Para la Casa Blanca, el régimen cubano ya "está finalizando"

La jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, afirmó ayer que el régimen cubano "está finalizando", y que la Casa Blanca respetará una eventual decisión del Congreso de EE.UU. de levantar el embargo.
Al mismo tiempo, Clinton destacó las diferencias existentes entre el histórico líder cubano, Fidel Castro, y su hermano Raúl, actual presidente. "Podemos ver que comienza a haber un debate", dijo en su primera audiencia como secretaria de Estado ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.

"Este es un régimen que está finalizando. En algún momento terminará y necesitamos estar listos para eso", dijo Clinton. Por otra parte, señaló que si el Congreso decide que lo mejor para los intereses de EE.UU. es levantar el embargo de 1962, "obviamente la Administración lo respetaría".

Clinton reiteró la postura del presidente Barack Obama de que el gobierno de La Habana debe tomar medidas hacia la democratización y de que Washington está dispuesto a un diálogo amplio que incluya los derechos humanos y la libertad de los presos políticos.

El gobierno, que el 13 de abril hizo un gesto al suprimir todas las restricciones a cubanoestadounidenses de viajar y enviar remesas a Cuba, "procederá muy cuidadosamente en este proceso" frente a La Habana, indicó Clinton.

"Es un cálculo difícil. Nuestra meta es una democracia independiente y libre que dé al pueblo de Cuba la posibilidad de tener las mismas oportunidades que sus hermanos y primos (...) poseen en este país", agregó.

Las declaraciones de Clinton llegaron el mismo día en que Fidel Castro escribió en un artículo que Obama "interpretó mal" la oferta de Raúl Castro de liberar a presos políticos.

Fidel ratificó la posición invariable de Cuba frente a Estados Unidos: el fin del embargo y un canje -no liberación unilateral- de opositores encarcelados por cinco cubanos condenados en ese país bajo cargos de espionaje.

"Sin duda que el presidente (de EE.UU.) interpretó mal la declaración de Raúl", escribió el ex gobernante, tras recordar que Obama calificó como "señal de avance" que su hermano se dijera dispuesto a hablar incluso de derechos humanos y presos políticos.

Según la Secretaria de Estado esa "contradicción" entre Fidel y Raúl Castro demuestra que las acciones de Obama, "han provocado una respuesta" de parte de La Habana.

Además, en el marco de su comparecencia para explicar el nuevo rumbo de la política exterior del gobierno de Obama, la secretaria de Estado habló ante los miembros del Congreso sobre Pakistán, y advirtió que el crecimiento de la milicia talibán en ese país se ha convertido en un tema de alarma considerable para el gobierno estadounidense.

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