Para Barletta, la renuncia de Binner allana la política de alianzas de la UCR

Para Barletta, la renuncia de Binner allana la política de alianzas de la UCR

El dirigente radical y precandidato a gobernador de Santa Fe afirmó que el líder socialista "era una piedra en el zapato" para los que analizaban acordar con Macri o Massa.

La renuncia de Hermes Binner a su candidatura presidencial puso en estado gaseoso al Frente Amplio Unen (FAU), un espacio que ya venía siendo desgastado por los tironeos del radicalismo a causa de las divergentes políticas de alianzas que propugnan sus dirigentes, tanto a niveles provinciales como nacional. En ese sentido, para Mario Barletta, ex presidente del comité nacional de la UCR y precandidato a gobernador de Santa Fe, el renunciamiento del líder socialista libera a muchos de los integrantes del FAU para forjar los acuerdos electorales que quieran. "Binner era una piedra en el zapato para los que estaban analizando si me voy para acá o para allá", graficó el ex intendente capitalino.

La UCR tiene su cita el 14 de marzo próximo en el comité nacional. Allí debería definirse la política de alianzas el centenario partido de cara a las elecciones presidenciales, en un contexto donde la discusión pasa por si alistarse detrás de Mauricio Macri o de Sergio Massa. Hasta cabe preguntarse por la posibilidad de que por primera vez en su historia el radicalismo no tenga un candidato a la Presidencia.

Barletta, quien aseguró estar abocado a pleno en la campaña electoral provincial, admitió que la decisión de Binner "muy por sorpresa no me tomó porque todos en algún momento daban a entender esa posibilidad".

Consultado sobre la situación en el FAU, el referente radical santafesino consideró que "la renuncia de Binner no lo empeora ni lo mejora", ya que "las dificultades devienen de otras circunstancias y no de la decisión personal de uno de los candidatos". Admitió que "sabíamos que no era sencillo (consolidar el FAU) pero no se hizo lo que se debió hacer y quedó entreverado más en aspectos electorales y alianzas o no alianzas, en lugar de transcurrir todo un período en el que había que decirle a la gente como íbamos a resolver los problemas de la gente, para hacer posible que la sociedad nos mirara como una alternativa cierta al kirchnerismo".

Resignado, Barletta señaló que "no se hizo y las consecuencias están a la vista: hoy es muy difícil que se vuelva recomponer este espacio por el que trabajamos durante mucho tiempo". Y opinó que "Hermes Binner era una piedra en el zapato para los que estaban analizando si me voy para acá o para allá".

A la convención. Mientras un grupo de dirigentes de la UCR quiere sumarse al proyecto macrista, otro grupo teje alianzas con el Frente Renovador (FR). ¿Podrá darse que la diáspora radical deje al partido sin candidato presidencial propio? "Espero -dijo Barletta- que tengamos un candidato presidencial y que la convención del 14 de marzo tenga la responsabilidad, sabiduría e inteligencia de ser parte de una convocatoria a que todas las fuerzas de la oposición acuerden un compromiso de cinco puntos de que, fuese quien fuese el próximo presidente, todos se encolumnarían detrás de ese propósito". Argumentó que "el país que deja el kirchnerismo requerirá de un presidente con mucha fortaleza y espaldas anchas, y lo lograríamos si nos comprometemos en cinco grandes temas".

El otro tema que deberá saldarse en la convención radical es "que sean respetuosos de los acuerdos provinciales, yo no sé lo que está pasando con los acuerdos en una provincia con tal o cual, porque cuando aquí (en Santa Fe) hicimos el Frente Progresista no lo consultamos con nadie, no preguntamos si hacíamos un frente con el ARI, el PDP o el PS, y nos salió bien. Por eso no sé porque nos estamos entrometiendo en cada provincia".

