Por un país con Pymes grandes

Por Adelmo Gabbi Presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires

En la economía de cada país, la definición de Micro Pequeña y Mediana responde a dos ejes fundamentales:

* Lectura de los tamaños de las empresas existentes en ése país,

* Consideración de la dimensión mínima hasta el tamaño tope de empresas a las que el Estado considera que debe ayudar, impulsar y promover. Generalmente, esos impulsos son columnas centrales en el desarrollo del sector más activo, dúctil y cambiante de la economía de cualquier país.

Esto significa que estamos claramente ante una decisión de Política de Estado. Definir qué es una Pyme es política central de un estado. Es decidir y señalar claramente a quienes o con quienes se pretende impulsar el crecimiento, fuera de las grandes empresas, hoy más internacionales que nacionales. En nuestro país el tamaño de las Pymes lo definía el Ministerio de Economía de quien dependía la Secretaría Pyme. Actualmente el Ministerio de la Producción, Secretaría de Industria, de quien depende la Subsecretaría de Pymes.

En Argentina, el tamaño de la empresa surge como resultado de una metodología de cálculo que, según sectores, define categorías por volumen de facturación anual según balances. De esta forma llegamos a las conocidas dimensiones de Micro, Pequeña y Medianas empresas.

No intento indagar ni exponer otra metodología de cálculo. Pretendo proponer que repensemos desde lo macro qué tamaño de Pymes debe impulsar el Estado para que éstas puedan utilizar las herramientas que pone a su disposición, que hoy son diversas y sumamente útiles. ¿Queremos Pymes grandes o chicas? Ésta es la pregunta a responder. Sin titubear. Tengo mi respuesta: yo quiero un país con Pymes grandes. Es más, sin un tejido Pyme vigoroso, pujante y potente en cada uno de sus niveles costará mucho lograr y consolidar lo que algunos llaman burguesía nacional, otros el partido de las Pyme, o simplemente lo que podríamos definir un país que se afirme en ésos sectores como parte importante de los propulsores de bienestar de una sociedad.

¿Entonces? Cada vez que transcurre un tiempo después de la modificación de la resolución mencionada, sectores Pymes comienzan a sentirse incómodos porque, en los estratos superiores, algunos tienden a quedar afuera de la definición. ¿Y se preguntan: como, ya no soy más Pyme?, ¿porqué? Será porque ahora exporto y mi facturación aumenta por la influencia de la moneda?, será porque crecí con el país?, ¿acaso no estoy en la misma planta, con la misma gente?

Sin embargo, su management y sus dificultades para conseguir crédito son las mismas de siempre (o mayores aún) y, para colmo, al salirse del tope de Pyme, ninguna Sociedad de Garantías Recíprocas podrá avalar sus cheques de pago diferido, Obligaciones Negociables o Fideicomisos de Oferta Pública para monetizar en la Bolsa o créditos en la banca del Estado o algún banco privado. Se ha quedado sin uno de los apoyos crediticios vitales por haber crecido. Las Pymes han dado un vuelco positivo importante desde el 2003 en adelante. Han crecido. No tiene sentido discutir si ellas crecieron e hicieron crecer al país o el país creció y las ayudó a crecer. Lo importante es que ese crecimiento debe ser consolidado, no limitado. Ese crecimiento debe ser orgullo para el país expresable en números. Tenemos Pymes más grandes. Pues que sigan creciendo. Apoyemos un tamaño mayor. De cualquier manera que las analicemos están muy lejos de las grandes.

Sería muy positivo poder decir: ¿sabe cuanto podía facturar una Pyme antes para ser considerada por el Estado?, ¿y ahora?, ahora mucho más, porque crecimos. Porque consolidamos el crecimiento de las Pymes no con palabras, sino con números que, inclusive, les dejan un margen por delante para seguir creciendo. Tampoco debe dejarse de considerar el incentivo a la transparencia que representa el aumento de éstos valores de facturación anual.

El abismo de facturación que existe entre una gran empresa y una Pyme mediana, hace que haya estadísticas de países que digan que micro, pequeña y mediana son el 98% o más del total de sus empresas. Es decir que sólo el 2% del total son grandes. Esto es así. Entonces, el que quiere Pymes chicas, el que cuando habla de una empresa que imagina posible solamente pequeña y dice, peyorativamente es una Pyme, el que cree que el estado no debe impulsar, alentar y promover un país con Pymes grandes, que se ponga del lado del país con Pymes chicas. Yo estoy del otro.

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