Para ahorristas: en qué invertir para no perder en las elecciones

Con el cierre de las listas empezó la cuenta regresiva para los candidatos a las elecciones legislativas del 28 de junio pero también para los inversores, que al escenario externo deben sumarle el marco interno electoral y una economía en la que han aparecido algunos interrogantes, lo que genera un coctail que lleva a la mayoría de los inversores a tomar una actitud conservadora ante este escenario. Como ha sucedido a lo largo de toda la historia económica del país, el refugio preferido, tanto por público como analistas, continúan siendo las divisas extranjeras, en especial el dólar.
Ahora bien, hay muchos inversores que confunden tomar una actitud conservadora con 'no mover las fichas', o bien, no tienen claro cómo debe estar conformada una cartera con ese objetivo, lo que puede tener un efecto más negativo que el 'no innovar'.

La meta es posicionarse sobre activos que resguarden mejor el valor ante un futuro incierto o de alta volatilidad pero es fundamental que sobre todo brinden un alto grado de liquidez para permitir un posible reposicionamiento a corto plazo, en este caso, a partir de 30 o 40 días, coinciden los analistas y operadores bursátiles.

Divisas

De cara a las elecciones, los especialistas tienen un alto grado de congruencia respecto a cuáles consideran algunos de los mejores activos para el escenario actual. Tomar posiciones en dólares, algunos bonos en la divisa estadounidense, y acciones de empresas con flujos en monedas extranjeras, son varias de las recomendaciones que más se escuchan en la City porteña por estos días.

Al respecto, Juan Pablo Vera, jefe de análisis financiero de Tavelli & Cia. Sociedad de Bolsa, indica: "La recomendación que podemos hacer con vistas al 28-J es dolarizar un porcentaje no menor de la cartera, conservando sólo una porción marginal en instrumentos en pesos, y básicamente en activos líquidos y de corto plazo. Las opciones arrancan desde el clásico atesoramiento físico de la divisa hasta los instrumentos con oferta pública, tanto de renta variable como fija, nominados en moneda dura o con efecto en su precio de la cotización de ésta, segmentando los potenciales portfolios según monto de inversión".

Por su parte, Juan Ignacio Di Santo, operador de Puente Hermanos, sostiene que "una de las recomendaciones que damos es ubicarse en las posiciones más largas del dólar a futuro, de marzo de 2010 en adelante. Esto asegura un tipo de cambio de $ 4,16 aproximadamente para abril del año próximo, lo que representa una tasa de interés implícita de 13% y sin necesidad de movilizar fondos hasta 2010".

Los inversores no están ajenos a cómo llega la economía del país a las elecciones. Al respecto, Rodrigo Alvarez, gerente de economía y finanzas de Ecolatina, sostiene que es "cada vez más necesaria una corrección significativa de rumbo. El tipo de cambio ha dejado de ser competitivo hace mucho, la inflación sigue en niveles elevadísimos -19% interanual-, hay recesión y el gasto público crece a un ritmo que no podrá ser sostenido. Además, la actual crisis de confianza y expectativas condiciona la efectividad de las políticas públicas y reduce al mínimo la posibilidad de revertir la tendencia en el corto plazo". Y añade que "cuando los ajustes de fondo no se toman y, por el contrario, se dilatan, los costos se potencian. El gobierno nacional está consumiendo los stocks -por caso, los recursos de las AFJP- que más temprano que tarde se agotarán. Sin acceso a financiamiento y sin recursos el ajuste será inevitable".

Bonos y ETFs

Otra de las opciones para ahorristas que más circulan en la plaza son los títulos públicos nominados en dólares. Pero dentro de estos, los analistas y operadores concentran sus preferencias en el Boden 2012, el Bonar V y el Boden 2015.

"Hay un arbitraje constante entre los bonos y hay opciones atractivas como el Boden 2015, que tiene una paridad de 32% y cuenta con una tasa interna de retorno (TIR) de 36%, y el Bonar V en dólares, que cotiza a 50% de su valor técnico y ofrece una TIR de casi 60%", afirma Di Santo de Puente Hermanos.

Los títulos públicos, más allá del reciente rally, aún cuentan con tasas de rendimientos muy atractivas. Sin embargo, el tránsito hacia el 28 de junio no estaría exento de una mayor incertidumbre y volatilidad.

"En este posible escenario de distorsión, el Boden 2012 podría constituirse en una alternativa válida si llegara a concretarse su canje y adelantar el atractivo cupón que promete para el 3 de agosto. Nos inclinamos por el Bonar V en dólares, por el desarbitraje reflejado en la curva de rendimientos, y por el Boden 2015, debido a que presenta la menor paridad en la curva dolarizada de duration similar", sostiene Vera de Tavelli & Cia..

Los títulos públicos nominados en pesos también prometen tasas de retornos por demás interesantes, incluso en términos reales de dólar e inflación estimados. A fin de evitar la distorsión de un CER subestimado en la indexación de los bonos en pesos, Vera recomienda "el Bonar 2014, un título que ajusta por la tasa BADLAR, posee un atractivo carry y que podría verse beneficiado de un escenario de tasas de interés en aumento de cara a las elecciones".

