Panorama Político Provincial

En medio del calor insoportable, la dirigencia política comenzó a movilizar sus ideas en pos de las elecciones provinciales del año próximo.
El laboratorio político funciona a pleno, y sus ingenieros trabajan en buscar los elementos que permitan la alquimia para tener la fórmula perfecta a presentar, ya sea en marzo o con las nacionales en el 2011.

Si bien los problemas para el resto de los mortales pasan por otro lado, los políticos, podemos decir, ya están en su salsa: comenzar a elucubrar las alternativas de nombres y escenarios políticos para cuando se deba poner en juego el poder real en la provincia.

La primera discusión, como siempre, pasa si los comicios provinciales en el 2011 serán en marzo como el Frente Cívico viene convocando en los últimos años o si coincidirán con los nacionales, que dicho sea de paso tampoco se tiene claro cuándo van a realizarse.

Sea como sea estamos a más de un año de estas elecciones, pero igual ya la dirigencia comienza a mover sus fichas en pos de encontrar la fórmula que competirá en dichos comicios.

Pero este año será también un año electoral, aunque en algunos casos sin elecciones, aunque parezca paradójico y contradictorio, ya que los partidos políticos deberán decidir sus conducciones y candidaturas a través de internas o consenso, pero esa decisión será, sin dudas, un elemento muy fuerte en lo político.

Radicales y peronistas ya está jugando sus fichas en pos de resolver esta situación de la mejor manera, pero todo indica que los dos principales partidos definirán, por lo menos en lo que se refiere a la conducción, con internas.

Claro que luego vendrá el consenso, ya que el radicalismo deberá resolver sus candidaturas con sus socios del Frente Cívico y Social, y el justicialismo, que también pretende armar un frente, deberá negociar con sus socios las candidaturas.

Ya ha comenzado la pirotecnia de declaraciones, avisando que se viene la "movida" política, aunque por el momento todo parece formar parte de un laboratorio de pruebas y contrapruebas para ver la reacción de los distintos sectores y, sobre todo, de la gente.

Comenzará también el show de las encuestas, del regreso de los "muertos" políticos que piden cargos y de las peleas internas que nos adelantan un 2010 bien político, con mucha actividad preelectoral.

Miradas

El justicialismo mira en el nivel nacional, para saber qué pasará con el matrimonio presidencial, pero igual saben que necesitan de la unidad del partido en lo provincial para intentar recuperar el gobierno que perdieron a comienzos de la década del 90.

Hasta el momento, el único que ha planteado su candidatura a gobernador es Luis Barrionuevo, que si bien está metido de lleno en el aval a la candidatura presidencial de Eduardo Duhalde, la gobernación sigue siendo su materia pendiente.

El tema pasa por saber qué harán los otros sectores como la Renovación Justicialista o el saadismo que también tienen aspiraciones de poner alguno de sus nombres en la fórmula para el 2011.

Mientras tanto, el kirchnerismo del Frente para la Victoria tiene que esperar cómo llegarán Néstor y Cristina para poder jugar tranquilos, y allí vuelve a surgir el nombre de la hoy senadora nacional Lucía Corpacci, pero también los intendentes -que han creado su espacio político propio- pretenden tener una presencia más fuerte en la futura fórmula.

Pero este escenario marca que por las adhesiones nacionales el peronismo no logrará la unidad y ese es el desafío de la dirigencia local, separar lo que pasa con el PJ en el nivel nacional, y priorizar la unidad local con la realización de un frente político interesante para poder captar el apoyo de la ciudadanía que se muestra esquiva en los últimos casi 20 años.

Claro que más allá de los nombres, el peronismo tiene que presentar un proyecto de alternancia política que atraiga a la ciudadanía, que sea creíble, que plantee un proyecto de provincia superador al existente.

Mientras en el radicalismo ya comenzó la pelea que hoy tiene como eje al MIRA de Gustavo Roque Jalile, pero que con el paso del tiempo irán apareciendo los otros jugadores que deberán definir los espacios dentro del partido, pero sin olvidar que el sustento del poder está también en los partidos no radicales que integran el Frente Cívico y Social.

Los radicales históricamente viven de internas, son parte de su esencia, pero el tema es que si las heridas se podrán curar luego de que el tema se resuelva ya sea en una interna o una mesa de consenso.

Sobre las fórmulas y, más allá de la aparición del intendente chacarero que sabe que lo suyo es sólo parte de la pirotecnia interna, las figuras son claras y allí también los alquimistas trabajan en encontrar la mejor fórmula.

El nombre de Eduardo Brizuela del Moral no tiene resistencia, pero, en realidad, hay que saber si el actual Gobernador quiere otro mandato o es sólo una aspiración de sus más allegados.

Y allí juegan otros con posibilidades, como el caso del intendente capitalino Ricardo Guzmán o como lo planteó el senador de Ancasti, Ricardo Boggio en las figuras de la diputada Marita Colombo o el senador nacional Oscar Castillo.

Pero, también, los partidos no radicales quieren el lugar que han tenido en las distintas fórmulas, y eso ya plantea varias peleas.

Nombres, no son tantos, pero ya los ingenieros políticos juegan con varias alternativas.

El único seguro es que si Brizuela del Moral va tendrá el apoyo tanto de radicales -salvo la postura de los "gallistas" si es que siguen dentro del centenario partido- como de los partidos integrantes del FCyS.

Y allí especula quién irá con él. Hay varias alternativas más que interesantes y que sirven ya para las especulaciones.

Lo mismo es qué sucederá con la candidatura a la intendencia capitalina ya que allí el doctor Guzmán no podrá buscar su reelección, ¿será para un radical y de qué sector o se volverá a la génesis de la creación del Frente Cívico y Social cuando la intendencia iba a ser para un no radical, más precisamente para un movilizador?

Pero, bueno, mientras el calor nos aprieta, mientras seguimos padeciendo los problemas en los servicios públicos, mientras se viene el comienzo de clases, la dirigencia política ya tiene por qué preocuparse, ya están abocados en sus laboratorios para intentar encontrar la mejor fórmula.

Sin dudas, el 2010 no será un año tranquilo, será un año político y electoral.

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