Papeleras: rechazan levantar el corte.

Los asambleístas de Gualeguaychú desoyeron un duro reclamo del gobernador de Entre Ríos, que calificó de "ilegal" la protesta.
PARANA.- En un ríspido encuentro que se prolongó por más de dos horas, el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, intentó ayer sin éxito que los asambleístas de Gualeguaychú levantaran el corte de la ruta 136 que realizan, desde hace más de dos años, en protesta por la instalación de la planta productora de celulosa de la finlandesa Botnia en Fray Bentos.

Los asambleístas rechazaron la presión del gobernador, gestión que cuenta con un guiño de la Casa Rosada, y ratificaron su idea de endurecer las manifestaciones en la frontera con Uruguay durante el verano.

"Les dije que el corte es una medida ilegal, que mi gobierno no puede apoyar y que sólo está perjudicando y dejando sin trabajo a los argentinos", afirmó el kirchnerista Urribarri después de la reunión, convocada en la intendencia de Concordia.

Pese a que se habló sobre la necesidad de "profundizar las acciones conjuntas contra la instalación de Botnia", el eje de la reunión fue el corte de ruta que encabeza la Asamblea Ciudadana de Gualeguaychú y que impide el tránsito en el principal paso a Uruguay.

"Aunque estemos a favor de la concientización y de la lucha por un ambiente sano, no podemos apoyar esa injusticia, para el resto de los argentinos, que representa el corte como metodología", insistió el gobernador entrerriano, dispuesto a presionar cada vez con más fuerza a los ambientalistas.

La reunión se concretó después de las tensiones originadas por una declaración de Urribarri sobre la falta de datos que demuestren que Botnia contamina el medio ambiente.

En parte para atenuar el impacto de aquellas palabras, Urribarri habló de encarar una acción conjunta, entre gobierno y asambleístas, pero a cambio de que se pusiera punto final al corte de ruta.

Pero después del fracaso de la gestión, el gobernador expuso duras críticas hacia la actitud de los manifestantes. "Se ha instaurado en la provincia una especie de disciplinamiento de la opinión pública, la prensa y la política que lleva a que quienes expresen una opinión contraria a lo que dicen los dirigentes de la asamblea inmediatamente sea denostado y amedrentado."

Según las declaraciones difundidas por la casa de gobierno, esa frase la había dicho en el encuentro a puertas cerradas que mantuvo con la delegación de asambleístas.

"También les dije -agregó el gobernador- que estamos dispuestos a cooperar como gobierno en el sostenimiento de la continuidad de una estrategia de concientización, basada en elementos simbólicos que tienen mucho más impacto que la imagen decadente de un tronco atravesado en una ruta internacional." Según él, existen "síntomas de hartazgo" con la protesta, "tanto en el país como en la provincia".

Esa medida de fuerza mantiene congeladas las relaciones entre la Argentina y Uruguay. La Casa Rosada aspira a que se libere la ruta, pero ha decidido que sea la provincia la que encare las gestiones.

"Podría hablarse"

El asambleísta Jorge Fritzler dijo a LA NACION que en la reunión "hubo coincidencias y diferencias". Ubicó entre las primeras la necesidad de crear una estrategia común de rechazo a Botnia. En cambio, agregó que no hubo acuerdo en cuanto al corte de ruta. "No levantaremos el corte", dijo, contundente.

"Queremos que se intensifiquen las acciones contra Botnia y que el gobierno de la provincia se sume a esa tarea. Si damos ese paso, luego podríamos hablar el tema del corte, pero mientras tanto, no", añadió.

-¿Significa que si hay una acción conjunta con el gobierno, la asamblea levantaría el corte de la ruta 136? -preguntó LA NACION.

-Significa que podríamos hablarlo; no más que eso. Pero vamos a ver cómo continúa esta intención manifestada por el gobierno -respondió Fritzler.

El asambleísta deslizó, a modo de crítica, que Urribarri había hecho pública, horas antes del encuentro, la posición oficial en contra del corte. Pero agregó: "En la reunión, se habló sin pelos en la lengua y en el tema del corte de ruta no hubo otro acuerdo que el de volver a hablar, luego de fijar un plan de acción en conjunto para contribuir a que Botnia deje de contaminar la región".

De la reunión participaron tres asambleístas de Concordia y otros cuatro de Gualeguaychú. Urribarri fue con el intendente local, Gustavo Bordet; el de Gualeguaychú, Juan José Bahillo; el senador nacional Pedro Guastavino; el secretario de Medio Ambiente, Fernando Raffo, y legisladores provinciales.

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