Por su parte, Héctor Scasserra, presidente de Arpenta Sociedad de Bolsa, asegura: "Para los inversores de hasta $ 100 mil recomendamos concentrar la cartera específicamente en el Boden 2012, por liquidez y porque en estas circunstancias descontamos que no habrá default de la Argentina. Si existiera un canje de deuda, sería voluntario y para los pequeños inversores".

Y el titular de Arpenta añade: "En el caso de inversores mayores a $ 100 mil recomendamos posicionarse en Boden 2012 por el 50% de la cartera. Otro 25% en bonos en pesos ajustables por CER, dado que reinvirtiendo los cupones mensuales -caso del Pro 12 o Pre 9- permiten obtener tasas de rentabilidad de 60% en pesos. Y el 25% restante, destinarlo a Eurobonos de empresas bien calificadas que cuentan con tasas de rendimiento en dólares de entre 7% y 8%, y para los más sofisticados, incluimos ETF (Exchange Trade Funds) sobre el mercado internacional de Bancos, Salud, Biotecnología y Farmacéuticas".

Los ETFs permiten invertir en un índice o industria determinada sin necesidad de adquirir las acciones que lo componen. Este tipo de instrumentos permite diversificar las inversiones y reducir el riesgo, en el exterior son muy utilizados. Además permiten a quien espera un gran crecimiento en algún sector en particular de la economía invertir en este, sin tener la necesidad de tener un conocimiento muy específico sobre el mismo. A esta posibilidad se puede acceder con inversiones de u$s 5.000 en adelante.

"También recomendamos posicionarse en ETFs, como el índice de Petróleo. La principal ventaja de los ETFs consiste en su bajo costo, alta liquidez y la gran diversificación que ofrecen", asegura Di Santo.

Acciones y CEDEARs

Los papeles de empresas conllevan aceptar un nivel de riesgo mayor al de una inversión en renta fija como pueden ser los bonos, pero no por ello algunas compañías dejan de tener un considerable atractivo.

"En el rubro equity, una adecuada cobertura pre-eleccionaria puede lograrse con empresas con sus flujos dolarizados, como Tenaris y Petrobras, o con Telecom, que cuenta con una mayor resistencia ante un empeoramiento del ciclo económico local", sostiene Vera. Y Di Santo coincide: "Se pueden tomar posiciones para el mediano plazo en empresas que tienen buenos fundamentos, como algunas vinculadas a la industria petrolera".

Los CEDEARs constituyen una interesante alternativa para el inversor minorista, ya que cumplen con el doble objetivo de diversificación y resguardo en activos subyacentes en moneda dura. Ante una depreciación en el tipo de cambio el resultado se vería reflejado en su cotización en pesos. "Como ejemplo de la dinámica que cobraron algunos CEDEAR en el último tiempo, el certificado del Citigroup ganó, no sólo en liquidez, sino también en profundidad, disputándole incluso el caudal de operatoria a representantes del calibre de Tenaris, Petrobras Brasil y Grupo Galicia", detalla Vera.

Alternativas al plazo fijo

Los 'fanáticos' de las colocaciones a plazo, que generalmente tienen una mayor aversión al riesgo, pueden encontrar opciones que brindan un rendimiento superior a la tradicional inversión, sobre todo si por la incertidumbre electoral deben optar por realizar colocaciones a plazos muy cortos en los cuales la tasa de interés recibida es mucho menor a las ofrecidas para depósitos a 90 o más días.

"Si bien las tasas de interés del sistema podrían iniciar un recorrido alcista con vistas al 28-J, en nuestra opinión las mismas seguirán negativas en términos reales o con muy leves beneficios, por lo tanto preferimos descartar las colocaciones en pesos de mediano y largo plazo. La inversión en Fondos Comunes de Inversión de Money Markets, sin embargo, podría constituirse en una alternativa que puede otorgarnos flexibilidad y rendimientos acordes", dice Vera.

Otra opción son los cheques avalados por las principales Sociedades de Garantías Recíprocas (SGR). Es una alternativa que rinde más que un plazo fijo y tiene buena liquidez. "Se puede obtener una tasa de 16% anual en un plazo de 60 días. Además tiene la facilidad de que se puede ingresar con montos muy pequeños, ya que hay cheques garantizados que parten desde $ 5.000", explica Di Santo. Y agrega: "Otra posibilidad para ingresar en estos días, con buena liquidez a corto plazo, son las Letras de la Ciudad de Buenos Aires, que posibilitan un rendimiento de 15% anual en un plazo de 40 días. Además hay oportunidades en títulos públicos provinciales, como los de Neuquén que están garantizados por regalías de los hidrocarburos o los de Mendoza".

Para los que prefieren los plazos fijos en dólares, también hay otras alternativas seguras, atractivas y en moneda extranjera, como los títulos del Tesoro estadounidense. Al respecto en Tavelli explican que "los TIPS 10y -Notas del Tesoro a 10 años ajustables por inflación- están cautivando la atención del mercado a raíz de un hipotético salto inflacionario que podría darse una vez que la economía de EEUU salga de la recesión. El temor del mercado está centrado en el correlato inflacionario que podrían tener las enormes sumas de dinero destinados a reactivar la anémica economía americana si el timming de las FED para girar desde una actual política monetaria hiper-laxa no es el correcto".

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