Pagó el Pato

Boca se quedó sin nada: ni título, ni Copa 2010. No pudo sostener el 1-0 y Arsenal le empató con un gol de tiro libre, el 5° que le hacen a Abbondanzieri en el 2009.
La foto, la última, la más dolorosa para ese hombre que un día no tuvo mejor idea que dejar el confort europeo para volver a sentir la adrenalina argentina, es terminante. Enroscado en la red, impotente, despeinado, tragando saliva, una vez más, después de un precioso tiro libre de ese peladito que por un instante fue Zidane. Abbondanzieri, aunque en esta oportunidad no sea el gran culpable, es la imagen de la derrota. Ese golazo de tiro libre, el karma del Pato, cayó con el peso de un guillotina sobre las esperanzas de Basile de seguir peleando por un lugar en la próxima Libertadores. Basile, así, se queda sin la Copa y con un futuro de reconstrucción.

Pero está claro que Boca no se cayó del tren anoche. El final se fue escribiendo a lo largo del torneo. Y en ese punto también hay responsabilidades compartidas. Las mismas empiezan en Basile, por supuesto, por tratarse del jefe, pero no terminan en él: los jugadores no pudieron mantener encendida esa llamita de esperanza. Ayer mismo, pisaron el palito dos veces. Porque Arsenal había entrado mejor pisado al partido. Los primeros quince minutos, los que suelen ser de estudio, fueron puro vértigo. Boca se subió a la moto de Arsenal y la pasó mal. Porque las prestaciones de Sena y Jara eran un dolor de muelas para Rosada, quien quedaba demasiado expuesto en un mediocampo muy abierto. Es que ése fue el punto: los externos del Coco (Medel y Chávez) se pegaron más a la raya que a su volante central. Entonces, las espaldas del pobre Rosada fueron un camino directo a las adolescentes barbas de Sauro y Achucarro, la aniñada dupla central.

Sin embargo, cuando Insúa le puso más el cuerpo al armado de ese cuadrado del Coco, la noche pareció amigarse con Boca. Medel y Chávez se apiadaron de Rosada y así, más juntos, le quitaron la pelota al local. Y ya con el control de la redonda, la zurda y el cambio de marcha de Gaitán empezaron a juntar méritos para anotar. Yacuzzi ya nada pudo tener de relajado cada vez que el zurdito de botines blancos lo encaraba a puro amago. El gol de Medel, consecuencia de una gran combinación entre el chileno y Gaitán, fue un espejo de ese tramo del partido.

Trizas quedó hecho ese espejo en el complemento. Porque Boca volvió a dormirse como al principio. Sena y Mosca volaron, Insúa no anduvo por los lugares que solía frecuentar y la zurdita de Gaitán no alcanzó para mantener el botín en el gatillo en busca del 2-0. La falta de Achucarro, el tiro libre, el guante de Alvarez, la pelota hecha luna en la noche rumbo al gol, los guantes impotentes de un arquero y el inevitable destino. Boca quedó afuera de todo. Y en esa foto está el Pato. No debería estar solo en ella...

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