Papel Prensa denuncia un plan del Gobierno para controlar la empresa

Papel Prensa denuncia un plan del Gobierno para controlar la empresa
Consultada por PERFIL, la compañía afirma que el objetivo oficial es lograr un dominio del mercado y dirigir la provisión de papel del mismo modo que la publicidad oficial.
Por primera vez desde que se desató la ofensiva del Gobierno sobre Papel Prensa, una extensión de la estrategia contra el Grupo Clarín que en este caso involucra también a La Nación, la principal proveedora del insumo para diarios sienta su posición sobre el conflicto. El apoderado y asesor legal de la compañía, Eduardo Pigretti, respondió a un cuestionario de PERFIL. A juzgar por el interlocutor designado por la compañía, se trata de respuestas consensuadas por los dos principales accionistas de Papel Prensa.

—¿Cómo caracterizarían Uds. las últimas decisiones de funcionarios y organismos reguladores sobre Papel Prensa?

—Como arbitrarias e ilegales. Estamos viendo la ejecución de un plan sistemático de acciones oficiales contra la empresa, que fuera anunciado por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, en el mes de septiembre. Esta estrategia ha sido sostenida con diferentes medidas y con la intervención de distintos funcionarios, como el ministro de Economía, el nuevo presidente de la Comisión Nacional de Valores y el nuevo titular de la SIGEN. Se apunta a entorpecer la gestión, a plantear irregularidades artificiales e inexistentes y a justificar así una posterior intervención o control de la fábrica de papel que provee de este insumo a más de 170 diarios del país. El ministro Boudou dijo que las asambleas de Papel Prensa estuvieron plagadas de irregularidades. Ninguna de ellas fue objetada. Y la última, del 27 de octubre, tampoco mereció observación alguna. Las reuniones del 4 de noviembre se llevaron a cabo una en la que, entre varios temas, se trató el balance trimestral con vencimiento al 30 de septiembre. La reunión transcurrió con normalidad, y no obstante los directores del Estado demoraron la firma del acta. A partir de este hecho, el 10 de noviembre la Bolsa de Comercio reclamó los estados contables. Y al día siguiente, el presidente de la CNV, Eduardo Hecker, renunció por negarse a convalidar procedimientos que serían cuestionables. La CNV, en su nueva composición, pretende desconocer esa reunión de directorio y dispuso un sumario administrativo a todos los directores. Esto a pesar de que Papel Prensa había cumplido con la presentación de toda la información pertinente, con la aprobación del voto de los directores independientes y de los restantes directores no estatales, sumando seis de los diez que tiene la compañía. El 17 de noviembre la SIGEN pide la renuncia de los síndicos por el Estado, los señores Vidal y Turri. Correspondía que los síndicos suplentes se incorporasen como titulares, siendo sólo ellos –y no otros– los autorizados a representar a sus accionistas para cumplir las funciones de fiscalización. Pero el lunes 23 de noviembre, el nuevo titular de la SIGEN se instaló más de seis horas en la sede de Papel Prensa para dirigir una supuesta inspección, alegando estar facultado por la Ley 24.156 para representar al Estado y expresando que su finalidad era obtener información pormenorizada de la empresa pedida por Moreno. Es claro que la ley invocada no es aplicable a una empresa privada, con lo cual el síndico comete una ilegalidad para forzar un procedimiento que excede sus facultades. Papel Prensa es una empresa privada. No es ni una sociedad del Estado ni una sociedad mixta. Por lo tanto, todo debe encuadrarse en la Ley de Sociedades 19.550 y en el estatuto propio de la sociedad. Otro episodio se vincula con la reunión de directorio del 19 de noviembre para tratar, entre otros temas, el pedido de informes de la Bolsa sobre el balance y la renuncia de los síndicos titulares. Pero estos temas no pudieron ser tratados porque la propia CNV pidió por nota que no se abordaran debido a que los directores del Estado le informaron que no habían sido citados formalmente. Esto revela una actitud que dificulta el normal desenvolvimiento de la empresa, ya que está acreditada la debida citación para la reunión con dos cartas documento a cada uno de estos directores.

