Palacio dio un susto bien grande

Palacio dio un susto bien grande
Una práctica por demás tranquila cobró relevancia cuando Rodrigo Palacio cayó desplomado sobre el área chica del arco que da a la Bombonerita, en la cancha principal de Casa Amarilla. Inmediatamente, la preocupación se adueñó de los rostros que veían el entrenamiento. Por fortuna, unos minutos después y para la tranquilidad general, se comprobó que fue, apenas, un gran susto.
Doce jugadores que participaron del encuentro ante Táchira habían realizado un suave trote y se habían retirado a los vestuarios luego de elongar. Los que se quedaron en Buenos Aires --así como también los que participaron poco o directamente no ingresaron en el partido del miércoles-- ensayaban ejercicios de ataque y defensa en espacios reducidos hasta que ocurrió la que sería la última jugada de la mañana: Ibarra envió un centro desde la derecha, Palermo peinó la pelota y Palacio saltó tarde a buscarla; chocó su cabeza con la del juvenil Gastón Sauro, en la caída se golpeó la cara y quedó tendido sobre el césped. Sin perder tiempo, el médico José Veiga se acercó a Rodrigo, le habló para comprobar que estuviera ubicado en tiempo y espacio --luego de tomarle la lengua por si sufría convulsiones-- y le dijo a Ischia: "Llamen a una ambulancia". Ese fue el detonador del miedo.

El entrenador, junto con Gracián, salió despedido a cumplir con la petición. Los integrantes del plantel que se habían retirado al vestuario volvieron corriendo y hasta fue Martín Palermo el encargado de acercar la camilla para llevar al jugador al consultorio. El médico del plantel, Pablo Ortega Gallo, le puso el cuello ortopédico al delantero de la colita, y lo retiraron del campo. La práctica quedó automáticamente suspendida.

A las 11.07, una ambulancia de una prestadora de servicios hospitalarios privada llegó a Casa Amarilla. La confusión se había hecho reina del lugar: por un lado, la gente de prensa aseguraba que Rodrigo estaba bien y que no había que preocuparse de más. Por otro, Carlos Ischia, visiblemente alterado, pedía que los periodistas se alejaran e, incluso, que desalojen el predio. La realidad marcaba que Palacio había recuperado el conocimiento incluso antes de ser subido a la camilla, aunque no se acordaba lo que había sucedido. Las 11.23 fue la hora en la que la ambulancia partió al Sanatorio de los Arcos para realizarle al atancante los estudios. ¿El diagnóstico? Traumatismo de cráneo con pérdida de conocimiento.

A muchos se les vino a la cabeza la imagen de Juan Forlín ante San Lorenzo en el triangular del Apertura --cuando chocó con Silvera y quedó inconsciente--. El mismo Forlín comentó: "Me hizo acordar a lo que me pasó a mí. Eso me dio más miedo todavía".

La tranquilidad fue mayor cuando los exámenes realizados en el sanatorio arrojaron resultados positivos. Aún así, por precaución, Palacio quedó en observación hasta cerca de las 21 y fue descartado del duelo de mañana ante Independiente, para el que se perfilaba como titular. Así se cerró el círculo de un día que sembró preocupación, a causa del susto que generó la Joya más preciada.

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