Para Aguad, es el fin de juecismo (y lilismo).

El ganador de la elección de Diputados sostuvo que los resultados muestran que se terminó la política denuncista.
Oscar Aguad decretó ayer el "fin de época" de la política denuncista, encarnada en la provincia de Córdoba por el juecismo y a nivel nacional por el lilismo.

"Se acabó esta forma de hacer política a través de la denuncia sin fundamento. Lo que ha pasado con la Coalición Cívica en Buenos Aires es lo que ha pasado en Córdoba», reflexionó el radical que ganó la elección de diputados nacionales.

En declaraciones a Cadena 3, Aguad destacó que ese estilo político «fue la emergente de 2001 y se está clausurando". El 2001 refiere a la tremenda crisis política que azotó al país, y que además de causar la caída de la presidencia de Fernando de la Rúa puso de moda el eslogan "que se vayan todos". Carrió y Juez fueron dos de los más exitosos exponentes de ese estilo.

La definición de Aguad es importante porque cierra cualquier especulación sobre una alianza del radicalismo con el juecismo para 2011, aunque probablemente otros sectores internos no lo abandonen como hipótesis.

Aguad, junto con Ramón Mestre, se opusieron este año a una alianza electoral con el Frente Cívico, que impulsaba el presidente de la UCR, Mario Negri.

Por otro lado, el diputado nacional (reelecto) no descartó que pueda postularse como candidato a gobernador por la UCR en 2011, lo que los militantes radicales manifestaron desear durante los festejos del domingo por la noche. El laboratorio radical aparece sencillo ahora, porque además imaginan a Mestre como candidato a intendente de la ciudad de Córdoba.

Aguad, de todos modos, le puso paños fríos al entusiasmo de los radicales. Como manda el manual, hay que mostrar algunas cartas, pero no todas.

En ese sentido, sostuvo que, por ahora, la «fórmula será para el Congreso de la Nación».

"La fórmula es para el Congreso, lo demás es una especulación a mediano plazo que por ahora no la podemos hacer", señaló.

"La responsabilidad que tenemos es muy grande porque después de haberlo escuchado a (Néstor) Kirchner, la desilusión es mayúscula», agregó.

Para Aguad, el ex presidente «no quiere comprender que el país le está exigiendo un cambio de rumbo».

«Eso requiere mucha fortaleza anímica, mucha convicción para construir mayoría en el Congreso, y a partir de hoy me pongo a trabajar en ese tema", completó.

Finalmente, calificó a su victoria como "muy importante".

"Lo de ayer fue una cosecha muy importante porque la UCR, en la última elección sacó 150 mil votos menos", recordó.

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