Para Arturo la peor despedida

Fue abucheado cada vez que fue nombrado y pasó un verdadero sofocón cuando se retiraba de Casa de Gobierno. El gobernador saliente terminó de la peor manera su gestión, repudiado por la gente.

Insultos, empujones y hasta algún golpe tirado al aire fue lo que debió soportar Arturo Colombi en la noche del jueves al salir de Casa de Gobierno tras entregar el poder a su primo el gobernador Ricardo Colombi.

El clima contra quien gobernó la provincia en los últimos cuatro años no era el mejor. Cada vez que fue nombrado durante los actos fue abucheado y silbado por la gran cantidad de público presente que incluso le dedicó algunos cánticos cuando la ceremonia de Casa de Gobierno llegaba a su fin.

Recibió a su primó con una forzada sonrisa y un distante apretón de manos. Soportó el primer abucheo de la noche estoicamente, con una nerviosa mueca, cuando fue nombrado por el locutor oficial. Tras la acelerada entrega de la banda y el bastón palmeó a su primo y se bajó presuroso del plazo, como no queriendo ver lo que sucedería.

Mientras todo era aplausos dentro de Casa de Gobierno el ganó la calle con una modesta custodia que debió esforzarse para resguardarlo de la gente que en la calle se percató de su retirada. Recibió toda clase de insultos y algunos hasta amagaron con írsele encima. Una mujer no sólo que le reclamó la devolución de la "plata del (de la lucha) dengue" sino que se animo hasta tirarle un golpe que por poco no dio en el blanco.

A las apuradas lo metieron en el vehículo que lo esperaba y lo sacaron de un escenario que le era claramente hostil. El último suspiro de poder que le quedaba se había agotado hacía instantes, ya era un simple ciudadano más.

Ahora, dijo a la prensa, se va a "dedicar a la profesión de ingeniero" y a colaborar en el "rearmado" del radicalismo local, aunque algunos aseguran que también le dedicará mucho tiempo a recorrer los pasillos de tribunales.

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