El panorama deficitario de los municipios bonaerenses

"Necesitaríamos alrededor de mil millones de pesos de Nación para solucionar los inconvenientes financieros de los municipios de nuestra Provincia", reconocen en el gabinete de Daniel Scioli, que actualmente opera como una valla de contención para los intendentes que golpean la puerta de la Gobernación ante la desesperada situación económica que viven en sus localidades.
Algunos jefes comunales pidieron el respaldo del Gobernador para continuar con los compromisos asumidos durante el segundo semestre de este año. Y fue el propio Scioli quien se comprometió a ponerse al frente de la situación ante la Nación para remediar los gastos presupuestarios no previstos en los distritos, por la crisis internacional, la pandemia de la gripe A y la campaña política.

Pero la realidad en Olivos parece ser otra. Cuando Scioli planteó la necesidad de mayores transferencias de recursos para equiparar el año que afronta la Provincia, la presidenta Cristina Fernández se limitó a escuchar el panorama fiscal del gobierno bonaerense y evitó hablar sobre una eventual asistencia financiera para la gestión sciolista.

En el entorno del Gobernador especulan que con una ayuda de tres 3.000 millones de pesos el escenario económico provincial daría un giro de 180 grados.

Actualmente hay más de 20 municipios "complicadísimos" en lo que respecta al cierre del ejercicio. Además, 30 distritos ya marcan un déficit para la segunda mitad del año, mientras que otra veintena de localidades "registrará una deuda dentro de uno o dos meses", advierte -por lo bajo- un funcionario bonaerense. Con estos números, aproximadamente 70 municipios tienen un presente difícil y un futuro incierto.

La teoría del 10% de déficit

Los alcaldes marcan una igualdad en el escenario financiero de los municipios. Los jefes comunales teorizan que en la mayoría de las intendencias, donde existen desajustes económicos por aumento de los salarios, incorporación de médicos e incrementos en insumos, cerrarán con un déficit de entre 8% y 10% respecto de su presupuesto municipal. Es decir, que en un distrito donde el presupuesto es de 36 millones, la deuda rondaría entre tres y tres millones y medio de pesos.

Las consecuencias tienen un origen, según indican los intendentes: la caída de la coparticipación. Dicen que durante 2009 la Provincia giró menos dinero con respecto a 2008. Hablan de dos puntos por debajo de lo estipulado en el presupuesto.

El Conurbano, también complicado

Las dificultades económicas no son exclusivamente del interior, sino que también incluyen a los distritos del Gran Buenos Aires. Por ejemplo, José C. Paz tuvo una caída en la coparticipación que ronda los cuatro puntos, mientras que Ezeiza debió pedir un adelanto de la misma. En San Vicente recibieron un Adelanto del Tesoro Provincial (ATP) para solventar los gastos, y en Berisso ya se prevé un déficit del orden del 8%.

En todas las secretarías de Hacienda del Gran Buenos Aires reconocen la desaceleración económica tanto en la recaudación municipal como en los fondos que le llegan en concepto de coparticipación.

Los que pidieron adelanto de la coparticipación

Gonzales Chaves, Arrecifes, Azul, Balcarce, Baradero, Bragado, Carmen de Patagones, Daireaux, Esteban Echeverría, Ezeiza, General Belgrano, Laprida, Lobería, Luján, Salliqueló, San Cayetano, Puán, Maipú, General Guido, Benito Juárez, Monte, Nueve de Julio, Villa Gesell, Brandsen.

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