Un palco presidencial demasiado grande

A último momento se decidió achicar la estructura desde donde Cristina Fernández encabezará el acto en Chos Malal, porque no entraba: El gimnasio municipal es muy chico para semejante palco.
O el gimnasio Municipal quedó chico o el palco presidencial era demasiado grande. Lo cierto es que a pocas horas de la llegada de Cristina Fernández a Chos Malal, los operarios que habían levantado la enorme estructura en el interior del edificio tuvieron que achicarla, luego de recibir una orden de los encargados del protocolo y la seguridad de la primera mandataria.

El lugar donde la presidenta encabezará el acto con motivo de su visita a la ex capital neuquina tiene pequeñas dimensiones, por lo que se estima que no podrán ingresar a este espacio más de 2.500 o 3.000 personas.

Un "corralito" para los periodistas fue armado frente al palco y los lugares para las cámaras de televisión ya fueron previamente asignados por lo que este domingo se harán las pruebas de sonido correspondientes y a partir de las 8 de la tarde estará prohibido el ingreso a todos aquellos que no estén vinculados a los encargados de la seguridad presidencial.

"Hagan todo lo que tengan que hacer porque a partir de las 20 no entra nadie", fue la orden del encargado de prensa que desde hace dos días se encuentra en Chos Malal para coordinar todos los preparativos junto a las autoridades municipales.

En las afueras del gimnasio, el Ejército montó una enorme globa donde asistirá a toda la gente que no haya podido ingresar al gimnasio con chocolate caliente y café. Si bien las temperaturas del viernes y sábado fueron agradables, se esperaba la posibilidad de una fuerte nevada o lluvia para las primeras horas del domingo y por eso se decidió levantar esa enorme carpa.

Se sabe que la gente encargada de la seguridad hace más de una semana que se encuentra recorriendo la ciudad para no dejar ningún detalle librado al azar. La rigurosidad en el operativo no es casual. En el entorno presidencial no quieren que se repitan los dolores de cabeza que le generaron a los allegados a Cristina durante la visita que realizó a Paraná. En esa oportunidad, un grupo de productores encabezados por Alfredo De Angeli burló la custodia y llegó hasta la Presidenta para entregarle un petitorio. El incidente le costó el puesto al jefe de la Fuerza Aérea de Paraná.

Por este motivo, es que no habrá privilegios para nadie. La prensa quedará virtualmente "encerrada" en el corralito y dentro del gimnasio sólo uno o dos periodistas de la Casa Rosada tendrán libertad para moverse y capturar imágenes y testimonios.

Comentá la nota