Pakistán impuso la sharia en la zona protalibán

El presidente paquistaní, Asif Ali Zardari, firmó ayer oficialmente el decreto que impone la "sharia" o ley islámica en el convulso valle del Swat y en localidades aledañas a cambio de un alto el fuego. El clérigo radical protalibán Sufi Mohammad, que contribuyó a forjar el acuerdo, garantizó la paz en la región. Zardari firmó la controvertida regulación inmediatamente después de que la Asamblea Nacional la aprobara por unanimidad la noche del lunes. Zardari logró un acuerdo con las milicias talibán que es duramente criticado por Estados Unidos.
Los talibán habían decretado un cese del fuego unilateral el 16 de febrero, tras el anuncio de ese acuerdo con las autoridades de la Provincia de la Frontera del Noroeste (NWFP), pero amenazaban con reanudar los combates si el Estado federal no lo promulgaba.

Los tribunales islámicos, que empezaron a funcionar en marzo, sin esperar su legalización, aplican en primera instancia la sharia, cuyo uso está contemplado de todos modos en la Constitución de la República Islámica de Pakistán. Los talibán se habían apoderado en el verano boreal de 2007 de la región de Swat –otrora la más turística del país, a unos cien kilómetros de Islamabad– y hacían regir allí su ley, con ejecuciones sumarias, destrucción de escuelas mixtas y limitaciones a los derechos de las mujeres. Desde entonces, el ejército nunca consiguió restaurar la autoridad del Estado paquistaní en esa zona.

El acuerdo –similar a los intentados sin éxito en 2005 y 2007 en zonas tribales vecinas, donde la red Al Qaida consiguió reestructurarse tras la ofensiva liderada por Washington contra Afganistán– fue duramente criticado por la comunidad internacional, y fundamentalmente por Estados Unidos, principal proveedor de fondos de Pakistán.

Los países occidentales temen que ese pacto dé un impulso suplementario a la creciente influencia de los talibán y de Al Qaida en las regiones fronterizas de Afganistán. Pakistán, único país musulmán dotado del arma nuclear, es un aliado clave de Estados Unidos en la "guerra contra el terrorismo".

Los talibán, que en un video de reciente difusión aparecen castigando a latigazos a una mujer en un acto público en Swat, esperan aplicar en adelante la sharia al pie de la letra, algo que no permite el Código Penal paquistaní. Zardari recordó sin embargo su compromiso de "reforzar la democracia". "Esperamos que quienes reclamaban la sharia depongan ahora las armas", declaró ayer el ministro de Interior, Rehman Malik.

"No habrá más disparos si las leyes islámicas se aplican", replicó Muslim Jan, portavoz de los talibán de Swat, que acatan el cese el fuego pero se niegan a entregar las armas. "Las mujeres no están autorizadas a trabajar o a ir al mercado, porque no queremos que se muestren en público", agregó, en declaraciones que ya van más allá de lo que prevé el acuerdo firmado.

Muchos analistas estiman que este acuerdo podría romperse en poco tiempo y permitiría a los talibán ganar terreno gracias al cese de hostilidades. El presidente Zardari demoró en firmar el acuerdo con los talibán invocando cuestiones de procedimiento judicial.

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