Para Airbus, la tragedia fue por "varias causas"

Es el fabricante del avión de Air France. Pero no sabe cuáles fueron esos motivos.
La tragedia del avión de Air France siguen envuelta en misterio. Ayer, desde la empresa constructora Airbus, admitieron que el accidente "es la convergencia de distintas causas" pero que todavía es muy pronto para saber cuáles fueron.

"No sabemos si los tubos de Pitot (las sondas que miden la velocidad del avión en el aire) han jugado o no un rol en el incidente", admitió Louis Gallois, presidente ejecutivo de EADS, la casa matriz de Airbus. Consultado sobre las posibles causas del desastre aéreo, el ejecutivo pidió que se deje trabajar a la Oficina de Investigación y Análisis (BEA) y no "hacer hipótesis que perturben a la gente".

Airbus fabricó el avión A330-200 de Air France que se desintegró sobre el Atlántico el 31 de mayo con 228 personas a bordo en vuelo de Río a París. Los especialistas de la industria consideran al avión uno de los más seguros del mundo.

"En dichos accidentes, no existe una causa única'', insistió el Gallois. "Es la convergencia de causas diferentes la que ocasionó dicho accidente'', agregó.

Los investigadores se han centrado en la posibilidad de que los monitores externos de velocidad, llamados tubos Pitot, quedaran cubiertos de hielo y emitieran lecturas falsas a las computadoras del avión al mismo tiempo que encaraba una tormenta feroz.

De hecho, el Laboratorio de Recepción y Procesamientos de Imágenes Satelitales de la Universidad brasileña de Alagoas, analizó las imágenes satelitales en el momento de la tragedia del Airbus y retomó la hipótesis de que una tempestad súbita haya sido la causa del siniestro.

Humberto Alves Barbosa, director del Laboratorio, estimó que el vuelo AF-447 pudo haber encontrado una de "esas tempestades de rápido desarrollo e inesperadas".

Ayer se supo además que entre la oleada de mensajes automáticos que el avión envió antes de desaparecer, uno alertaba sobre problemas con "el limitador del timón'', un mecanismo que controla cuánto puede moverse el timón. Pero el dato no alcanza para sacar conclusiones.

En tanto ayer llegó a la zona de búsqueda en el mar un barco holandés con un dispositivo detector de señales de alta tecnología (TPL) de la Armada de EE.UU., listo para buscar en el fondo del Atlántico las cajas negras, clave para determinar qué ocurrió. El área a explorar incluye algunas de las aguas más profundas del Atlántico. Pero la búsqueda no puede durar mucho porque se estima que en dos semanas más las señales de las cajas empezarán a marchitarse.

La Fuerza Aérea de Brasil, en tanto, informó ayer que son 43 y no 44 el número de cuerpos rescatados por militares de ese país, mientras otros 6 cadáveres del accidente fueron encontrados por un navío francés que aún nos los entregó a las autoridades locales.

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