Palabras perdidas en el viento

Por: Ricardo Roa

¿Por qué adelantan tanto las elecciones? ¿Tienen miedo de perder? ¿Dónde está la calidad institucional?". Si alguien cree que esto lo dijo ahora algún dirigente opositor, frío, frío.

Son palabras del propio Néstor Kirchner hace unos días, apuntándole a Catamarca. Ayer el mismo Kirchner aplaudió a la Presidente cuando anunció que anticipará más de tres meses los comicios de octubre (ver: Movida kirchnerista: Cristina anunció que adelanta la elección). A las palabras se las lleva el viento.

Una lectura de sentido común: el Gobierno adelantó la elección porque sintió cerca la derrota si la hacía en octubre. Desde luego, nada le garantiza una victoria en junio pero es evidente que el temor está instalado en Olivos.

Con su desafortunada decisión, Macri le permitió al kirchnerismo correr también la fecha sin tener que pagar demasiado costo político. Después de Catamarca, la previsible derrota en la Capital y la eventual en Santa Fe en agosto, habrían tenido una sonoridad insoportable en la larga marcha hacia octubre. Antes de otras caídas por separado, mucho mejor juntar todo.

Es una jugada inteligente, que nadie previó y que descoloca a la oposición: contestó a las apuradas y dividida. Obvio: mejora las chances del oficialismo, igual que la posibilidad de frenar fugas en la fuerza propia y, sobre todo, escaparle al fuerte impacto político de la crisis aquí, que la mayoría pronostica para el segundo semestre.

La justificación de los Kirchner es que el país no tolera hoy un debate permanente, como si el debate no fuera necesario. Lo que pasa también es que ese debate le pega directo al Gobierno, desde el conflicto con el campo hasta el drama de la inseguridad. La movida lo ayuda pero no lo salva: así sea en junio, el kirchnerismo va a tener que pelear contra su propio lastre.

Comentá la nota