El pago con reservas, un intento desde lo político y no técnico

Es realmente una pena lo acontecido en estos últimos días acerca de la discusión entre el presidente del Banco Central de la República Argentina, Martín Redrado, y el Poder Ejecutivo, sobre todo teniendo en cuenta su muy buena gestión al frente del BCRA en estos años.

Creo que estamos ante una oportunidad para exponer algunas realidades y aclarar ante el mercado financiero y la sociedad cómo deben utilizarse las reservas internacionales del BCRA.

La política que siguió el Banco Central en los últimos años de acumulación de reservas ha sido uno de los resguardos que limitaron el impacto de la incertidumbre proveniente de la economía internacional.

En cuanto a la utilización de parte de las reservas actuales para dar credibilidad y cumplimiento en el pago de la deuda es absolutamente normal y técnicamente correcto. La analogía que podría utilizarse sería la de una familia que tiene que pagar un préstamo y no cancela las cuotas adeudadas por no querer utilizar sus ahorros depositados en el banco.

Sin ir más lejos, recordemos las discusiones de fines del año 2005 alrededor de la decisión de aplicar las reservas para cancelar la deuda con el Fondo Monetario Internacional, cuando la cancelación de ese pasivo implicó utilizar más de u$s 9 mil millones, reduciéndose más de 30% el stock de las reservas. Basta observar la recuperación de las reservas a partir del pago oportuno del BCRA destinado a la cancelación de la mencionada deuda con el FMI, que, recordemos, fue criticada por la mayoría de los especialistas técnicos y económicos en esa época (ver gráfico).

Desde ya, la decisión de utilizar las reservas para estos fines debe realizarse bajo un mecanismo que no altere ni la política monetaria del país ni impacte en la economía en su conjunto, cuando además se entiende que debe formar parte de una planificación en cuanto a su uso. Sin embargo, vemos que la discusión está centrándose en distintos aspectos más que focalizarse en el "cómo" implementar esta facultad; si los referentes políticos y expertos económicos dieran un paso atrás y estudiaran los elementos técnicos, esta crisis podría ser solventada eficazmente.

Por último, aquellas personas que sostengan que las reservas del BCRA no pueden ser utilizadas al pago de la deuda están hablando a nivel político y no a nivel técnico-económico.

Ningún país del mundo va a un default sin usar las reservas, si no recordemos la foto de 2001, cuando el nivel de reservas era exiguo y no quedó otra alternativa que dejar de pagar. Ojalá que esta reflexión ayude a nuestra sociedad y a nuestros gobernantes encontrar la solución que todos necesitamos.

VMJL

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