Palazos, piedras y balas de goma frente a las puertas de Gobernación

Once detenidos, al menos cinco de ellos heridos, y un jefe de la Guardia de Infantería también lesionado fue el saldo de una protesta ayer al mediodía frente a la sede local de Gobernación, donde la policía actuó con una violencia poco vista en los últimos tiempos para frenar un reclamo social.
Minutos después del traslado de los arrestados a la comisaría 2ª, integrantes de organizaciones barriales, sindicales y de derechos humanos se apostaron frente a la seccional para exigir la libertad de los detenidos, y denunciar la "feroz represión". Luego de que declararan y un médico legista constatara las lesiones, los demorados (diez hombres y una mujer) fueron liberados por orden del Juzgado Correccional 1ª. El viernes habrá una marcha hasta la sede de Gobernación para repudiar el hecho.

Por la mañana, miembros de la Coordinadora de Organizaciones Barriales de Rosario acompañaron el reclamo de algunas familias de Ituzaingó 60 bis, que desde hace meses piden la expropiación del terreno en el que viven y ayer, puntualmente, exigían que alguien del gobierno provincial los recibiera.

Su argumento es que "antes de las elecciones" les habían prometido que ese terreno se expropiaría y luego habían sido convocados por las autoridades a una reunión para la semana pasada, encuentro que "unilateralmente" se levantó. Según esos vecinos, el tiempo apremia, porque ya existe una orden de desalojo del predio para el 22 de noviembre y aún resta resolver el destino de algunas familias que viven en él.

La mecha. Las versiones fueron muchas y distintas. Algunas sindicaban que "no bien quince pibes y algunas madres con los chicos en brazos" quisieron cortar calle Santa Fe, la policía los "reprimió brutalmente" con "palazos, golpes e incluso balas de goma". Otra indicaba que entre los manifestantes "se coló un provocador, mandado por el gobierno, que escupió a un policía" y los uniformados respondieron con violencia.

Una tercera, que además dio por cierta el titular de la comisaría 2ª, Sergio Vergara, atribuyó la reacción policial al hecho de que un efectivo con rango de jefe de la Guardia de Infantería "fue golpeado con un objeto contundente", por lo que una ambulancia del Sies lo trasladó el Centro de Emergencia Rosario y quedó allí en observación.

Lo cierto es que con muy poca gente en la protesta, la violencia pareció desmedida. Entre los manifestantes detenidos, cinco evidenciaron lesiones y hubo al menos dos heridos más (con cortes en la cabeza, uno de ellos que debió recibir una sutura) que permanecieron protestando afuera de la comisaría.

Mientras unos diez efectivos del Cuerpo Guardia de Infantería se mantuvieron apostados varias horas ante la seccional, decenas de manifestantes no se cansaban de reclamar la libertad de sus compañeros con duros cánticos contra la policía y el gobernador Hermes Binner.

Para "constatar el estado de los detenidos y garantizar su integridad", ingresaron a la seccional la diputada provincial Alicia Gutiérrez, funcionarios de Derechos Humanos de la provincia y el abogado Norberto Olivares.

Después de dialogar con los detenidos, el letrado aseguró que "no se puede justificar la violencia policial por la desproporción evidente que existe entre una fuerza armada y un puñado de organizaciones sociales desarmadas que sólo estaban reclamando".

Poco antes de las 18, el juzgado dio la orden de liberar a los detenidos.

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