El Papa Benedicto XVI celebró una misa por Juan Pablo II, camino a su beatificación

El Papa Benedicto XVI celebró una misa por Juan Pablo II, camino a su beatificación
El Papa Benedicto XVI celebró una misa solemne en la Basílica de San Pedro del Vaticano en memoria del cuarto aniversario de la muerte de su predecesor, Juan Pablo II, y destacó en su homilía que el cristianismo no se puede reducir a "ideología", a "consigna de grupo" a "fachada exterior".
El Pontífice alemán, que ofició acompañado por el cardenal de Cracovia, Stanislao Dziwiscz, secretario personal de Karol Wojtyla durante décadas, recordó asimismo que

"Cristo desea que sus discípulos 'sean' esperanza'".

En la Basílica, además de numerosos ciudadanos polacos, se habían reunido muchos jóvenes, movilizados en la diócesis de Roma con miras al próximo Domingo de Ramos, cuando se celebrará la Jornada Mundial de la Juventud.

"Queridos jóvenes, no se puede vivir sin esperar", dijo el Papa, recordando el ejemplo de Juan Pablo II.

"La experiencia demuestra que cada cosa y también nuestra vida, están en riesgo, pueden quebrarse por algún motivo interno o externo a nosotros, en cualquier momento", destacó Ratzinger.

Esa fragilidad hace necesaria la "roca" de Dios a la cual anclarse, destacó el Papa.

"Pero prestad atención: en momentos como éste, dado el contexto cultural y social en que

vivimos, podría ser más fuerte el peligro de reducir la esperanza cristiana a ideología, consigna de grupo, fachada exterior", advirtió.

Todo ello, agregó, se opone "al mensaje de Jesús" quien "quiere que ellos (los discípulos) 'sean' esperanza, y sólo pueden serlo si permanecen unidos a El", concluyó el Pontífice alemán.

En tanto, en el nuevo aniversario de la muerte de Juan Pablo II, la causa para beatificarlo, activada sin esperar los cinco años previstos por las normas de la Iglesia, puede concluir en tiempos relativamente breves, y muchos polacos esperan que llegue a la gloria de los altares en 2010.

Stanislaw Dziwisz afirmó hoy al respecto por televisión que hace unos días un niño aquejado de un tumor visitó la tumba del Papa polaco -quien ocupó el trono de Pedro durante 27 años- en las grutas vaticanas y de inmediato logró caminar.

"Yo fui personalmente testigo de tantas gracias, no las llamo milagros, hechas por Juan Pablo II", dijo el purpurado ante las cámaras de la emisora Sky Tg24.

"Sobre todo en enfermos de tumor", precisó Dziwisz.

El arzobispo aludió a continuación a "un episodio, ocurrido en estos días" que le contaron.

"Un niño polaco de nueve años, de Danzica, enfermo de tumor, aquejado de un cáncer de riñón, fue llevado en sillita, porque no podía caminar, hasta la tumba de Juan Pablo II", relató Dziwisz.

El niño "rezó allí y en cuanto salió de la Basílica de San Pedro, dijo a los padres, sorprendidos: 'Quiero caminar'.

Se puso de pie y empezó a andar", contó el cardenal de Cracovia.

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