PAISES IBEROAMERICANOS PIDEN MEDIDAS PARA PREVENIR CRISIS Y REGULACIÓN DE MERCADO CAPITALES

SAN SALVADOR, El Salvador, oct 31 (DyN, Enviada Especial) - Los líderes de las 22 naciones participantes de la XVIII Cumbre Iberoamericana que culmina hoy aquí reclamaron una transformación "profunda y amplia" de la arquitectura financiera internacional que ayude a prevenir futuras crisis y garantice una "regulación eficaz" de los mercados de capitales.
Frente a la reunión del Grupo de los 20 que se celebrará el 15 de noviembre en Washington para debatir cambios en el sistema financiero mundial, los mandatarios de América Latina, España y Portugal remarcaron la importancia de que la comunidad iberoamericana "participe activamente en la determinación de la respuesta internacional".

En un comunicado especial sobre la actual coyuntura económica mundial, firmado al cierre de la cumbre, los gobernantes iberoamericanos también coincidieron en "hacer consultas para evaluar la oportunidad de convocar con urgencia a una reunión de jefes de Estado y Gobierno, en el marco de Naciones Unidas, ante la gravedad de la crisis financiera".

"Si bien varios países de la comunidad iberoamericana se encuentran en mejores condiciones que en el pasado para enfrentar los desafíos que representa esta crisis financiera, no deben subestimarse sus potenciales efectos sobre el sector real de la economía, ni sobre la estabilidad política y social de la región", sostiene el documento.

En ese sentido, los mandatarios reafirmaron su compromiso de "tomar las medidas necesarias para proteger el empleo y la inversión, garantizar la disponibilidad de financiamiento para las actividades productivas e impulsar políticas sociales que beneficien en particular a los sectores más vulnerables de sus sociedades".

La debacle financiera mundial fue el tema sobresaliente en las exposiciones de esta nueva edición de la cumbre iberoamericana, dejando eclipsado el lema formal dedicado a "La Juventud y el Desarrollo".

Programada para tres jornadas, el evento se limitó esencialmente a la jornada de ayer debido a que varios mandatarios arribaron a la capital salvadoreña a última hora del miércoles y la mayoría se retiró antes de la ceremonia de clausura que se realizó este mediodía, como fue el caso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

No obstante, los gobernantes iberoamericanos aprobaron la denominada Declaración de San Salvador y un plan de acción focalizados en mejorar la situación de la juventud en la región y varios comunicados especiales, como el referido a la crisis financiera.

Allí expresaron "su determinación de participar y contribuir activamente en un proceso de transformación profunda y amplia de la arquitectura financiera internacional que establezca instrumentos de prevención y respuesta inmediata ante futuras crisis y garantice una regulación eficaz de los mercados de capitales".

Recordaron la "responsabilidad del sistema financiero de los países desarrollados" en la actual crisis y remarcaron la importancia de "la participación universal, democrática y equitativa en el debate y solución" de la actual coyuntura económica.

Asimismo, los mandatarios iberoamericanos enfatizaron "la urgencia de una conclusión satisfactoria y equilibrada para las negociaciones multilaterales para la Ronda de Doha, tomando plenamente en consideración los intereses de los países en desarrollo, eliminando las prácticas distorsionantes, especialmente en el sector agrícola".

Mientras la mayoría de los gobernantes reclamó en sus exposiciones durante la XVIII Cumbre Iberoamericana ser tenidos en cuenta en el rediseño del sistema financiero mundial en la reunión del 15 de noviembre, el ecuatoriano Rafael Correa propuso directamente crear una nueva arquitectura propia de América Latina.

Correa señaló que este proyecto debería incluir un banco de desarrollo, un fondo común de reservas y una moneda regional que, a su entender, protegería de mejor manera a América Latina de las turbulencias del sistema económico mundial.

"Queremos emparchar un sistema que no manejamos y al cual no les interesamos", advirtió el mandatario ecuatoriano, luego de lo cuál instó a sus pares a pensar en la posibilidad de crear una arquitectura financiera propia para la región.

Además del documento especial referido a la crisis, los mandatarios firmaron otras varias declaraciones sobre cuestiones puntuales como el apoyo al reclamo argentino sobre la soberanía de las Islas Malvinas, el rechazo al bloque estadounidense a Cuba y sobre el apoyo al fortalecimiento a la democracia y diálogo político en Bolivia.

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