"Las papeleras no destruyen empleo"

El compañero de fórmula de José "Pepe" Mujica vino a hacer campaña para los residentes uruguayos en la Argentina. Defendió las pasteras y la política económica de Tabaré Vázquez. E insistió en que la centroizquierda está unida de cara a octubre.
Habla de manera enfática y con los dedos de la mano derecha tintinea sobre la mesa ratona en el patio de un restaurante de San Telmo. Danilo Astori sabe que su perfil de economista ortodoxo contrasta con el del ex guerrillero tupamaro José "Pepe" Mujica. Son el yin y el yang, según el semanario Brecha. Hoy, como compañeros de fórmula del Frente Amplio (FA), dicen haber dejado atrás las diferencias. Astori insiste en ello durante el diálogo que mantiene a solas con Página/12. El ex ministro de Tabaré Vázquez que intentó sellar un tratado de libre comercio con Estados Unidos estuvo en Buenos Aires 48 horas para difundir la campaña del oficialismo a los uruguayos que residen en la Argentina (medio millón) que deben viajar para sufragar. Se calcula que unos 25 mil cruzarán el río y una mayoría votará por el Frente. El 25 de octubre, además de las presidenciales, se plebiscitan el voto de uruguayos residentes en el exterior y la anulación de la Ley de Caducidad (amnistía a los militares). El oficialismo está haciendo campaña a favor de ambas propuestas.

El candidato a vicepresidente no visitó la Casa Rosada. "Las relaciones con la Argentina no son ideales", admite. En julio, él y Mujica se reunieron con Lula da Silva, "un amigo histórico", dice, recordando que ese vínculo se inició cuando el brasileño todavía aspiraba llegar al Planalto y el FA era la izquierda opositora en Uruguay.

–Usted dijo que Mujica no genera confianza. ¿Cambió de opinión?

–Mis referencias a la confianza y al riesgo de alterarla no aludían a la persona de Mujica sino a cuestiones que se discutieron en la campaña. Hoy son temas en los que tenemos una sola posición.

–Una de esas cuestiones fue el secreto bancario. Mujica propuso levantarlo y usted no. ¿No es así?

–En Uruguay el secreto bancario es clave del funcionamiento del sistema financiero. Proponer cambios a ese régimen podría generar dudas y sobre todo situaciones de alteración de las reglas de juego o impactos negativos en la inversión del exterior. El secreto bancario no se va a modificar porque ha dado buenos resultados. Mujica es un defensor de la estabilidad y, al mismo tiempo, de las conquistas que logró el gobierno de Tabaré Vázquez. Del sector de Mujica también provinieron planteos para modificar el sistema de seguridad social, pero él se da cuenta de que el que tenemos es el adecuado.

–Su compañero de fórmula dijo que para el Ministerio de Economía buscaría a alguien de derecha. ¿Va a haber más ortodoxia?

–Lo de derecha fue una expresión gráfica, porque obviamente nuestra política económica ha sido de izquierda y va a seguir siéndolo. En nuestro caso, las políticas sociales son una condición de la política económica. No queremos crecer por crecer, queremos financiar los cambios sociales.

–¿Cómo se explica que creciera la brecha entre ricos y pobres?

–No. La brecha ha disminuido, aunque levemente. Por otra parte, la pobreza cayó 10 puntos y la indigencia se redujo a menos de la mitad. Los resultados sociales han sido buenos, pero a la vez insuficientes. Un 20 por ciento del país es pobre (arrancamos con 31 por ciento); todavía hay indigentes, que es la pobreza más dura. Nuestra meta es que podamos superar esta situación en el próximo gobierno.

–En el departamento de Río Negro, la desocupación es una de las más altas del país. Las papeleras destruyen empleo. ¿Por qué seguir avanzando?

–No, no destruyen empleo, es al revés: lo crean. Lo que sucede es que en la primera etapa de instalación de la planta se genera más trabajo que una vez que está funcionando.

–¿Entonces a qué se debe el aumento de desempleo?

–Seguramente mucha gente atraída por la instalación de la planta en Río Negro se trasladó allí y alguna de ella comenzó a residir, tuvo trabajo durante la instalación y luego dejó de tenerlo. Eso es normal para la radicación de cualquier papelera.

–Existen posibilidades de que la derecha gane en los comicios presidenciales. ¿Se percibe un desgaste del gobierno?

–Creo que cometimos errores, fuimos gobierno y oposición al mismo tiempo. Incluso la oposición decía que no le dejábamos espacio (se ríe). De todas formas, se puede revertir. Insisto, ahora estamos trabajando de forma armónica. Por otra parte, Lula dijo bien algo: es difícil transferir votos.

–¿Cuál es la estrategia del Frente Amplio?

–Mucho trabajo. Hay que recorrer el país varias veces. Ahora estamos yendo a los pueblos pequeños del interior y en una segunda tanda vamos a ir a las capitales departamentales. Necesitamos una campaña con mucha coherencia interna. Nuestro discurso con Mujica es uno solo.

–Ya pasadas las internas...

–Claro, porque en una interna se decide por la personalidad, pero en los comicios generales se decide un gobierno, un plan y un conjunto de propuestas. Ya definimos un programa común y hemos definido los ejes de la campaña.

–¿Cuáles son esos ejes?

–Desarrollo como algo más integral que el mero crecimiento, igualdad de oportunidades y una gran apuesta al sistema educativo. Otro eje es la integración: hay una fuerte concentración del poder en Montevideo, y eso es desintegración política. Pero también aspiramos a una integración externa, con un país que asegure su presencia en la región.

–¿En ese sentido están dispuestos a intensificar el Mercosur?

–Sí. Vamos a seguir el mismo camino que recorrió el gobierno de Tabaré Vázquez, intentando hacer planteos que nos permitan solucionar las dificultades que creemos que existen. Yo no concibo al Uruguay sin Mercosur. Tampoco concibo al bloque sin nuestro país.

–¿Cómo ve las relaciones con la Argentina?

–Las relaciones atraviesan un momento delicado, no son ideales. Habrá que seguir trabajando para mejorarlas. Botnia ha sido el tema más ríspido, pero también hemos tenido visiones diferentes en cuanto a la integración regional: Argentina es más proteccionista y Uruguay apunta más a la apertura. ¡Hace 14 años que el Mercosur busca un acuerdo con Europa!

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