"El país necesita dirigentes que construyan puentes, no que caven trincheras"

El ex gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, pide "un baño de cordura" en el país y aboga por una reforma profunda en el PJ para volver a ser alternativa en 2011. De Scioli dice: "No es suficiente para contener a la totalidad del peronismo".
Se lo nota relajado y reflexivo. Y, sobre todo, con muchas ganas de volver al ruedo político. Después de un autoimpuesto silencio que lo mantuvo alejado del centro de la escena durante casi un año y medio, el ex gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, quiere hacer oír su voz dentro del "peronismo sin Kirchner" que busca la manera de volver a ser alternativa de cara a 2011.

En una entrevista con Weekend, el ex mandatario jura y perjura que no extraña el poder aunque, en los hechos, ya libra una sorda interna con su sucesor, Juan Schiaretti, por la conducción del peronismo cordobés. Aunque hoy prefiere no hablar de su viejo proyecto presidencial, desdibujado a la luz del resultado del comicio del 28 de junio, De la Sota se consuela diciendo que en el PJ nadie corre con ventaja en la carrera hacia la Casa Rosada. Lo dice sin vueltas, en obvia alusión a su principal rival, si es que decide dar esa pelea: Carlos Reutemann.

Después del 28 de junio cambió el escenario político del país. ¿Cómo lo analiza?

-No hubo perdedores extremos ni ganadores rutilantes. Los que ganaron, ganaron por muy poco, y en algunos casos perdiendo respecto de elecciones anteriores porcentaje de votos, como el caso de Reutemann o de Macri. El único que marcó una diferencia ha sido Cobos en Mendoza, que ganó por una diferencia notable. Me da la impresión de que la sociedad todavía no eligió el reemplazo definitivo de quienes hoy nos gobiernan. Y que va a haber que esperar a 2011 para que haya un liderazgo nuevo que pueda llevar adelante la voluntad de cambio que se ha manifestado en esta elección.

z ¿Le gustó el modo en que la Presidenta llamó al diálogo?

- Todos queremos que haya diálogo, que se termine la política de la destrucción. La sociedad está pidiendo que la dirigencia política, empresaria, sindical dé un baño de cordura al país. Se necesita sensatez.

z ¿El Gobierno entendió ese mensaje?

- Cuando uno llama al diálogo tiene que darse cuenta que dialogar no es sólo escuchar. Es estar dispuesta a cambiar cosas. Y los opositores tienen que darse cuenta de que deben ir al diálogo, no con la voluntad de imponer, sino tratar de obtener algo de lo que reclaman.

z El Gobierno dice que no puede bajar retenciones sin desfinanciar al Estado. ¿Es así?

- Yo creo que sí hay forma. Se alude a que las retenciones son la manera de mantener los precios relativos internos acorde a la capacidad adquisitiva de la población. Pero hay otros modelos que han dado resultado en otros países, como es el sistema de cupo para el mercado interno y el resto exportable. Hay que buscar algo que no desaliente la producción. Si no hubiéramos tenido el conflicto con el campo, la Argentina hoy estaría mil veces mejor.

z Por este camino, ¿puede recrudecer el conflicto?

-Todo preanuncia la vuelta del conflicto. Esto va a seguir perjudicando a la Argentina. Creo que el Gobierno tiene otros elementos para equilibrar la situación fiscal. De hecho, hay algunas industrias concentradas de capital intensivo, de alto nivel de exportaciones, que pagan energía en pesos y subsidiada, gas en pesos y subsidiado, salarios en pesos y no muy altos. Y toda su producción está destinada al mercado externo cobrada en euros o en dólares. Y no veo que ellos tengan ningún tipo de retenciones.

z ¿Qué propone?

- Por ejemplo, la política ganadera del Uruguay, ¿ha llevado al desabastecimiento de carne del Uruguay? No. Y los cortes de consumo popular son baratísimos. Ahora, si uno quiere ir a comer un baby beef en Punta del Este, lo paga igual que en Manhattan. Los cortes nobles, ¿por qué se los vamos a subsidiar al que come en Puerto Madero y está dispuesto a pagar un cubierto de u$s100? Esto garantizaría la carne a bajo precio para los sectores populares y los cortes nobles que se paguen caro también en la Argentina. Fijar una política ganadera no significa desabastecer, tendríamos que estar pensando en millones de cabezas de ganado más. ¿Por qué no somos capaces de elaborar un plan a 10 años para llegar a las 200 millones de toneladas de cereal? Hace falta que el diálogo verse sobre temas concretos, no generalidades.

z ¿Tiene vocación este Gobierno de hablar sobre esos temas?