—¿Qué impacto pueden tener en el desempeño de la compañía? ¿Qué puede suceder en el mercado del papel?

—A pesar de que muchas compañías de papel tienen dificultades por la crisis, Papel Prensa tiene una situación estable, paga los mejores salarios en la industria papelera y atiende a más de 170 diarios en la Argentina. Sin embargo, de acuerdo a lo expresado por Guillermo Moreno el 14 de septiembre, según la denuncia de Carlos Collasso, la intención del Gobierno es tomar el control de Papel Prensa para manejar así la venta de papel. Esto entraña el peligro del control político de este insumo, que podría ser utilizado como una vía para beneficiar o perjudicar a determinados medios, al igual que la publicidad oficial.

—¿Cree que existe una sospecha de manejo discrecional de las cuotas de papel en el mercado periodístico nacional? ¿Podría haber cambios si se modifican las políticas de la empresa?

—No, y no tiene por qué haberla. La gerencia de Papel Prensa sigue, tanto en el terreno comercial como en sus otras áreas, las prácticas usuales de la industria en todo el mundo. Toda la política comercial ha sido articulada y aprobada por todos los directores del Estado, con la abstención de los directores vinculados con La Nación y Clarín. La provisión de papel en la Argentina está abastecida tanto por fábricas internacionales de Chile, Suecia, Canadá, EE.UU., Sudáfrica, Rusia y Finlandia, como por las fábricas de papel nacional, Papelera Tucumán y Papel Prensa. En este mercado de gran oferta de papel, con "arancel cero" para la importación desde 1987, Papel Prensa ha pasado de producir 105 mil toneladas en los 80 y los 90, a 170 mil toneladas en 2008. No sólo la política comercial de Papel Prensa es similar a la de otras compañías del rubro, también el precio del papel de Papel Prensa compite con el importado. Los grandes compradores suelen comprar con diferencias de precios cuando adquieren un volumen que garantiza ventajas de eficiencia en la fabricación. Los proveedores internacionales venden con rebajas de más del 15% al 20% a los grandes compradores. El descuento por cantidad que otorga Papel Prensa a cualquier comprador, de acuerdo con una escala de volumen, es inferior a la que otorgan los proveedores internacionales. Clarín y La Nación han obtenido descuentos más elevados en sus compras a proveedores internacionales que en las que hacen a Papel Prensa. Por lo cual es incorrecto sostener que los accionistas de Papel Prensa tienen, por esa condición, alguna ventaja. O que el Estado se perjudique. Además, gracias al incremento de la producción en Papel Prensa, los diarios pequeños han logrado precios muy competitivos, ya que los proveedores de importación, que pueden abastecer en forma abundante, deben competir con una importante fábrica nacional. Papelera Tucumán, que produce papel para diarios, siempre tuvo una política de precios libre, abierta y en competencia con los importadores de papel.

—¿Cuál fue el rol del Estado en los últimos años en la gestión y control de la compañía?

—Durante más de 30 años, los representantes del Estado han contado con toda la información pertinente. Todos los directores estatales han aprobado todas las decisiones que hacen al funcionamiento de la sociedad y también lo han hecho los órganos de control. La gestión de los directores ha sido aprobada por todas las asambleas de accionistas, hasta las realizadas en 2009, con la presencia y voto favorable, del accionista Estado Nacional y el control de funcionarios de la CNV y la Bolsa de Comercio. Las recientes renuncias de los directores Mazzón y Druker destacan elogiosamente la gestión de la empresa, el hoy diputado Dante Dovena fue por varios años director y aprobó no sólo la gestión de la compañía sino la política comercial de Papel Prensa. Lo mismo ocurre con todos los síndicos de la compañía. No es verdad lo que dijo el ministro Boudou, de que no se le entrega información sobre costos, precios de venta, condiciones comerciales. Tal vez desconocía que el 5 de noviembre se le entregó la información de los últimos cinco años a la licenciada Beatriz Paglieri, en entregas sucesivas sobre presupuestos económicos financieros (llamados plan de negocios por el ministro); controles presupuestarios; procesos y productos; nómina de proveedores; principales clientes; evolución de personal; establecimientos forestales, entre otros muchos datos solicitados. La última entrega fue el 23 de noviembre.

