Palermo: "Los goles van a llegar solos".

Palermo:
BOCA: Prefiere tomar ritmo de competencia sin pensar en el récord. Elogia a Viatri, a punto de irse al fútbol ruso.
Si el alimento de los ídolos es el reconocimiento, seguro que este héroe de carne y hueso está empachado. Porque no pasa un día de su vida en que no haga un garabato en una camiseta, no se someta al fogonazo de las cámaras digitales o ensaye un saludo de cumpleaños para una fiesta a la que nunca será invitado. Le sucede a Martín Palermo, claro, el máximo referente de Boca.

¿El cariño de la gente es lo que te hizo sentir vivo en todo este tiempo sin jugar?

Seguro, en la calle, cuando me veían, el reconocimiento era constante. Y eso me seguía daba fuerza para seguir y superar lo más rápido posible la recuperación.

Es mediodía en Casa Amarilla y su figura emerge de un vestuario vacío. Indefectiblemente, el goleador es el último en irse. Podrá demorarse en kinesiología o en terapia. Porque el Titán no sólo trabaja sus pies; también, esa cabeza rubia que tantos impactos provocó a través del tiempo. Pero ya está dispuesto a hablar con Clarín, a solas, en la antesala de su regreso a la titularidad. Sin lesiones, sin temores.

¿Nunca se te volvió a cruzar la imagen de la lesión?

Para nada. Como uno fue preparando el regreso en la pretemporada, en los entrenamientos acá, quizá en el primer partido uno se pregunta cómo va a responder, porque no es lo mismo que jugar en las prácticas. Ya están los rivales, los partidos por los puntos, nadie te regala nada.

En estos tres partidos dio la sensación de que te costó meterte en ritmo, ¿para vos es más difícil entrar desde el banco?

No es fácil. A veces, según como esté el resultado, te exige más. De los tres partidos que jugué, en dos me tocó entrar cuando el equipo estaba perdiendo. Los compañeros y el rival están a otro ritmo. Pero se dieron así las circunstancias. Ahora, ya estoy listo para jugar de entrada.

¿Estás para jugar dos partidos por semana?

Vamos de a poco. Es prematuro hablar del miércoles, en Venezuelal. Lo cierto es que si juego 90 minutos el domingo, difícilmente esté para jugar enseguida. Necesito tiempo para volver a estar como antes de lesionarme.

¿Tenías mucha ansiedad por volver a jugar de titular?

No. Porque siempre hablé con Carlos, él me preguntaba cómo me sentía, yo evaluaba. También sentía que todavía no era el momento de arrancar, que mejor era ir al banco, pero ya sí, ya siento que es el momento de jugar de entrada. Seguro que el domingo, cuando me vaya a cambiar, cuando haga la entrada en calor con todos, voy a sentir esa adrenalina. Pero será el mismo domingo.

¿Y te desvela el gol 195?

Hoy por hoy, ese gol está fuera de este momento de mi vida. Me interesa jugar, sumar la mayor cantidad de minutos posible, agarrar el ritmo y sentirme bien. Después, los goles llegarán solos. Si se dan, bárbaro. Pero no es algo que me obsesione ahora. Mi meta es ponerme bien.

¿Qué pensás que te dirá Varallo cuando lo superes y te transformes en el máximo goleador de Boca en el profesionalismo?

Justamente el otro día, viendo unos recortes, no me acuerdo si eran del año 98 o 99, en ese tiempo él dijo que, si seguía de esa manera, yo lo iba a pasar. Que entonces haya dicho eso, es increíble. Eran mis comienzos, pero él, desde su perspectiva, veía eso, que lo iba a superar.

¿Y vos te hubieras imaginado, entonces, llegar a esa situación?

No, la verdad que no me imaginaba ni pasar a Varallo, ni que puedo llegar a estar entre los diez máximos goleadores del fútbol argentino. Si lo pensaba o si me lo proponía, quizá se me hubiera hecho más difícil.

¿Creés que en el futuro estarás en el lugar de Varallo y habrá otro Palermo o sos insuperable?

Todo se puede dar en el fútbol. Pero, hoy por hoy, si no estoy yo y en mi lugar jugara otro goleador, seguro que se va, lo venden. No va a tener muchos años para poder alcanzarme, porque es muy difícil mantener a los delanteros. Y cuando surge uno que hace muchos goles, seguro que se irá.

En conclusión, si vos hubieras surgido en estos tiempos y no hace diez años, seguro que te hubieran vendido enseguida.

Y. En el 99, cuando no me fui y estaba para irme a Lazio o al Atlético de Madrid, no estaríamos hablando de este presente.

A lo mejor tu hijo, Ryduan, te puede pasar.

Ojalá, él juega, está en Estudiantes, pero sin presiones. Ni mía ni de los abuelos, ni de nadie.Y lo disfruta. Lástima que no lo puedo ir a ver, porque los fines de semana estoy concentrado.

¿Y qué "9" te gusta?

Lo que hizo Lucas el semestre pasado, con la presión y la exigencia de reemplazarme, habla de un jugador con futuro. Lo hizo con total naturalidad. Pero, bueno, seguramente que un jugador necesita eso, varios campeonatos y continuidad para consolidarse.

Sabe que el final de su carrera está cerca. "No tengo tanto hilo en el carretel, pero tampoco pienso en el retiro", dice. Y sabe que un futuro será sentado en un banco, corporizado en técnico. ¿En Boca y con su amigo Guillermo Barrros Schelotto? "Me gustaría, sí. Yo miro mucho fútbol, ya me recibí de entrenador y ojalá en un futuro pueda hacer algo vinculado a esta profesión".

Y como técnico, ¿cuál es el equipo que más te gusta?

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