-Bueno, tampoco se nota mucho en la oposición. Cuando uno ve que Carrió no quiso ni ir...El país está pidiendo diálogo.

z ¿Se puede complicar la gobernabilidad cuando asuma el nuevo Congreso y el oficialismo pierda la mayoría?

- Da la impresión que sí. Vamos a ir hacia los conflictos con los vetos, a las faltas de quórum... Por eso quisiera que el diálogo tenga éxito. Parece que nosotros nunca vamos a ponernos de acuerdo en los temas centrales. ¡Cómo no vamos a tener una política de estado respecto de los granos, la carne, la leche, si fuimos el granero del mundo y tenemos ventajas comparativas! Todavía estamos discutiendo los contenidos de la educación. Me parece que el país necesita dirigentes que construyan puentes de unión y no que caven trincheras.

z ¿Cree que Kirchner ahora va a dejarla gobernar a Cristina?

- Creo que la Presidenta comparte con Néstor Kirchner sus principales ideas. Creo que tienen la misma idea respecto de lo que es la intervención del Estado en la economía, los que ellos llaman una especie de neokeynesianismo y eso es compartido por todo el equipo que está en el Gobierno.

z Que no son tantos...

- No. Este es un grave error del Gobierno no haber abierto las puertas a la pluralidad del PJ, que hubiera permitido enriquecer las ideas. Hoy en el mundo nadie gobierna con un equipo de amigos. z ¿Cómo se resuelve la crisis del PJ?

- Creo que el peronismo tiene que reformarse a fondo y buscar un mecanismo para que el próximo candidato a presidente salga de una gran elección abierta, por regiones, exactamente igual a las primarias abiertas norteamericanas. Porque en un solo día, una elección en un país tan extenso como el nuestro permite que gane un candidato que a lo mejor tiene el mejor marketing, más plata o el mejor apoyo de medios. Y los argentinos necesitamos presidentes que conozcan esta enorme realidad. Tienen poco ver los problemas de la Patagonia con los del NOA y el NEA.

z ¿Se va hacia eso?

- Bueno, había una conducción autoproclamada presidida por Kirchner donde estaba desde Moyano a casi todos los gobernadores, menos yo. Al único que no convocaron, y yo era gobernador de Córdoba, fue a mí. Y estoy contento de no haber estado porque creo que la conducción de un gran movimiento tiene que ser plural, abierta, promover un diálogo institucional...

z ¿Scioli es el indicado para conducir esta etapa?

- Tengo afecto por Scioli. Pero me parece que no es suficiente para contener a la totalidad del justicialismo. Lo saludable sería una mesa de conducción provisoria donde estén todos, los viejos y grandes dirigentes.

z ¿Participaría en esa mesa?

-Si fuera para establecer un mecanismo como el que yo propongo, sí. La interna debería hacerse en marzo de 2011.

z Usted se anotó temprano para 2011. ¿Archivó ese proyecto?

- Hoy, con los problemas que tiene la gente, hablar de candidaturas es faltarle el respeto. En lo partidario, estoy abocado a unir al justicialismo de Córdoba que ha tenido una severa derrota. Es la primera vez que yo no lo presido en muchos años. Yo lo he conducido al triunfo en 10 elecciones seguidas y me dejó un sabor amargo que hiciera una elección tan mala. Debe haber autocrítica.

z En la oposición, el que se perfila como candidato es Cobos. En el PJ, ¿Reutemann saca ventaja?

-Tampoco se lo ve. Hasta ahora no ha habido ninguno que diga "yo soy la opción". Me parece que falta mucho.

z ¿Cómo está su relación con Schiaretti? Él también quiere presidir el PJ cordobés...

