Para los bares de Alem, existe una persecución municipal en su contra

En el Concejo Deliberante, adonde concurrieron empleados, proveedores y otras personas vinculadas a la actividad, el titular de la Cámara que los agrupa, Pablo Villar, negó que el sector sea responsable de los problemas de la nocturnidad. Lo atribuyen a presiones de un grupo de vecinos del barrio.

En la sesión de ayer del Concejo Deliberante, al hacer uso de la banca 25, el presidente de la Cámara de Restaurantes, Bares y Afines de Playa Grande, planteó que el 100% de los inspectores municipales controlan sólo los bares de Alem, dejando de lado el resto de la ciudad, sin ningún tipo de control ni seguridad. Tras recordar que hay más de mil familias que viven directamente de esa actividad y otras quince mil en forma indirecta, sostuvo que "este control desmedido se genera por unas pocas personas que presionan sin parar al gobierno municipal con acusaciones falsas, tendenciosas y mal intencionadas".

Luego de plantear que "la gente baila en Alem desde hace más de treinta años", dijo que "ahora, porque lo hace espontáneamente, nos tratan como delincuentes".

Finalizada su exposición, en diálogo con este medio, Pablo Villar señaló que "los controles excesivos hacen que la situación sea insostenible; los inspectores municipales nos persiguen constantemente; somos el único corredor nocturno que todos los fines de semana, por una cuestión menor como es el baile, recibe gran cantidad de sanciones, con multas de entre 10 y 15 mil pesos".

Añadió: "Vinimos a plantearles a los concejales que actualicen las ordenanzas; somos marplatenses que, a pesar de que la Municipalidad nos castiga duramente, invertimos muchísimo dinero en la ciudad; no podemos trabajar con normas sancionadas hace más de tres décadas".

Dijo luego que "consideramos que nuestra actividad es lícita y que la desarrolla un grupo de gente que trabaja, invierte, lucha y genera una gran cantidad de fuentes laborales; pretendemos que se haga una jornada de trabajo definitiva, que posibilite sancionar nuevas ordenanzas que enmarquen a los bares de Alem en las reglamentaciones vigentes".

El tope horario

Consultado sobre la flexibilización del tope horario y la prohibición de venta de energizantes que sancionó el miércoles la Cámara de Diputados, el empresario sostuvo que "para nosotros la cuestión del horario no es una complicación ya que hace tres años que cerramos a las 5.30; es un tema que surgió a partir del gobernador Scioli por la gran cantidad de excesos que se produjeron en el conurbano; lo que tendríamos que ver es si los bares entran en la restricción de cerrar las barras a las 4.30 y si se puede permitir el ingreso sólo hasta las 2 de la madrugada, lo cual nos parece una locura".

Acerca del tema de los energizantes sostuvo que "es una cuestión que debe haber planteado gente idónea en el tema que considera que es un riesgo para la salud; si bien nosotros los comercializamos porque el público lo demanda, si se los prohíbe nos ajustaremos sin problemas a la reglamentación".

Posteriormente, tras admitir que "cuestionamos duramente a la Asociación de Fomento del barrio", explicó que "hay un reducido grupo de vecinos que se reúnen constantemente con comerciantes de la Avda. Constitución y que lo único que hacen, con declaraciones maliciosas, tendenciosas y fuera de contexto, es atacar a los comerciantes de Alem; son los mismos que presionan constantemente al Departamento Ejecutivo y al Concejo Deliberante para que nos controlen todos los fines de semana, generando una irritante situación a la puerta de los locales de Alem, que, junto con los de la calle Hipólito Yrigoyen, son los únicos que se controlan".

Más tarde dijo que "así como hay muchos que cerraron, otros no van a poder abrir sus puertas el próximo verano; no es posible que a un comerciante que está realizando una despedida de soltero, le cobren 15 mil pesos de multa porque hay gente bailando", se quejó.

En otro orden manifestó que "el factor ocupacional que nos regula, que otorga los Bomberos, no contempla los espacios descubiertos, semicubiertos o terrazas; esto implica que a un local que tiene 200 sillas, dejan entrar solamente 100 personas; es algo que pone muy nervioso a quienes desde afuera ven que hay lugar suficiente", advirtió.

Hará "más felices" a los chicos

El ministro de Desarrollo Social bonaerense, Baldomero Alvarez de Olivera, consideró que la iniciativa oficial de poner límites horarios a los locales bailables hará a los jóvenes "más felices".

"Es un instrumento para hacer a los chicos más felices", aseguró el ministro y remarcó que "esta no es una medida aislada, es una política de lucha contra las adicciones".

"Hay una decisión del gobernador (Daniel Scioli) de llevar adelante este combate y esta ley complementa (esa lucha) porque el alcohol es la entrada hacia todo lo demás", consideró en declaraciones a Radio Provincia.

La iniciativa aprobada por la Cámara baja provincial y girada al Senado provincial para su sanción prevé, entre otras cosas, que se podrá vender alcohol en las barras de los boliches hasta las 4.30, y esos locales deberán cerrar a las 5.30.

La Cámara baja introdujo una modificación al proyecto oficial original y autorizó, en casos excepcionales, la extensión del horario de cierre a las 6.30. "En la medida en que el Ejecutivo provincial decida por estacionalidad o zona como el verano en la costa, en esos casos el Ejecutivo puede decidir prolongar o no la noche (hasta las 6.30)", precisó el ministro de Desarrollo Social.

El proyecto aprobado prohíbe la venta telefónica de alcohol a partir de las 21 horas, lo que fue calificado por el ministro como "muy acertado" ya que, explicó "en muchos casos, los menores hacen un pedido telefónico y el delivery se lo lleva a domicilio".

Baldomero Alvarez de Olivera recordó que la iniciativa prevé multas para quienes infrinjan la ley, sanciones que van "desde los 10 mil hasta 100 mil pesos, clausura de 30 a 180 días y en caso de reincidencia se le podrá quitar la licencia de venta de alcohol".

Comentá la nota