Pago millonario de Chávez puede destrabar el conflicto de Siderar

Los u$s 1.650 millones por Sidor, pactados hace meses, pueden destrabar la relación entre Kirchner y Rocca. Techint pondría parte de ese dinero para las inversiones frenadas
El pago de Hugo Chávez por la estatización de Sidor, demorado pero a punto de producirse, podría destrabar el conflicto de Siderar. Los u$s 1.650 millones pactados hace meses por el 60% de la siderúrgica venezolana, según confirmó una fuente de ese país a El Cronista, están a punto de ser pagados, 50% cash y otro 50% con bonos.

La cifra y las proporciones de cancelación podrán variar algo, pero está confirmado lo que dijo este martes el ministro de Industrias Básicas y Minería de Venezuela, Rodolfo Sanz: “No creo que pasemos de 15 días para llegar a un acuerdo. Es posible que, como parte de él, Ternium mantenga una participación del 10%”. También señaló que este año Siderúrgica del Orinoco arrojó u$s 400 millones de ganancias, un dato que marca la cercanía y conveniencia del acuerdo.

La relación entre este final (relativamente feliz) para Sidor, y un principio de solución en Siderar es admitida desde el Grupo Techint.

“Las dos empresas son parte de Ternium. Si recibimos compensación por lo que ya no tenemos en Venezuela, con el consecuente alivio financiero, podríamos retomar las inversiones en Siderar, o por lo menos parte de ellas”, comentó un directivo del holding comandado por Paolo Rocca.

En la siderúrgica de San Nicolás hay 2.400 trabajadores a punto de ser echados, con una conciliación obligatoria del Ministerio de Trabajo (ver aparte), porque se suspendió una inversión superior a u$s 1.000 millones para la construcción de un alto horno. La medida podría reverse en parte si vuelve el flujo inversor a Siderar. Desde el Gobierno y Techint no lo admiten abiertamente, pero la relación de Néstor Kirchner con Hugo Chávez puede ser la clave. De alguna manera, esto confirmaría lo que siempre sospecharon en el grupo ítaloargentino: que la estatización de Sidor fue un pedido del ex presidente argentino al mandatario venezolano.

Con la mirada puesta en la resolución de conflictos, y no tanto en un pasado de rencor, se trabaja esa solución con matices. Por ejemplo, que algunos de los 2.400 trabajadores en peligro (casi todos de Uocra, algunos de UOM) reinicien su tarea en Siderar, mientras otros sean reubicados en obras públicas para la región. “De todas formas, aunque la construcción del alto horno avance, difícilmente su capacidad productiva sea aprovechada antes del 2011”, aclararon desde Techint.

El canje “indemnización (venezolana) por inversiones (en la Argentina)” ya fue explicitado por el grupo en octubre pasado. El 17 de ese mes, mediante un comunicado a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el CEO de Ternium, Daniel Novegil, señaló que el directorio “aprobó una importante inversión en la Argentina para 2008/2011”. También dijo que “la concreción de esta inversión en Argentina está sujeta a que el gobierno de Venezuela desembolse por Ternium la cifra acordada que se espera por la nacionalización de Sidor”, y aseguró que “una vez que nos paguen, destinaremos la mayor parte de estos fondos a nuestro plan de expansión en la Argentina, lo que generará nuevos empleos”.

Después de eso hubo marchas y contramarchas en Sidor, se profundizó la crisis económica internacional, cayó la demanda de acero y surgió un nuevo encontronazo con TGN. La conflictiva relación Kirchner/Rocca, a pesar de ello, está cerca de entrar en un camino de acuerdos. Desde y hasta cuándo, nadie se anima a pronosticarlo.

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