Día D para el caso David y la megacausa del IPAV

A las 12.00, la Cámara 2 dirá si Sergio David se enriqueció a costa del Estado. Media hora después se conocerá la condena contra Flavia Peñalva, principal acusada por una "megaestafa" contra el Instituto de Vivienda.
Dos casos que se convirtieron en emblemáticos de los negocios oscuros al amparo de un Estado incapaz de poner en marcha mecanismos de defensa, tendrán hoy una definición que marcará un antes y un después. Al mediodía se sabrá si el ex director de Deportes, Sergio David, es condenado por enriquecimiento ilícito, y a los pocos minutos, Flavia Peñalva enfrentará su peor fantasma: la posibilidad de ir a la cárcel -donde ya estuvo- por haber sido artífice y ejecutora de una defraudación contra el Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda.

Sergio David llega a la jornada final del juicio oral y público acusado por el Ministerio Fiscal de enriquecimiento ilícito y omisión maliciosa. Para el fiscal de Cámara Jorge Marcelo Amado, el enriquecimiento está debidamente comprobado y por ello le correspondería una pena de cuatro años, un monto que lo llevaría directo a la cárcel. En el otro extremo, el defensor oficial subrogante Enrique Fazzini solicitó la absolución del ex funcionario por entender que no hubo ningún enriquecimiento ya que está debidamente acreditado de dónde salieron los fondos que manejó David. La figura del "tío rico" sirvió para justificar todos los fondos que invirtió en su gimnasio y en el embellecimiento de su vivienda familiar. David también intentó una defensa advirtiendo que ninguna repartición pública ha detectado ni reclama los fondos con los que supuestamente se quedó. Esta es una verdad a medias. El ex director está bajo sospecha en una investigación penal por el desvío de fondos estatales hacia cuatro asociaciones que funcionaban bajo la órbita de Deportes. Ese expediente aún está abierto y si bien roza a varios ex funcionarios del Ministerio de Bienestar Social, aún no han sido indagados.

Megacausa.

Media hora después, y a sólo cuatro cuadras, la cámara en lo Criminal Nro. 2 dará a conocer su veredicto en la "megacausa" por la estafa contra el Instituto Provincial Autárquico de Vivienda. También conocida como "causa madre" -ya que de allí derivaron varias investigaciones paralelas-, el caso llega a la sentencia con sólo dos personas susceptibles de ser condenadas, de las siete que estaban en el lote inicial.

Ellas son Flavia Lorena Peñalva, principal acusada de la defraudación, y su hermana Marta Mariana, acusada como partícipe primaria de la maniobra. La fiscal de cámara, Susana Alvarez, imputó a Flavia Peñalva la autoría de una maniobra para apropiarse de dinero del IPAV -órgano en el que trabajaba en negro desde hacía una década- aprovechando la confianza depositada en ella por sus superiores y la facilidad para acceder a las chequeras de la entidad y a los sellos.

Alvarez liberó de culpas al resto de los acusados pero no por convicción sino por falta de elementos sólidos para sostener la acusación inicial. Los cuatro que al no ser acusados por el Ministerio Fiscal ya tienen garantizado que no recibirán condena alguna son los ex jefes contables Mirta Isabel Rodríguez y Walter García, y los parientes de Peñalva, Víctor Hugo Quaglino y Darío Barrasa.

Otro que zafó del juicio, pero sólo en forma momentánea, fue el asesor letrado del IPAV Fernando Gutiérrez. El abogado era el séptimo acusado, pero a raíz de una presentación que hizo, la Cámara en lo Criminal decidió desdoblar su caso, hacer un expediente aparte, y seguir adelante con los seis restantes.

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