—El acta de la fundación societaria de Papel Prensa dice que las acciones se dividirán en partes iguales, incluso si uno de los socios adquiría una mayor participación, debía consensuarlo con los otros. ¿Cómo es que Clarín tiene el 49%?

—La fundación de la sociedad fue efectuada en 1972 por Editorial Abril, César Civita y César Doretti. Ignoramos los convenios privados que podrían tener entre sí dichas personas. El Estatuto Social no impone ninguna participación igualitaria entre accionistas privados.

—Se menciona un acuerdo para la retirada del Estado del paquete accionario. ¿A qué se refiere ese acuerdo?

—De acuerdo con el contrato y el estatuto social, el Estado debía retirarse de la empresa en diez años contados a partir del segundo año de la puesta en marcha de la planta, es decir, a partir de 1980. Por distintas razones, recién en 1983 se acordó la forma del retiro del Estado Nacional, que debía empezar a concretarse en 1984. En 1984, el Estado Nacional no cumplió con lo comprometido, como así tampoco en 1985, año en que dejó sin efecto aquel acuerdo con Papel Prensa. Este hecho motivó un reclamo de la empresa, que es tratado, desde entonces, en todas las asambleas de accionistas. No hay muchos argumentos de por qué el Estado no cumple con lo acordado y permanece en una empresa privada desde su origen. Una empresa que canceló todos sus pasivos, autofinanció inversiones, aumentó considerablemente su producción, valora la transparencia comercial, cumple sus obligaciones fiscales y previsionales, se sujeta estrictamente a la ley y a los organismos de control. Si el Estado Nacional permanece, ha sido como consecuencia del incumplimiento continuo de un contrato, lo que vulnera toda seguridad jurídica.

—¿A cuántos diarios abastece Papel Prensa? ¿Cómo podría ampliar la producción?

—Abastece a más de 170 diarios. Originalmente el compromiso contractual de Papel Prensa fue producir 105.000 toneladas anuales, con los años fue ampliando la producción. En los últimos cinco años se han invertido más de U$S 30 millones; y desde 1990 unos U$S 100 millones; lo que ha permitido que la producción puede alcanzar entre 161 mil y 175 mil toneladas, dependiendo de la provisión de energía.

—¿Cómo calificaría la producción de Papel Prensa, en términos de eficiencia y costos? ¿Por qué su papel hoy es más caro que el importado?

—Papel Prensa cuenta con una producción de papel competitiva en términos internacionales, aunque mantener una fábrica de papel funcionando no es de las industrias más rentables, sino todo lo contrario. Debe tenerse en cuenta que, además de fabricar papel, nuestra empresa debió invertir en desarrollo forestal y se debe esperar más de 15 años para el repago. Por otro lado, invertir en producir más se ha transformado en un castigo severo por el consumo adicional de electricidad, que por la política energética de este Gobierno significa un aumento exponencial de costos. Históricamente ha logrado precios competitivos para el mercado interno. El mercado se nutre de muchos proveedores distintos y hay "arancel cero" para la importación. La política comercial de todos los proveedores contempla siempre la magnitud de compra. Es así que, consultando las operaciones de importación, puede observarse –por ejemplo– que Editorial PERFIL compró últimamente a un precio aproximado de US$ 600, cuando otros compradores lo han hecho a un precio más caro y otros más barato. La media del precio de Papel Prensa durante la primera mitad de 2009 estuvo ligeramente más baja que la media del importado y en la segunda mitad del año la relación es inversa. Estas fluctuaciones son normales de acuerdo al comportamiento del tipo de cambio.

