiene un corredor bioceánico”.

Ejemplificó que “nosotros nunca hemos estado en contra del paso de Pino Hachado, y además es uno de los pasos que ha sido considerado prioritario por las autoridades de los dos países, juntamente con el de Samoré, Jama y Pehuenche”.

Enfatizó que “el problema acá es que se está invirtiendo la carga de la prueba; cuando se dice que la ruta nacional 231, que llega hasta el paso Cardenal Samoré se hizo en función de la actividad turística, es una falacia absoluta. La 231 se hizo y se pavimentó a partir del primer acuerdo binacional de Argentina y Chile en razón del tránsito Chile-Chile. Es preexistente al fenómeno turístico de Villa La Angostura o al desarrollo urbano de esta ciudad”.

“Con posterioridad a la apertura total de esa ruta y su pavimentación, comienza el crecimiento de Villa La Angostura”, afirmó.

En cuanto a los dichos de Sapag sobre la Ley de Parques Nacionales que es muy estricta en cuanto al tránsito de cargas peligrosas, reflexionó que “Río Negro tiene una ley que regula estrictamente el traslado de sustancias peligrosas. Lo que yo me pregunto es cuáles son las sustancias peligrosas, cuáles con las cargas peligrosas”.

Explicó en este sentido que “el acuerdo internacional para el tránsito Chile-Chile implica que los camiones vienen de Chile, ingresan a la Argentina, hacen todo el tránsito hacia el sur por la ruta 40, y vuelven a ingresar a territorio chileno, y lo hacen con un manifiesto de carga pero también con el aseguramiento de la inviolabilidad de esa carga, no se puede abrir en territorio argentino”.

Señaló a la agencia APP que con estos repartos en realidad “lo que se está ocultando es el interés que Neuquén tiene del corredor bioceánico por el eje 9 de IRSA, de la Integración de Infraestructura de Sudamérica, que es el eje Pino Hachado-Bahía Blanca, esa es la realidad”.

Explicitó que “si Neuquén dijera: nosotros queremos el tránsito del corredor bioceánico por Lonquimay-Zapala, para pasar del toro lado por Pino Hachado, que esto termina en Bahía Blanca como cabecera del Atlántico, lo que implica la ruta 22, y que esta es una postura política, geopolítica que Neuquén tiene para desarrollar la zona más postergada que la provincia tiene que es el norte, estaría perfecto”.

Dijo que “lo mismo está diciendo Río Negro, nosotros necesitamos desarrollar la zona sur de la provincia, que es la zona más postergada que tenemos. Pero nosotros decimos también cómo complementamos estas dos cosas, como complementamos Pino Hachado, Samoré, los once o doce pasos internacionales que hay en toda el área de influencia, incluído el paso de El Manso”.

“Si nosotros dijéramos no queremos priorizar el paso Pino Hachado, no queremos por ahí pase nada, no queremos que Neuquén tenga su corredor bioceánico, no queremos que Neuquén que desarrolle el norte de la provincia, esto evidentemente sería de un enfrentamiento interprovincial inaudito”, indicó.

Clarificó que “obviamente Neuquén no hace esto, sino que disfraza las cosas para no tener que decir esto. Un gobernador, con todo el respeto que se merece por la voluntad popular que lo llevó al lugar que está ocupando, no puede hablar que los convenios internacionales tienen letra fina; los convenios internacionales tienen letra pétrea, como dicen los abogados, eso está consagrado no por un convenio sino por cinco convenios internacionales”. (APP)

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