La Papelera clausurada hoy tiene audiencia con el Juez que la cerró

Admiten que la ex-Massuh contamina abiertamente y piden 3 a 4 millones para remediar el 80% de la situación
Es lo que cuesta construir la ampliación de la planta de tratamiento de lingofosato, o licor negro, que es lo que hoy se vierte sobre el arroyo Las Piedras. Con una planta adecuada no sólo dejamos de tirarlo al arroyo, sino que además se lo podemos vender a las cementeras a 300 dólares la tonelada , le dijo Robledo a Clarín. Eso resolvería el 80% del problema, completó.

En la edición del suplemento local de Clarín de hoy, el funcionario quilmeño ofrece una versión de la situación que le llevarán esta mañana al Juez Luis Arias que al cierre de la semana pasada ordenó la clausura de la pastera. Coincidiendo con la presentación de la Argentina en la Corte Internacional de La Haya por el caso de la Papelera construida sobre el río Uruguay, y que tanta polémica ha provocado entre los dos países, en Quilmes vuelve a los primeros planos la situación de contaminación desmesurada que aflije a los vecinos de los arroyos del oeste de la ciudad.

El caso de Papelera Quilmes, adquiere un interés extra por encontrarse gestionada por el Estado que en realidad debería garantizar el imperio de las garantías constitucionales en materia de preservación del Medio Ambiente.

Finalmente digamos, que en un primer momento se habló de la necesidad de una inversión de dos millones de pesos para resolver todo el problema de la planta; ahora el funcionario quilmeño habla de 3 o 4 millones para atacar el 80% de la situación.

Clarin dice asi:

La nueva dirección de la papelera Massuh, que tras la estatización pasó a llamarse Papelera Quilmes, planteará hoy que se requieren entre 3 y 4 millones de pesos para construir las plantas de tratamientos de efluentes necesarios para solucionar el 80% del problema de contaminación que genera la fábrica y que motivó su clausura la semana pasada.

La financiación para esa planta, según los directivos, saldrá del fideicomiso del Banco Nación, que quedó al frente de la ex Massuh desde principios de mes, tras la renuncia (como director de la empresa) del secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

Emplazada sobre el camino General Belgrano, en una de las zonas más pauperizadas de Quilmes, Massuh fue clausurada la semana pasada por el juez en lo Contencioso Administrativo de La Plata, Luis Arias, tras una denuncia por contaminación presentada por la agrupación Unión Vecinal de Quilmes.

Según pudo verificar ayer Clarín, la planta permanece parcialmente activa, si bien uno de sus directores, Guillermo Robledo, aseguró que cumplen la orden judicial de mantener paralizada toda la actividad vinculada al proceso químico de elaboración de papel. En una audiencia prevista hoy, el plan de saneamiento será presentado por Fernando López, encargado del fondo fiduciario del Nación y nuevo gerente general de la fábrica.

El problema de contaminación de Massuh lleva años y el anterior propietario (por Héctor Massuh) ya lo estaba comenzando a solucionar cuando se quedó sin fondos y debió cerrar la planta , dijo Robledo a Clarín. Pero no demanda más que entre tres y cuatro millones de pesos.

Es lo que cuesta construir la ampliación de la planta de tratamiento de lingofosato, o licor negro, que es lo que hoy se vierte sobre el arroyo Las Piedras. Con una planta adecuada no sólo dejamos de tirarlo al arroyo, sino que además se lo podemos vender a las cementeras a 300 dólares la tonelada , dijo.

Robledo tiene cargo de director en la estatal Papelera Quilmes y es a la vez el secretario de Desarrollo de la municipalidad de Quilmes. El proyecto de estatización de Massuh fue una iniciativa del intendente de Quilmes y dirigente de la UOM, Francisco Barba Gutiérrez.

Se la sugirió a Néstor Kirchner, en uno de sus actos de campaña. A los pocos días, Gutiérrez recibió un llamado de Guillermo Moreno y la estatización se puso en marcha, con el secretario de Comercio a la cabeza.

Robledo aseguró que hasta ahora sólo fueron utilizados menos de un millón de pesos del fideicomiso del banco Nación, si bien las estimaciones previas daban que se necesitaban entre cinco y seis millones de pesos para poner nuevamente en marcha la fábrica, paralizada desde octubre. Nuestros proveedores nos dieron crédito, que funcionó como capital de trabajo. Estamos facturando 12 millones de pesos al mes , dijo.

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