—¿Qué precio pagan por el papel los socios y cuál el resto de los clientes? ¿Cómo se determina a quién venderle y a quién no? ¿Quién lo decide?

—Papel Prensa no discrimina a nadie, produce en el entorno de 161 mil a 175 mil toneladas. El consumo actual en el país puede estar entre las 200 mil y las 250 mil toneladas. Hay dos fábricas nacionales y muchos proveedores internacionales. La política comercial es similar a la de los proveedores en el mundo. La política de descuentos por cantidad de compra de Papel Prensa es para los clientes en general y no para los diarios accionistas. Estos últimos usualmente logran descuentos superiores en las compras importadas que en las de Papel Prensa. Además, la política comercial en lo referente a precios, descuentos y cantidad es aprobada por los directores del Estado y los directores independientes con la abstención de los directores de los diarios propietarios.

—¿Cuánto dinero recibió el Estado en dividendos en el último año? ¿Y los demás socios?

—En los últimos siete años, los dividendos pagados sumaron aproximadamente U$S 32 millones, y el 27,5% lo cobró el Estado.

—José Pirillo, ex propietario de La Razón, denunció que el traspaso de los activos de la familia Graiver a Clarín y La Nación fue una expropiación. Esta tesis es sostenida por funcionarios del Gobierno. ¿Fue así? ¿Lo que se le pagó a la familia Graiver fue lo quecorrespondía, no había sido subvaluada la empresa?

—La operación de compra por los tres diarios fue el 2 de noviembre de 1976. José Pirillo compró La Razón diez años más tarde; no fue testigo ni partícipe de la etapa de compra del paquete accionario y puesta en marca de la empresa por los diarios (ver aparte).

—Hay una causa que tramita el juez federal Carlos Villafuerte Russo por por infracción de la Ley 24.051, de Residuos Peligrosos contra Papel Prensa. Hay un peritaje que afirma que la fábrica contamina. ¿Se tomaron medidas para evitar la emisión de gases y líquidos contaminantes? ¿Les preocupa que avance esa causa?

— A mediados de 2007, medios como La Nación y Clarín denunciaron irregularidades detectadas en la Secretaría de Ambiente a cargo de Romina Picolotti, que finalmente motivaron su alejamiento y recientemente su procesamiento. A raíz de dichas publicaciones, Picolotti inició un embate contra la empresa, que motivó que Papel Prensa demandara, en septiembre de ese año, ante la Justicia Federal de San Nicolás al Estado nacional. En esta causa debió dictaminar el fiscal interino Juan Patricio Murray, quien a su vez resolvió iniciar de oficio otra causa de la cual la empresa tomó conocimiento sólo a raíz del allanamiento que se realizó en la Planta de San Pedro el 12 de marzo de 2008. A partir de su intervención en el expediente, Papel Prensa ha acompañado todo tipo de pruebas técnicas acreditando que no produce contaminación alguna. Asimismo, se ha acompañado toda la legislación ambiental aplicable para la fabricación de papel en los EE.UU. y Canadá, con lo cual se ha demostrado la inexactitud de afirmaciones del fiscal. No hay en la causa peritaje alguno que afirme que la fábrica contamina, sólo una opinión de un abogado de la entonces secretaria Picolotti, que carece de fundamento técnico y es ilegal en su contenido. El fiscal se ha venido oponiendo al sobreseimiento en la causa pretendiendo nuevos estudios. En cada oportunidad los resultados de los estudios han sido favorables a Papel Prensa. La empresa tiene una de las mayores plantas de tratamiento de efluentes líquidos del país y ha sido pionera en materia de control de emisiones líquidas y gaseosas.

—Hay empresarios de medios que denuncian que han sido presionados para desprenderse de ciertos medios o sistemas de cable que competían con Clarín a cambio de seguir recibiendo papel barato de Papel Prensa.

—Desconocemos la existencia de una denuncia semejante.

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