Para el arquitecto de la Suprema Corte el ex policlínico sería un lugar ideal

Según trascendió de la recorrida realizada días atrás, el arquitecto de la Suprema Corte habría considerado al ex policlínico ferroviario como un lugar ideal para emplazar las dependencias judiciales. El doctor Ramón Iborra cuenta detalles de la actualidad de un predio estratégico que en un interior se conservó de buena forma.
Cuando las voces se alzaron por la desidia que se observaba en el ex policlínico ferroviario, nadie sabía lo que adentro se guardaba. Aquellas voces lógicamente preocupadas imaginaban que se afuera se veía lo que era a todas luces un lugar destinado al olvido, en las entrañas sólo habría ruinas.

El predio apresado por un litigio eterno (más precisamente lleva 11 años), hoy atesora en su interior una pulcritud saludable, como si estuviese conservada en pos de un proyecto precisamente de salud que nunca pudo ser, como su origen lo fundó.

Ahora la especulación inmobiliaria como intereses encontrados -y también ventilados-, pone al predio en boca de todos. De los vecinos de Villa Italia que siempre alzaron la voz por un lugar caro a la nostalgia barrial, como de aquellos que ven en este espacio un destino sumamente interesante para ocupar de cara a un desarrollo singular, ya sea con características sanitarias o judiciales, como por éstas horas se debate.

Mientras una de las partes propietaria, el doctor Marin, llamó a una conferencia de prensa para dar a conocer su proyecto (hoy a las 11 en el Sindicato de la Madera), el otro 50 por ciento, también integrada por un grupo de médicos (una veintena), aguarda por recuperar su inversión, con el destino que fuera, pero con el valor real de un predio estratégicamente importante.

GOZA DE BUENA SALUD

Uno de los médicos tandilenses involucrados, Ramón Iborra, en diálogo con el programa Examen Final de la Am 1560 Tandil detalló sobre el buen mantenimiento del lugar en su interior.

“Adentro está impecable. Lo que pasa es que afuera, con esta situación de litigio, llevó a que en algunos veranos el crecimiento de pasto y malezas diera la impresión de abandono. El lugar se mantuvo bien. Se trata de un espacio amplio que siempre se ventiló, el problema era la parte externa, que no invertimos nada por este litigio (ya lleva 11 años el conflicto)”, indicó el médico.

Sobre el conflicto con la otra parte propietaria, Iborra dijo que desde el 99 que no se hablan con la otra parte, “a partir de allí nos hicimos cargo de los impuestos provinciales, queda la moratoria de los últimos dos años, mientras que nadie se hizo cargo de los impuestos municipales cuando le hubiese correspondido a la contra parte”.

El médico agregó que “desde aquellos días a la fecha en ningún momento tuvimos oferta alguna del doctor Marín para adquirir todo el predio. Cuando el doctor Lunghi habló con nosotros (en el 2003) con la idea de hacer el hospital de niños no fuimos nosotros los que paramos la operación, nosotros estábamos de acuerdo”.

“Hace dos meses –siguió- teníamos información que iba a llegar gente de la Suprema Corte y con el conocimiento de los letrados representantes de Marín, las autoridades provinciales recorrieron el lugar. Por eso ahora me llama la atención esta sorpresa que aduce el doctor Marín. A raíz de eso nosotros pedimos la postergación del remate, para que la Suprema Corte nos haga una oferta”.

Al ser preguntado sobre la impresión que se llevó el profesional de la cartera judicial con respecto al predio, Iborra afirmó que el “único conocimiento que tengo es que el arquitecto jefe de la Suprema Corte que estuvo recorriendo dijo que es un lugar ideal. De todas maneras seguramente habrá pasos legales”.

Para Iborra resulta llamativo que “ahora surja esta intención de emplazar un sanatorio”, sin dejar de aclarar que “el grupo de médicos de Tandil no tiene inconvenientes en cuál sea el destino del lugar. Nosotros no intervenimos ni si se lo queda el Estado o Marín, pero sí queremos defender es el real valor de esa propiedad”.

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