Gestos sospechosos. Consultado sobre si el radicalismo, ya liberado del férreo rechazo de Binner de acercarse a Macri o Massa, podría proponer a todas las fuerzas de la oposición competir en las Paso bajo el mismo paraguas, Barletta no lo vio muy factible, y en su argumentación deslizó una sospecha. "Es complejo, (Margarita) Stolbizer no tiene ganas de esa alternativa", y añadió: "Como si eso fuera poco, aparece un acercamiento del socialismo con el gobierno nacional".

Pese a que Binner ungió de candidata de su espacio a la líder del GEN, y que dirigentes del socialismo como Miguel Lifschitz o Alicia Ciciliani rechazaron de plano el convite del ministro Florencio Randazzo a los socialistas a apoyar su precandidatura por el kirchnerismo, Barletta sospecha de una serie de "gestos" que enumeró: "Hay cosas que nos hacen pensar. ¿Por qué (el gobernador) Bonfatti no estuvo en el 18F, ni fue a Expoagro ni reclamó firmemente la presencia de las fuerzas federales? ¿Por qué, como ocurrió con Binner, que fuimos a la Corte Suprema a reclamar las deudas con la provincia, ahora no escuché ese pedido de las autoridades de la provincia? La carta de María Eugenia Bielsa (donde denunció acuerdos del justicialismo santafesino con el gobierno socialista). Hay elementos que yo no quiero creerlo, pero a la gente la desorienta". Tampoco tomó por serios los dichos de Lifschitz al respecto. "Había descartado una semana antes que Binner fuera a renunciar a la candidatura", aseveró.

Borocotizados. En un tono casi de catarsis, Barletta aseguró que "hay una complejidad general devenida de la crisis de los partidos", ya que "hoy no hay democracia de partidos sino de candidatos: estamos más pendientes de las definiciones de los individuos y esto se debe a la ley de las Paso, a la ley de la boleta única". Por eso, reclamó que "después de estas elecciones, los argentinos tenemos necesidad de revisar todo ese andamiaje legal electoral que está haciendo un daño brutal". Ejemplificó que "cuando Lorenzo Borocotó saltó (del macrismo al kirchnerismo dos semanas después de ser electo diputado) fue noticia, pero ahora todo es natural".

En ese sentido, criticó que "con una decisión hegemónica (el ministro Rubén) Galassi, Bonfatti y compañía salieron a una caza de radicales descarada, eso confunde mucho a la gente. O como el caso de (Jorge) Boasso, quien se cambió tres veces". Y se preguntó: "¿Cómo se explica la decisión de gran parte de la dirigencia radical de dar la espalda al partido para ir con otro? ¿Por qué? ¿Por un lugar en una lista, plata o un cargo?".

Alfonsín responsabilizó a Sanz por el final del FAU

Ricardo Alfonsín cargó ayer contra el titular de la UCR, Ernesto Sanz, por proponer una alianza con el PRO y afirmó que la convención nacional partidaria que se realizará el sábado en Gualeguaychú sólo tendrá un "espíritu de sobrevivencia".

"Sanz nos dice que debemos ir con el PRO para no perder o para ingresar más concejales, intendentes o gobernadores radicales. Pero Sanz no cuenta toda la película", dijo Alfonsín, quien agregó que "desde 2001 hasta 2013, la UCR enfrentó las elecciones con estrategias de sobrevivencia". Pero "en las de 2013 pusimos en marcha una estrategia de poder. El FAU salió segundo a nivel nacional, y, hasta hace no mucho, era una de las fuerzas con más chances de estar en la segunda vuelta", sostuvo. Sin embargo, "desde el interior mismo del FAU se dedicaron a malograrlo. Y lo consiguieron, y llevaron al radicalismo otra vez a una situación de debilidad. Otra vez lo central pasó a ser evitar perder representación legislativa o ejecutiva. Ese espíritu de sobrevivencia lamentablemente será el que reinará en la convención".

Dijo que "nadie conseguirá convencerme de que llegamos a esto por casualidad ni que es mejor ser furgón de cola del PRO, que locomotora del FAU".

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