- Sí y está en su legítimo derecho. Desde que él asumió he querido que tuviera las manos absolutamente libres. Soy un ex gobernador que no intervengo para nada en la gestión de gobierno porque no corresponde. Además, como decía Felipe González, los ex somos como un jarrón chino, no saben muy bien adonde ponernos. Molestamos en todas partes. Yo llevo un año y medio de absoluto silencio respecto de la gestión del gobernador.

z ¿Qué estuvo haciendo este año y medio?

- Trabajando en la actividad privada. Soy asesor del directorio de la Cámara argentino-brasileña de Comercio de San Pablo.

z ¿En Brasil aprovecha para hablar con Lula?

- Tenemos una relación de mucho afecto. Tengo una gran admiración por él porque creo que, junto con Ricardo Lagos, son los grandes presidentes que ha tenido América Latina en los últimos años. Brasil ha tenido una gran fortuna. Primero lo tuvo a Fernando Cardoso, que sentó las bases de lo que ha sido esta explosión del desarrollo brasileño conducida por Lula. Son cuatro períodos de gobierno muy bien sucedidos y exitosos. Y eso ha hecho que Brasil progrese. Me alegra como mercosuriano que soy, pero me duele cada vez que bajo en Ezeiza y llego a la polémica. Hay mucha política destructiva.

z ¿Qué le dice Lula sobre la Argentina?

- Él tiene un gran afecto por los argentinos y sabe que el proyecto del Mercosur no es uno más. Es inevitable. Y el haber puesto de acuerdo a Brasil y a la Argentina en tantos temas ha sido lo más importante en materia de política internacional que nos ha pasado en los últimos años.

z ¿El kirchnerismo ayudó a fortalecer el bloque o lo dañó?

-Yo tengo mis discrepancias sobre la intervención de otros actores. Nosotros tenemos que fortalecer mucho más la relación Brasil-Argentina, acompañados de Uruguay y Paraguay, sin despreciar otras alternativas, pero fortaleciendo eso. Además, yo me pregunto, con este tipo de cambio, ¿cómo es que no tenemos un superávit de la balanza comercial mucho más alto que el escaso que hemos sacado en los últimos meses? No nos olvidemos que el dólar está a 1,80 reales en Brasil y nosotros estamos estamos a $ 3,80. Con esa diferencia tendríamos que venderle hasta bananas a los brasileños si las produjéramos. Sin embargo, acá hay medidas proteccionistas.

z ¿Está agotado el modelo kirchnerista?

- Creo que tenemos que buscar una economía semiabierta, protegida en aquellos ítems donde tenemos capacidad para desarrollarnos más y garantizar el empleo. Pero deberíamos preguntarnos por qué hay tantos gobiernos que no terminan en la Argentina. A lo mejor la solución sea un cambio institucional, ir a un sistema parlamentario.

z ¿Está maduro el país para eso?

-Yo estoy en contra de los presidencialismos fuertes. Creo que hay que tener un gobierno con autoridad democrática, pero sueño con un presidente que vaya todos los viernes al Congreso a discutir con los legisladores de la oposición sus políticas de estado.

z ¿Se viene un peronismo más de centroderecha para 2011?

- No sé si centroderecha, un peronismo más pragmático, más moderno, que resuelva problemas y busque la conciliación. El peronismo se ha caracterizado por no promover la confrontación, por la necesidad de acuerdos con los sectores. Yo me siento heredero del Perón del ‘73. Él mismo se superó.

z ¿Para llegar a eso tendrá que pagar el costo de perder en 2011?

- Creo que la oposición hoy se asemeja mucho a lo que fue la Alianza y la gente le teme. Eso tampoco alumbra mucha esperanza. El peronismo tiene tiempo hasta 2011 para volver a ganar, siempre y cuando se produza este recambio, este sistema de elección, una nueva propuesta. Hace falta un equipo bien federal. Lo que está claro es que no se puede seguir gobernando el país con un grupo de amigos. Es imprescindible, si el PJ quiere ganar en 2011, que tenga un baño de cordura. Lo puede hacer. Y si no pudiera, la alternancia es parte de la democracia. Dejemos de ver la votación como un hecho trágico. La democracia debe dejar de ser un sufrimiento. Y saber que el país va a seguir adelante como sigue Brasil. Cuando uno tiene dirigentes sensatos no importa que haya cambiado de un partido a otro. Cuando nosotros logremos eso, a la Argentina no la para nadie.

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