La pandemia avanza

Ya son siete los muertos. Un concejal propuso, sin éxito, cerrar los locales en el que se concentran personas. En junio se produjeron 9658 consultas por cuadros compatibles con influenza.
La pandemia de la gripe A sumó ayer dos nuevos muertos en Rosario, y elevó la cifra a siete personas fallecidas por esta causa desde el domingo pasado. Al mismo tiempo, y si bien los casos notificados de esta enfermedad son 1600, desde el 2 de junio se produjeron 9658 consultas por cuadros compatibles con influenza en el sistema de salud pública y algunos centros privados que no cubren todo el sector. Si bien algunos casos pueden no haber sido de la enfermedad, el número es indicativo, y el gobierno provincial calcula que se produjeron 9500 cuadros de gripe en un mes. "Esto nos confirma que lo más preocupante no es la tasa de mortalidad, que es igual de baja que en el resto del mundo, sino la capacidad de ataque. Por eso tenemos un número tan alto de muertes", indicó la Secretaria de Salud de la provincia, Débora Ferrandini.

Al mismo tiempo, ayer había 50 personas internadas en el sector público con sospechas de virus A, mientras seguían siendo 16 los pacientes internados con diagnóstico confirmado.

En este marco de preocupación, que impregnó toda la vida social, ayer el Concejo Municipal debatió -y rechazó- un proyecto del concejal del Partido del Progreso Social para declarar la "emergencia sanitaria" y que se dictamine el cierre de todo local en el que se concentren personas. La iniciativa "no reunió consenso en el Concejo", según indicó el secretario de Gobierno, Horacio Ghirardi a Rosario/12. Además, aclaró que el municipio "adhiere a la emergencia sanitaria que declaró la provincia" y se recomienda al sector privado la suspensión de actividades, mientras que al público se le pide que haga trámites solamente de urgencia. Curi iba más allá: había propuesto que se ordene el cierre de todo local y la suspensión de toda actividad, pública o privada, que implique concentración de personas en un mismo lugar. De hecho, así lo están haciendo distintas localidades de la provincia.

Ghirardi sugirió ayer que la población evite asistir a las oficinas municipales, ya que el aislamiento es una de las recomendaciones principales de los especialistas en salud para prevenir el contagio de gripe A. Por eso invitó a que "sólo lo hagan para trámites que consideren urgentes". Además, indicó que el municipio rosarino también resolvió dar "licencia a las mujeres del personal que están embarazadas y a personas inmunodeprimidas", luego de que así lo hiciera la provincia.

Sobre las medidas coercitivas, Ferrandini consideró que no es necesario. "La decisión de instalar desde el Estado una medida tan masiva y contundente como la suspensión de actividades aúlicas ha cambiado el clima social, y esta es la interpretación que está haciendo la sociedad del aislamiento social", indicó. Y recordó que hace un mes, cuando el ministro de Salud, Miguel Angel Cappiello sugirió suspender los viajes de estudio se generó un escándalo, pero hoy "los mismos operadores de turismos deciden suspenderlos voluntariamente".

En ese marco, el presidente de la Cámara Hotelera Gastronómica de Rosario, Rodrigo Pastor, propició medidas preventivas, pero se opuso a decisiones drásticas. "Si vos desdoblás las dos lecturas, la política y la de los sanitaristas, no escuché a nadie que aliente cerrar todo. Esa idea partió de algunos concejales, sin ningún argumento que lo justifique. Me parece que son iniciativas demagógicas", indicó el empresario, que hoy presentará un manual de prevención para los empleados de bares, restaurantes y hoteles (ver aparte). Pastor subrayó además que en México, por seis días de cierre total de comercios, hubo 18.500 despidos en el sector. "Ninguno otro país tomó decisiones tan drásticas", puntualizó. La Federación que los agrupa es asesorada por el infectólogo Daniel Stambulian, quien desalentó todo tipo de cierres masivos. "Nosotros venimos trabajando para que los clientes vean que se toman todas las medidas preventivas necesarias", indicó el empresario, quien consideró prematuro hacer estimaciones sobre la merma en la actividad, ya que recién después del fin de semana podrán saber si se produjo una caída en la cantidad de clientes, y de qué magnitud.

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