Para Berlusconi, la prohibición de los crucifijos en escuelas es "inaceptable"

El premier italiano cuestionó la prohibición de exhibir crucifijos en las aulas de colegios públicos por parte de la Corte de Derechos Humanos europea, que estableció que su presencia viola las libertades religiosas
"Es una decisión inaceptable para los italianos. Se trata de una de esas decisiones que te hacen dudar del sentido común de Europa", dijo Berlusconi en un programa de la televisión pública realizado desde la ciudad de Aquila, centro de Italia, citado por la agencia de noticias Europa Press.

"Estamos en un país que no puede dejar de considerarse cristiano", agregó el premier italiano y detalló que "sólo en la región de Aquila, hay 351 iglesias afectadas por el terremoto de abril y se puede uno tropezar con símbolos del cristianismo por todos lados en menos de doscientos metros".

En una sentencia histórica -es la primera vez que el tribunal se pronuncia sobre la presencia de símbolos religiosos en las escuelas-, la Corte de Derechos Humanos de Estrasburgo estableció que la presencia de crucifijos en las aulas constituye "una violación del derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones" y "una violación de la libertad religiosa de los alumnos".

El gobierno italiano anunció que va a presentar recurso contra la decisión del tribunal, que fue criticada por el Vaticano también.

El fallo ordena a Italia pagar una multa de 5.000 euros a una mujer que durante ocho años peleó para conseguir que retirasen los crucifijos de las aulas de la escuela pública de sus hijos.

El tribunal, por unanimidad de sus siete jueces, da la razón a Soile Lautsi, una ciudadana italiana que pidió en 2002 al instituto público Vittorino da Feltre, de Abano Terme (Padua), donde estudiaban sus dos hijos, que retirara los crucifijos de sus aulas.

Tras la respuesta negativa del centro, Lautsi recurrió, sin éxito, a diversas instancias jurídicas italianas y, finalmente, a Estrasburgo.

El portavoz del Vaticano, reverendo Federico Lombardi, dijo que el crucifijo era una señal fundamental de la importancia de los valores religiosos en la historia y la cultura de Italia y un símbolo de unidad y bienvenida a toda la humanidad, no de exclusión, al tiempo que estimó que la corte europea no tenía derecho a intervenir en un asunto tan profundamente italiano.

"Parece que la corte quisiera ignorar el papel del cristianismo en la formación de la identidad de Europa, que fue y sigue siendo esencial", señaló ayer, tras conocerse el fallo.

El recurso que presentará el Gobierno italiano puede abrir dos vías.

Si la Corte los acepta, el caso será revisado por la Gran Cámara, el órgano superior del tribunal. Si no, la sentencia será ejecutiva en tres meses, y el Comité de Ministros del Consejo de Europa deberá, en seis meses más, decidir qué acciones debe tomar el Gobierno italiano para no incurrir en nuevas violaciones ligadas a la presencia de los crucifijos en las escuelas públicas.

Comentá la nota