"Para 2011 el PJ tiene que hacer internas".

El gobernador bonaerense y candidato a diputado nacional deslizó en un diálogo con PERFIL que no se siente cómodo con la estrategia kirchnerista de la campaña permanente. "Yo espero que hasta marzo de 2011 no se hable más de elecciones", afirmó. También dejó en claro que en el futuro debe haber internas abiertas para definir candidatos. Defendió su postulación, aunque no precisó si asumirá su banca, y se mostró cauteloso respecto del resultado de las elecciones. También se expresó "agradecido" a Menem, Duhalde y Rodríguez Saá por el impulso que le dieron a su carrera política.
"Basta", dice Daniel Scioli al fotógrafo, acostumbrado a manejar los tiempos de todo. El gobernador bonaerense se sienta a la entrevista con PERFIL, pensando que en 30 minutos debe viajar al Conurbano bonaerense para recorrer tres distritos en un día. Pese a estar siempre corriendo, Scioli se detiene a pensar cada una de las respuestas. No le gusta improvisar e intenta no salirse del libreto.

—¿Cuándo va a decir públicamente si asume o no?

—A veces en el microclima de la política hay una agenda que es muy distinta a lo que dice la gente. Entre una cosa y la otra, yo me quedo con los temas que les preocupan a las familias bonaerenses.

—Una frase que siempre utiliza es que la gente no lo votó para comentar los problemas sino para gestionar. ¿Cree que la gente lo votó como gobernador para que al año y medio de gestión sea candidato a diputado?

—Se han dado circunstancias políticas, económicas y sociales muy particulares que exigen por parte de quienes encabezamos la provincia de Buenos Aires el mayor compromiso posible en la elección.

—¿El oficialismo va a ganar el 28 de junio?

—Tenemos confianza en que el trabajo que estamos haciendo va a tener un importante respaldo en las urnas. Habrá un vuelco hacia los que muestran coincidencias y un trabajo en equipo y no hacia las contradicciones que hay en otros espacios al poco tiempo de andar. En esta provincia trabajamos para un triunfo claro.

—¿Le preocupan los escraches y el malestar que hay en el interior con el oficialismo?

—Se quiso intimidar nuestra llegada al interior con cadenas de e-mails, mensajes de texto, y otras acciones para lograr frustrar los actos; y nada de eso detuvo nuestra voluntad, porque yo no voy a un lugar pensando en si me van a aplaudir o si hay problemas. Más que nunca, estamos comprometidos con el interior.

—En la Legislatura bonaerense se renuevan más bancas del interior que del Conurbano. ¿Cree que van a perder la mayoría?

—Estamos trabajando para que haya un acompañamiento legislativo importante. En el interior vamos a tener un resultado mucho mejor de lo que algunos pronostican.

—Con respecto a la campaña a gobernador 2007, se lo nota con un discurso más fuerte y confrontativo...

—Soy dialoguista, contemporizador, y busco llevar tranquilidad. Lo que ocurre es que a veces hay algunas cosas que no se pueden dejar pasar y cuando lo hace no se puede quedar bien con todo el mundo.

—Con tantas listas colectoras y peleas distritales, ¿cree necesarias las internas?

—Mi planteo es hacia el futuro, hacia 2011. En el marco de la normalización plena del partido, y de la madurez de la democracia, es importante que en los partidos políticos se pueda dar algún mecanismo de elecciones e internas abiertas para elegir sus candidatos, y que el resto de los integrantes del partido estén comprometidos con el que gane.

—¿Después del 28 de junio comienza el post kirchnerismo?

—Para hacerle un bien a la Argentina, yo espero que hasta marzo de 2011 no se hable más de elecciones por un tiempo. No se puede estar todo el tiempo en campaña.

—Dice que no es bueno estar todo el tiempo en campaña pero usted siendo gobernador eligió ser candidato.

—Porque se dio un contexto en el cual no podía ser indiferente. En una elección que va a tener un impacto muy fuerte sobre la provincia y el país, no voy a quedarme afuera.

—Hay un grupo de dirigentes nacionales que hablan del post kirchnerismo que son Reutemann, Schiaretti y Busti. ¿Cómo ve a este grupo?

—Respeto a todos. Lo único que espero es que prevalezca la responsabilidad mayor, más allá de que cada uno busque posicionamientos personales de cara al futuro, que es ayudar al país y a la Presidenta. Después habrá tiempo de plantear las candidaturas que quieran. Si hay algo positivo que yo le veo al anticipo de la elección, es que quedará una brecha de dos años y medio para la próxima elección.

—¿Cómo es su relación hoy con Francisco de Narváez?

—Como lo conozco desde antes de su ingreso a la política, tengo una relación cordial. Hemos tomado caminos políticos distintos, pero no por eso nos dejamos de respetar.

—La última vez que habló con él fue por los escraches de Lobería...

—Me llamó para decirme que no tenía nada que ver con esto y le dije: "Cuidá un poco más a tus fanáticos, porque no te hace bien ni a vos ni al país".

—¿Desde cuándo no habla con Duhalde?

—Hace tiempo que no hablo, pero soy una persona agradecida. En su momento Carlos Menem me impulsó a diputado nacional dándome una gran oportunidad, Rodríguez Saá, que no me conocía, me puso como secretario de Turismo y Deportes durante aquella semana, Duhalde me dejó en el lugar. Cómo no voy a ser una persona agradecida con ellos. Yo soy peronista y estoy dispuesto, desde distintos lugares, a servir al país.

—¿Se ve presidenciable?

—No quiero cometer el error que cometieron otros gobernadores de la Provincia, que llegaron acá y empezaron a fantasear con su futuro. Lo veremos después.

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