El Papa culminó su gira por Africa ante un millón de fieles

Fue en la capital de Angola. Allí criticó la rivalidad étnica y las guerras del continente.
Ante alrededor de un millón de fieles que lo aclamaban en la gran explanada de la capital, Luanda, frente al océano Atlántico, el Papa dijo que la avidez, la rivalidad étnica, el aborto, las guerras y la corrupción son algunas de las principales "nubes del mal" que han causado en Africa guerras y tribalismos que reducen las personas pobres a la esclavitud.

En el último día de su peregrinación apostólica de seis jornadas que comenzó en Camerún y concluyó con el gran encuentro con los católicos de Angola y otros países del sur de Africa -estaban presentes decenas de obispos de quince países de la zona-, Benedicto XVI exhortó: "¡Levántate Africa y ponte en camino para construir un mañana mejor!".

El Papa, vestido con paramentos rosados, lamentó y oró por las dos chicas de veinte años que murieron el sábado en una avalancha tres horas antes de que comenzara la misa, en un estadio, dedicada a los jóvenes. Otros 89 fieles resultaron heridos.

El anciano pontífice, que el 16 de este mes cumplirá 82 años, sufrió bastante el calor agobiante de 40 grados que se vivió ayer en Luanda y continuamente se pasó un pañuelo por el rostro para enjuagar el sudor. Pero demostró energía cuando afirmó que "la guerra puede destruir todo lo que tiene valor!", recordando la contienda civil que causó enormes destrucciones y miles de muertos en Angola. El Papa auspició que se logre un acuerdo que ponga fin a las contiendas en la región de los Grandes Lagos.

Benedicto XVI habló con admiración de las mujeres africanas. Pidió para ellas igualdad de oportunidad y de derechos. Pidió que las mujeres sean protegidas "mediante instrumentos legales donde sean necesarios".

Habló también contra la avidez y el egoísmo de los poderosos. Ese "insidioso espíritu", dijo el Pontífice, que "cierra a los individuos en sí mismos, divide a las familias y conduce inevitablemente al hedonismo, a la droga, a la irresponsabilidad sexual, al debilitamiento del vínculo matrimonial, a la destrucción de las familias y a la eliminación de vidas humanas inocentes mediante el aborto", señaló.

El Papa regresará hoy por la mañana a Roma y a la hora del balance de esta visita, la primera que Benedicto XVI realiza como pontífice a Africa, resalta la insistencia continua en los temas sociales africanos, en la pobreza y la miseria extendidas, en las guerras que castigan al continente y en la corrupción creciente de la vida política y gubernamental.

El tema que más impacto causó en la opinión pública mundial fue el rechazo por parte del Papa del uso de preservativos como profilaxis preventiva contra la difusión del sida. En el Africa negra al sur del Sahara está el principal foco de la infección convertida en pandemia. De los 33 millones de contagiados en el mundo 27 millones viven en Africa.

"Los preservativos no resuelven sino que agravan el problema", dijo el pontífice en el avión que lo llevaba a Camerún. Benedicto XVI reiteró las recetas de la Iglesia: abstinencia, castidad, fidelidad conyugal. Las reacciones a las afirmaciones del pontífice fueron muy negativas, sobre todo en Europa.

En Francia, según los sondeos, la imagen del Papa alemán ha sufrido un verdadero colapso.

Un sondeo entre los católicos señaló que el 43% auspicia la renuncia del Papa. Entre todos los entrevistados, el 49% respondió que Benedicto XVI defiende "mas bien mal" los valores católicos, mientras que los demás expresaron opiniones divididas.

Ayer se registraron desórdenes a la salida de misa en la catedral de Notre Dame, cuando unos 30 manifestantes lanzaron preservativos sobre los fieles. Otro grupo de jóvenes los enfrentaron, mostrando carteles que decían: "Dejen en paz a mi Papa". Los contestadores gritaban "¡Ratzinger asesino!". En la riña se registró un herido y la policía arrestó a tres personas.

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