Ya se palpita el 2009 político, así jugará Pulti

La carrera política del 2009 se adelanta y los aprontes políticos comprometen severamente los próximos meses. Mar del Plata enfrenta casi de manera dramática 90 días clave.
El resultado de la temporada alta, dejará poco margen para equivocarse al intendente Gustavo Pulti, irá de la cuerda al pértigo. No hay otra posibilidad, para un gobernante que lleva adelante una gestión, en franca desventaja en el Concejo Deliberante.

Para colmo, desde el oficialismo de los Kirchner y Scioli, bregarán despiadadamente para sumar voluntades, Acción Marplatense no podrá abstraerse de esas tensiones. Ahora lo deberá hacer desde su responsabilidad de gobierno, tirando de la manga de quienes tienen la llave de la caja. Esta vez no será para pelear un lugar en una foto con Lavagna, De Narváez o Scioli, no habrá espacios para una aventura, con réquiem de película repetida.

Sin embargo Pulti, ha atesorado un importante porcentaje de imagen positiva al cumplir un año de gobierno. ¿Qué tiene enfrente?: el desierto, pero eso no le asegura nada. Precisamente, quien se instala como francamente opositor, puede ser su mayor dolor de cabeza. La troupe de justicialistas variopinto, radicales diversos que intentan amontonarse, de los cuales no debe excluirse a la Coalición Cívica, exhiben un mosaico para nada desalentador. Están licuados por sus propias divisiones.

Hay un dato que no debe ser pasado por alto, kirchneristas y sus aliados han venido perdiendo todas las elecciones que salpicaron el territorio nacional, durante el año que transcurre. El conflicto con el campo, fue el quiebre de la ciudadanía, con el color de la Casa Rosada. Cristina no fue a apoyar a Zamora a Santiago del Estero porque hacía mucho calor, y mandó un enviado. Ese grado de compromiso inunda de sospechas, la credibilidad de los Kirchner.

En este contexto, por más que manifieste lo contrario, ¿cómo hará Pulti para mostrarse prescindente? Si ya jugó con Daniel Scioli para sumar el 33 % que lo convirtió en intendente, no existe ningún atisbo que rompa con esa alianza fáctica, que además le fue imprescindible para mantener la gobernabilidad.

Ya surgen datos que nuevamente representan el embrión de una nueva estafa política: Néstor Kirchner candidato por la provincia de Buenos Aires. Surge luego de la “interna del PJ”, en la cual ganó Porretti en Pinamar y Alberto Balestrini dijo que la Argentina necesita un peronismo unido y organizado.

¿Alguien se imagina a Kirchner subiendo a una tribuna con Porretti (ganó ayer en Pinamar)? En cambio si será posible una foto de Néstor Kirchner con Gustavo Pulti. Ya hay avances con el “pamkirchnerismo” de enrolados con Sergio Massa y Amado Boudou. Los fracasos del PJ local anidan también en los archivos de Balcarce 50.

Pulti irá sin camouflaje, con una lista afín al Frente Para la Victoria y el Partido Justicialista, por una razón muy simple, tiene que pagar los favores políticos que han nacido desde la relación institucional. Ha sido mucho más intensa, de lo que deja trascender la crónica periodística, y responde además a un armado muy singular que brinda General Pueyrredón.

El negocio político y el económico, es un factor asociado al acuerdo de caciques e indios bomberos del PJ. La UCR se debate entre experiencias fallidas, de encarnar el papel de gobierno desde decisiones ejecutivas. La reciente experiencia que ha vivido con el arquitecto Daniel Katz, sume al radicalismo en el peor dibujo electoral. El fracaso de un elenco atiborrado de dedo índice, es un ejemplo difícil de remontar. Así lo quisieron Daniel Katz y Juan Garivoto, Pulti agradecido.

En las elecciones legislativas, generalmente, el ciudadano tiende a fortalecer al intendente local, y ejercer el peso del voto castigo a quien conduce la política nacional, inseguridad, pobreza, desocupación, inflación, corrupción se encolumnan en la cola de reclamos, a la hora de elegir quién es el mejor representante.

Mar del Plata está frente a la temporada, el estado de gracia de la Copa Davis, no tuvo un feliz final ni en lo deportivo. No hubo un derrame uniforme, sino beneficiarios excluyentes. Mar del Plata no son el Festival de Cine ni los Juegos Bonaerenses ni la Copa Davis ni la Feria del Libro, esconde (y no tanto) otra realidad, que no está agazapada sino a la vista de todo el mundo.

Pulti ha surtido muy bien su gabinete con peronistas y radicales, son puentes tendidos que lo han ayudado a disimular la orfandad de cuadros propios, una insuficiencia que ha sabido superar parcialmente. ¿Pero acaso los tuvo Katz, y si los tuvo cobrando sueldos, sirvieron para algo?

¿A dónde irán a parar los felipistas? ¿los duhaldistas? ¿los cobistas? Habrá consuno entre radicales puros con la Coalición Cívica, Recrear y otros desprendimientos. Los realineamientos no serán gratuitos, como siempre los pagará el pueblo.

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